Rivera se topa con los rescoldos de la crisis interna por el viraje a la derecha

Rivera se topa con los rescoldos de la crisis interna por el viraje a la derecha

Reprocha a Nart que no abandone el escaño en la Eurocámara y censura a De la Torre por pasar de la crítica política al ataque personal

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

Albert Rivera se fue de vacaciones cerrando tras de sí la mayor crisis de Ciudadanos en sus trece años de vida. La marcha de Toni Roldán, Javier Nart o Francisco de la Torre, y de algunos de los fundadores del partido, como Xavier Pericay y Francesc de Carreras, abrió la caja de los truenos. Lo que era un rumor de puertas hacia fuera, que dentro de las filas liberales había voces discrepantes con el viraje hacia la derecha que ha tomado el partido, se convirtió en una realidad.

Pero un golpe de timón a las puertas de agosto dejó al sector crítico casi desactivado y sin capacidad de maniobra. Ciudadanos modificó los estatutos en un consejo general convocado de forma extraordinaria y amplió el comité ejecutivo para dar entrada a los fichajes afines a Rivera y, al mismo tiempo, diluir a las voces críticas. Con el incendio sofocado, el líder naranja echó la persiana. Pero a su vuelta, se ha encontrado los rescoldos calientes.

Nart, uno de los cabecillas del sector crítico, rompía este jueves todos los puentes que le quedaban con el partido. El que fuera candidato de Ciudadanos a las elecciones europeas de 2014 abandonaba su condición de afiliado, aunque anunciaba su intención de mantener su escaño en la Eurocámara. También en el grupo de Renew Europa, la alianza entre ALDE y el grupo del presidente francés, Emmanuel Macron. Algo que hará, según fuentes del partido, «defendiendo el programa electoral» con el que concurrió Ciudadanos a los comicios comunitarios.

Una decisión que no ha sentado nada bien en la cúpula naranja, que no quiere resucitar viejos fantasmas y que tampoco entiende que Nart se aferre a su acta. «Me gustaría que los que se hubieran marchado de Ciudadanos no se quedaran el esfuerzo ni el trabajo ni el escaño ni los recursos de Ciudadanos, que son de Ciudadanos», le recriminó este viernes el propio Rivera.

El eurodiputado seguirá a las órdenes de Luis Garicano, jefe de filas de los liberales en Estrasburgo y otra de las voces discordantes, aunque lo hará como independiente al igual que la exdiputada socialista Soraya Rodríguez o que la representante de UPyD Maite Pagazaurtundúa. Aunque la formación naranja podría expulsarle de su delegación en la Eurocámara, esto supondría perder uno de los siete escaños –el acta de diputado es personal– que tienen actualmente así como los fondos económicos y los asesores que le corresponderían por él.

Ciudadanos ya lo hizo en 2018, cuando abrió un expediente de expulsión a su entonces eurodiputada Carolina Punset tras su cita con Carles Puigdemont. La formación aludió que utilizó medios del Parlamento Europeo (un vehículo oficial) para trasladarse a Waterloo, donde reside el expresidente catalán desde su fuga en 2017. La exdirigente valenciana, que mostró en público sus discrepancia con Rivera por abandonar el ideario socialdemócrata, decidió finalmente abandonar el partido e irse al grupo de los no inscritos hasta el final de la legislatura.

«No vale todo en política»

Pero el de Nart no ha sido el único golpe que han recibido Rivera y su círculo en las últimas horas. El que fuera responsable de fiscalidad del partido Francisco de la Torre renunciaba el jueves a su acta de diputado en el Congreso y ayer solicitó su baja como militante. Y lo hacía echando en cara al líder de Ciudadanos, amén de reproches políticos, que no le llamase en julio para darle el pésame por la muerte de su padre. Después, el exdiputado matizó en su cuenta de Twitter –a instancias de Ciudadanos, según escribió– que Rivera sí le escribió «una línea» en WhastApp para trasladarle sus condolencias.

Una rectificación que no contentó al líder de los liberales, que aprovechó un acto en Barcelona para responder a De la Torre. «He visto muchas cosas en política –aseveró–, pero hay determinadas líneas rojas que nunca había visto cómo se sobrepasaban». Rivera acusó al exdiputado liberal de «utilizar la muerte de su padre para atacar a a sus excompañeros y al proyecto político de Ciudadanos. «Creo que no vale todo en política», zanjó.