El Gobierno rechaza el referéndum aunque lo reclamen ocho de cada diez catalanes

Manifestantes independentistas. /Óscar del Pozo (AFP)
Manifestantes independentistas. / Óscar del Pozo (AFP)

Sostiene que una consulta sobre el derecho a decidir no solucionaría nada y solo ahondaría la división en la sociedad catalana

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

El Gobierno sostiene que un referéndum en Cataluña sobre el derecho a decidir en Cataluña sería un desastre, pero la mayoría de los catalanes está muy o bastante de acuerdo con celebrar una consulta para decidir su futuro. El divorcio entre la visión del Gobierno central y el sentir de la sociedad catalana volvió a ponerse este viernes de manifiesto con sus valoraciones sobre la utilidad de esa votación. «Un referéndum divide, fractura, no une, no cohesiona», sentenció la ministra portavoz. Pero el 78,7% de los catalanes apuesta por la votación.

El Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat de Cataluña volvió a preguntar después de dos años sin hacerlo por la opinión de los catalanes sobre una consulta. El resultado es todavía más favorable. En 2017, el 48% reclamaba un referéndum unilateral y el 23,4% solo si era pactado. En total, un 71,4% estaba a favor de la consulta. En el estudio divulgado hoy, el 57,9% de los encuestados está «muy de acuerdo» y un 20,8 %, «bastante de acuerdo». Es decir, el 78,7% comparte que «los catalanes y las catalanas tienen derecho a decidir su futuro como país votando en un referéndum».

Un incremento que se explica en un contexto muy influido por el juicio a los líderes del 'procés' en el Tribunal Supremo, y que ha provocado también que el porcentaje de los partidarios de la independencia de Cataluña bordee su máximo histórico. El 48,4% votaría sí a la secesión, solo tres décimas menos que en octubre de 2017, el momento más caliente del 'procés' con el referéndum del día 1, la huelga general del día 3 y la declaración unilateral de ruptura del día 27. El 44,1% diría hoy que no a la independencia, una opinión en declive desde hace varios meses en los estudios del CEO.

No es un derecho

El Gobierno socialista, sin embargo, no se dejó impresionar por el amplio respaldo a la consulta. De entrada, advirtió Isabel Celaá tras el Consejo de Ministros, la autodeterminación no cabe en el ordenamiento legal español, por tanto «no es un derecho» que se pueda invocar «ni está contemplado en la Constitución». Sentado este principio jurídico, apuntó que más que abrir un debate político, en Cataluña es necesario recurrir a la «pedagogía» porque un referéndum «no da soluciones», solo aumenta la división entre la ciudadanía. Decir sí o no, añadió, «no arregla la complejidad de las sociedades» y puso el ejemplo del 'brexit' en el Reino Unido, que debería ser un «espejo muy poderoso» en el que se miraran los catalanes para comprobar la escasa eficacia de las votaciones binarias para asuntos que tienen muchas facetas.

Aunque la portavoz no quiso discutir el valor político de que casi ocho de cada diez catalanes respalden una consulta sobre el derecho a decidir, el estudio del CEO refleja datos que deberían ser preocupantes para el Gobierno. El referéndum es también la opción más respaldada entre los no independentistas. El 60% de los votantes del PSC se decanta a favor de votar sobre el futuro de Cataluña, el 44,5% de los populares opina igual, como el 41% de los de Ciudadanos. Entre los soberanistas la demanda es abrumadora y bordea el cien por cien. El 85% de los votantes de los comunes y Podemos secundan asimismo esta solución.

El renovado impulso del soberanismo también se refleja en que la independencia es la fórmula de organización territorial favorita para el 40% de los catalanes mientras que el 26,3% prefiere seguir como una autonomía dentro de España. Cuando se pregunta sobre el principal problema de Cataluña, la respuesta no es el paro, como sucede desde hace años en todos los barómetros del CIS en España, es la relación con España. En segundo lugar aparece la insatisfacción con la política y después, el desempleo.

Más información