Agricultores de toda la provincia valoran los daños ocasionados por un pedrisco demoledor

La localidad de Valle de Valdelucio fue la más afectada por la tormenta de pedrisco/BURGOSCONECTA
La localidad de Valle de Valdelucio fue la más afectada por la tormenta de pedrisco / BURGOSCONECTA

Ninguna comarca se ha salvado de sufrir en mayor o menor medida una tormenta de granizo que dejó multitud de hectáreas destrozadas | Los agricultores piden celeridad a los seguros

ISMAEL DEL ÁLAMO y GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Está siendo un año atípico en lo meteorológico y cada mes se registran «sorpresas» difíciles de imaginar, sobre todo, en el mes en el que estamos. Y es que la tormenta de pedrisco del pasado viernes ha dejado centenares de hectáreas destrozadas en mayor o menor medida. No hay ninguna comarca que se haya salvado de los daños ocasionados por unas piezas de hielo de varios centímetros de diámetro, asegura Gabriel Delgado, secretario provincial del sindicato agrario UPA-COAG.

Aunque la zona más afectada ha sido la norte, el granizo alcanzó a toda la provincia durante la tarde del viernes y el resultado ha sido tan demoledor que hay localidades que se plantean si solicitar la declaración de zona catastrófica. Por ejemplo, en Valle de Valdelucio, Sargentes de Lora o Basconcillos del Tozo, el 100% de muchas hectáreas de cultivo de patata, girasol o cereal han quedado inservibles. Sin embargo, es necesario reflexionar si, a unos días para el inicio de la cosecha, es conveniente la solicitud de zona catastrófica, asegura José María Ruiz, alcalde de Basconcillos del Tozo. La demora administrativa puede ser peor que recurrir directamente a los seguros que cada agricultor contrata porque los profesionales del campo necesitan tramitar los daños con celeridad para no retrasar el inicio de la cosecha -que en algunas zonas ya ha comenzado-.

En otras localidades como Castrojeriz, Villadiego, Miranda, Los Ausines, Quintanalara o Tordómar el porcentaje de afección baja, pero también registra daños de, al menos, la mitad del cultivo.

Según explica Delgado, hay muchos agricultores que tienen contratadas cosechadoras para la recolección del campo y se ven obligados a dejar zonas de muestra -un 5% por parcela- para que el perito del seguro evalúe los daños. Esto implica tener que contratar el servicio de recolección dos veces, multiplicando los gastos. De ahí que desde UPA-COAG reclamen a los seguros que respondan cuando se les necesita y cuantifiquen los daños antes de empezar con la cosecha.

Otra cosa será en el caso de los agricultores o los cultivos no asegurados, que sin la declaración de zona catastrófica se verían completamente desprotegidos, como es el caso de la mayor parte de los de patata de siembra.

Ejemplos del efecto demoledor del pedrisco / BURGOSCONECTA

Respaldo de la Junta

Sea como fuere, la realidad es que los daños en la zona norte son más que considerables. Así lo pudo comprobar in situ este lunes el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Baudilio Fernández-Mardomingo, que visitó el entorno para evaluar las consecuencias de la granizada. Y un somero vistazo al campo bastó para tildar la situación de «tragedia». «Los daños son prácticamente totales. Los girasoles son sólo palos y no queda ni un grano de trigo en las fincas» arrasadas por el pedrisco, explica Fernández-Mardomingo.

Algo mejor se encuentran los cultivos de patata, ya que «algunas podrían salvarse». Eso sí, que se salven no quiere decir que posteriormente obtengan las certificaciones necesarias para salir al mercado como patata de siembra, porque el pedrisco también las ha dañado.

En este sentido, y a falta de un cálculo concreto de la superficie afectada por las tormentas de este pasado fin de semana, la Delegación Territorial tiene constancia de que los daños se han extendido por todo el Valle de Valdelucio, la zona de Ayoluengo y Sargentes de Lora, el entorno del Tozo y los municipios palentinos más cercanos a la provincia de Burgos. Asimismo, también se tiene constancia de «daños puntuales» en cultivos en otras zonas de la provincia afectadas por alguna tormenta concreta en los últimos días.

A la espera de saber si finalmente se solicitará la declaración de zona catastrófica, el delegado territorial insiste en que «por menos daños se ha concedido», al tiempo que insiste en la necesidad de asegurar los cultivos. «Desde la Junta de Castilla y León poco podemos hacer» más allá de apoyar a los ayuntamientos en la solicitud de declaración de zona catastrófica. De ahí, subraya, la «importancia» de contratar un seguro.

Un verano atípico

Todo esto es sólo un capítulo más de un año atípico en lo climatológico que ha hecho, por ejemplo, que la cosecha se esté retrasando mucho más de lo habitual. Además, las labores del campo «se están haciendo muy mal», asegura Delgado, quien pone como ejemplo el complicado empacado que están teniendo que hacer los agricultores, interrumpidos constantemente por las lluvias.

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