El Gobierno pide a Esquerra que no tenga en cuenta las decisiones judiciales para la investidura

La portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá./EFE
La portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá. / EFE

Celaá asegura que el Ejecutivo nunca ha abandonado «el cauce de la política» en Cataluña

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

El PSOE tiene ya suficiente experiencia con Esquerra Republicana de Catalunya como para saber que la buena disposición mostrada el jueves por su portavoz parlamentario, Gabriel Rufián, respecto a la investidura de Pedro Sánchez puede convertirse de la noche a la mañana en un 'no' rotundo. Le pasó con los Presupuestos. Y volvió a pasarle con la operación para situar a Miquel Iceta como presidente del Senado. La portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, ha reclamado hoy a la formación secesionista que esta vez intente dejar a un lado las «emociones».

El llamamiento no es baladí. Esta semana los alegatos finales de los dirigentes procesados por rebelión y sedición en el Tribunal Supremo ha generado fuerte impacto en el mundo secesionista. Y hoy, la sala del alto tribunal que juzga el caso ha rechazado conceder a Oriol Junqueras, el líder de ERC, el permiso necesario para salir de prisión a fin de poder jurar o prometer ante la Junta Electoral Central, en el Congreso, el cargo de eurodiputado. «El camino de la justicia y la política -ha argumentado Celaá- no deberían cruzarse».

Solución dialogada

Después de haber insistido durante semanas en que no querían que la investidura ni la gobernabilidad dependieran de nuevo del secesionismo, los socialistas imprimieron el miércoles un cambio radical al guión. «Los 350 diputados nos merecen la misma condición y cuentan lo mismo», anunció sorpresivamente el secretario de Organización, José Luis Ábalos. Ahora sus cábalas pasan, sin reparo alguno, por la abstención de Esquerra. Y el Ejecutivo en funciones ha vuelto a desempolvar el discurso del diálogo.

«La política la necesitamos todos, el PP, C y también Esquerra -ha argumentado Celaá-. Abrir caminos en la política es lo único que nos va a llevar a poder dialogar y encontrar caminos de soluciones». Ha sido entonces cuando claramente ha reclamado a los secesionistas que obvien las decisiones que puedan tomar los tribunales. «Sé que hay mucha mezcla de emociones, pero deberían ser situadas, incluso por las personas y las fuerzas afectadas -ha insistido- en su terreno».

La portavoz gubernamental ha subrayado, en todo caso que, como ocurrió con la moción de censura, no se negociará la eventual abstención de las fuerzas independentistas. Los socialistas defienden que sólo se les pide lo mismo que al PP y Cs, que no bloqueen un Ejecutivo para el que no hay alternativa. De hecho, Celaá ha hecho un llamamiento explícito a la formación que lidera Albert Rivera, a la que ha pedido una «relfexión» sobre «su posición en la política». «Que modifique una posición de obstaculización por una de construcción», ha insistido.