ERC cuestiona la estrategia de mediación internacional de Torra

El conseller de exteriores Ernest Maragall./Efe
El conseller de exteriores Ernest Maragall. / Efe

El consejero de Exteriores dice que el independentismo necesita superar el 50% de votos antes de pedir ayuda internacional

CRISTIAN REINOBarcelona

La llamada a una mediación internacional lanzada el miércoles pasado por Quim Torra desde Ginebra como solución a la cuestión catalana no solo ha recibido un silencio sepulcral por parte de la comunidad internacional, sino que ayer fue cuanto menos cuestionada desde su propio gobierno.

El consejero catalán de Exteriores, Ernest Maragall (de Esquerra Republicana), afirmó en la BBC que sin un apoyo superior al 50% de los votos en unas elecciones catalanas, el independentismo no podrá buscar apoyo internacional. «Sabemos que hasta que no superemos el 50%, como mínimo, de la sociedad catalana a favor de nuestro proyecto, no tendremos derecho a reclamar apoyo internacional», aseguró en la televisión pública británica. Una afirmación muy rotunda que suponía una buena enmienda a la iniciativa emprendida por Quim Torra, teniendo en cuenta que solo un día antes, el presidente de la Generalitat había viajado a Ginebra a empezar a reclamar ese apoyo internacional y solicitar una mediación para lograr que el Gobierno central se avenga a permitir la celebración de un referéndum de autodeterminación.

La iniciativa de Torra ya la exploró Carles Puigdemont en la pasada legislatura y no tuvo éxito. Pidió una mediación (lo sigue haciendo cada vez que ofrece una conferencia en el extranjero) e incluso justificó su marcha atrás, tras declarar la independencia el 10 de octubre, que solo duró 8 segundos, en una supuesta llamada de Donald Tusk para ofrecerle una mediación. Tal llamada se ha sabido más tarde que ni siquiera existió.

La posición disonante de Torra y Maragall es un ejemplo más de las diferencias que hay entre JxCat y Esquerra y de la división irreconciliable que existe en el independentismo y que en las últimas semanas se ha recrudecido hasta el punto de perder la mayoría absoluta en la Cámara catalana por sus guerras internas. El sector más puigdemontista, entre los que está Quim Torra, consideran que no es necesario superar el 50% de los votos para declarar de nuevo la independencia, pues dan por válido el resultado del 1-O, en que votaron (sin ninguna garantía democrática) poco más de dos millones de catalanes y el 90% lo hizo a favor de la secesión. Esquerra, en cambio, desde una posición más realista, cree que el independentismo aún tiene que ampliar su base social e ir más allá del 50%.

Muchas diferencias

El problema es ideológico. También en lo que tiene que ver con el referéndum. Torra afirmó el miércoles, en su conferencia en Ginebra, que no hay alternativa al referéndum sobre la independencia. Si el Gobierno no negocia, tirará por la calle del medio con la vía unilateral. Aunque tenga al 53% de la sociedad en contra. Al menos esa es la amenaza que lanza en público. Descartó la reforma constitucional y la consulta del Estatuto que le propone Pedro Sánchez.

Maragall, en cambio, y esa es la posición de Esquerra, empieza a apuntar alguna salida intermedia, aunque de momento sigue sin renunciar a votar sobre la independencia. «Hemos puesto la independencia sobre la mesa, pero estamos abiertos a debatir cualquier otra oferta de alternativa real que plantee el Gobierno socialista», dijo Maragall en su entrevista en la BBC. Una de las opciones que propuso, como ya ha apuntado Roger Torrent en los últimos meses, es una consulta en la que, junto con la opción de la independencia, se pudiera optar por una autonomía ampliada. No dejarlo todo a un sí o no a la secesión.

Maragall dejará en breve el Gobierno catalán, ya que será el candidato de Esquerra a la alcaldía de Barcelona. Su puesto podría ocuparlo Alfred Bosch, que era el aspirante inicial a alcaldable. Es importante que el movimiento independentista «exprese una estrategia común unida» afirmó ayer. Torra también llamó ayer a la unidad, tras reunirse con Anna Gabriel en Ginebra.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos