Borrell prefiere que los líderes soberanistas presos estén libres

Josep Borrell, en un receso del Foro de diálogo Ambrosetti ./Antonello Nusca (Efe)
Josep Borrell, en un receso del Foro de diálogo Ambrosetti . / Antonello Nusca (Efe)

El PP rompe el respaldo al Gobierno en Cataluña por la «traición» de abrir un diálogo con «los golpistas»independentistas

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Josep Borrell puso voz en público a los comentarios que hacen en privado ministros y dirigentes socialistas sobre su desacuerdo con el encarcelamiento de los nueve líderes soberanistas presos. «Preferiría que no estuvieran en prisión incondicional y estuvieran libres condicionalmente», apuntó el ministro de Asuntos Exteriores, que precisó que esa era su opinión «personal» y no la postura oficial del Gobierno.

Para muchos dirigentes socialistas, la prisión de los líderes del 'procés' es un error político porque alimenta el victimismo de las fuerzas independentistas de Cataluña. De hecho, la reivindicación de su puesta en libertad es el único punto en que están de acuerdo todos los grupos soberanistas. Pero hasta ahora ningún miembro del Gobierno había hecho pública esa opinión, hasta que hoy Borrell lo hizo dos veces, en una entrevista con la cadena británica BBC y en declaraciones a los medios de comunicación en el Parlamento Europeo en Estrasburgo. No quería dejar hueco a que se atribuyera su comentario a un desliz ni que se achacara a una mala interpretación.

«Personalmente hubiera preferido que el juez considerase otras medidas de precaución que no fuesen la prisión incondicional, pero hay que respetar su independencia», explicó el jefe de la diplomacia española. «Políticamente -prosiguió- habría sido preferible (adoptar) otras medidas de precaución para evitar la fuga». Reconoció que él no era «quién» para decir qué se debía de haber hecho y qué no, «pero sería mejor otra cosa». El ingreso en prisión fue ordenado en primera instancia en octubre y noviembre del año pasado por la juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, decisión que después fue ratificada por el magistrado instructor del Supremo Pablo Llarena.

No es la primera vez que Borrell se muestra en desacuerdo con la prisión preventiva de los líderes del 'procés'. Ya lo hizo en la campaña electoral para las elecciones catalanas del pasado 21 de diciembre, pero entonces no era miembro del Gobierno, con toda la carga de responsabilidad que implica. Tanto el presidente del Gobierno como los ministros cuando han sido preguntados sobre la prisión de dirigentes soberanistas se han aferrado a la independencia de los jueces para abstenerse de opinar sobre el asunto. Borrell también defendió hoy el argumento de la uatonomía judicial, pero una vez expuesta su opinión.

Tomar nota

Sus palabras a buen seguro alimentarán el tira y afloja que se traen el Gobierno y las fuerzas soberanistas, cuyos sectores más radicales exigen a Pedro Sánchez que «ordene» a la Fiscalía que pida la excarcelación de los presos, los más moderados plantean que «oriente» al Ministerio Público cuando presente su escrito de acusación en el juicio. La fiscal general, María Jesús Segarra, dejó claro este lunes en la apertura del año judicial que no va a variar la posición mantenida por sus antecesores, el fallecido José Manuel Maza y Julián Sánchez Melgar, favorable a la permanencia en prisión de los líderes secesionistas. El Gobierno, además, ha reiterado que respetará la autonomía de la Fiscalía y no va a sugerir nada.

Las palabras de Borrell fueron pilladas al vuelo por las fuerzas soberanistas y la consejera de Presidencia y portavoz del Gobierno catalán, Elsa Artadi, reclamó al Gobierno que «tome nota» de que «hasta Borrell» es partidario de la excarcelación. Para los independentistas, el ministro de Asuntos Exteriores es una de sus bestias negras porque une a su condición de catalán un contundente discurso antinacionalista. Esquerra y Junts per Catalunya también emplazaron a Borrell a que pase de las palabras a los hechos y «actúe en consecuencia» con una orden a la Fiscalía.

Entretanto en el Senado, el presidente del Gobierno mantuvo un tenso duelo con el portavoz del PP, Ignacio Cosidó, en el que se escenificó que la unidad de acción de socialistas y populares en el conflicto de Cataluña es cosa del pasado. El senador del PP reprochó a Pedro Sánchez que «cometa el error y la traición» de dialogar con los «golpistas» secesionistas porque solo consigue «legitimarlos y envalentonarlos». A lo que el jefe del Ejecutivo respondió que el diálogo también lo practicó Rajoy y nadie le acusó de «traición». El PP, se lamentó, ha vuelto «al pasado con (Pablo) Casado», y de nuevo utiliza el «agravio territorial» y Cataluña como «ariete» contra el Gobierno.

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