Sánchez rinde un sobrio homenaje a Azaña en su tumba de Montauba

Pedro Sánchez deposita una corona en la tumba de Manuel Azaña. / Presidencia del Goberno

El presidente del Gobierno también viaja a la sepultura de Antonio Machado, que murió en el exilio menos de un mes después de cruzar la frontera

COLPISA/AFPParís

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, visitó este domingo en Montauban, en el suroeste de Francia, la tumba del último presidente de la república española, Manuel Azaña, que murió exiliado en esta ciudad tras la victoria de las tropas de Franco.

En un acto sobrio y sin discursos, el dirigente socialista depositó una corona de flores con los colores de la bandera de España ante la sepultura, en cuya lápida figuran las palabras 'Paz, Piedad y Perdón', sacadas de uno de los discursos más notables de Azaña.

Tras un minuto de silencio, Sánchez descubrió una placa conmemorativa en la que se lee en letras negras: «El Gobierno de España, con motivo del 80 aniversario del exilio español, rinde homenaje a D. Manuel Azaña, presidente de la II República, fallecido en el exilio».

El jefe del Gobierno estaba acompañado de la sobrina de Azaña, María José Navarro Azaña, y del sobrino nieto del expresidente, Santiago de Rivas Salas. Estaban también presentes la ministra de Justicia, Dolores Delgado, y la ministra de Educación y portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá.

Ésta es la primera vez que un presidente de Gobierno español en ejercicio visita la sepultura del último presidente de la II República. En 2015 estuvo allí José Luis Rodríguez Zapatero, pero cuatro años después de haber dejado sus funciones.

Tras la victoria del Frente Popular en España en las elecciones de febrero de 1936, Manuel Azaña fue elegido presidente de la república en mayo de ese año. Tres años después dimitió y se exilió en Francia tras la victoria de las tropas del general Franco. Murió el 3 de noviembre de 1940 en Montauban, un pueblo al norte de Toulouse, a donde llegó enfermo tras haber errado por el sur de Francia, en función del avance de las tropas alemanas.

Sus últimos meses de vida los pasó en la habitación de un hotel de Montauban, protegido por el gobierno de México, mientras un comando franquista preparaba una operación de secuestro para llevarlo de vuelta a España, como se hizo con otros políticos republicanos.

Este acto forma parte de una jornada conmemorativa que realiza Pedro Sánchez, en precampaña para las elecciones legislativas adelantadas del 28 de abril, con motivo del ochenta aniversario de «La Retirada», el éxodo masivo de medio millón de españoles que huyeron a Francia tras la derrota republicana en la Guerra Civil española (1936-1939).

Poco después del mediodía Pedro Sánchez se dirigiró a Colliure, un pueblo costero francés a 300 kilómetros de Montauban, donde yacen los restos mortales del poeta sevillano Antonio Machado, que murió en el exilio menos de un mes después de haber cruzado la frontera.

La jornada concluirá con un discurso de Sánchez frente a la playa de Argelès-sur-Mer, a unos 25 kilómetros de la frontera con España, donde las autoridades francesas instalaron un campo en el que vivieron en condiciones extremas miles de exiliados que huían de las tropas de Franco.