El Gobierno defiende a Zapatero ante las acusación de un ex alto cargo chavista

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. /R. C.
El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. / R. C.

Borrell califica de «vergonzoso» que se acuse al expresidente de tener intereses petroliferos en Venezuela

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

«Es vergonzoso». Esta ha sido la forma con la que Josep Borrell ha valorado las acusaciones vertidas contra José Luis Rodríguez Zapatero por el exministro de Petróleos de Venezuela, Rafael Ramírez. Según declara este antiguo alto cargo bolivariano en el periódico 'El Nacional', el expresidente estaría representando en país latinoamericano los intereses petroleros de una familia española.

«Él (Zapatero) representa a una gente, unos españoles de apellido Cortina, que sí, han recibido un proyecto en la faja (del Orinoco), pues, de ahí viene su apego a la democracia y el diálogo», denuncia Ramírez, quien ocupó que ocupó varias carteras bajo los mandatos de Hugo Chávez pero ha caído en desgracia con la llegada de Maduro al palacio de Miraflores, la sede del Ejecutivo venezolano.

Zapatero se ha vuelto en los últimos meses blanco predilecto de la oposición venezolana, desde donde se le achaca estar del lado de Nicolás Maduro en la tarea que desarrolla como mediador en el conflicto político interno de Venezuela.

El jefe de la diplomacia española también se ha referido a la postura del Gobierno ante Caracas, que «no ha dado un giro de 180 grados». Borrell ha aclarado que desde Madrid no se ha apostado por el fin de las sanciones internacionales al régimen bolivariano, si bien ha añadido que «pueden existir opiniones diferentes sobre la eficacia de esas sanciones».

En cualquier caso, el Ejecutivo deja la decisión en manos de la Unión Europea. «Parece que yo llego a Bruselas y les dicto a mis colegas lo que hay que hacer», ha ironizado el ministro de Exteriores.

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