Burgos puede perder 16 guardias civiles por su envío a las 'vallas' de Ceuta y Melilla

Imagen de la última fiesta de la patrona en Burgos/IAC
Imagen de la última fiesta de la patrona en Burgos / IAC

La AUGC teme que los agentes de la USECIC, que palían la escasez de efectivos en los cuartles, cambien de servicio a partir de abril, como está ocurriendo en otras provincias

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Se ponen la tirita antes de ver herida pero no es para menos. La situación de precariedad que sufre la plantilla de la Guardia Civil en la provincia de Burgos, que ha perdido 64 agentes en un mes, se podría ver agravada en los próximos meses si, como todo apunta, efectivos de la Unidad Especial de Seguridad Ciudadana (USECIC) son desplazados a Ceuta y Melilla para el servicio de vigilancia de las 'vallas'.

En comandancias de Madrid, de Andalucía y en Huesca, por ejemplo, ya se está dando esta situación; es decir, miembros de la USECIC que son enviados a Ceuta y Meilla a realizar el trabajo que están haciendo los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS), que están preparados precisamente para este tipo de intervenciones, especiales. Y si ahora se están enviando a las unidades más grandes, en breve comenzarán con las pequeñas, y el envía de la USECIC burgalesa estaría previsto para abril.

Es la denuncia que realiza la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que recuerda que estos efectivos «no están preparados» para este tipo de intervenciones, ni cuentan tampoco con los medios apropiados. Además, los 16 agentes de la USECIC en Burgos sirven para «paliar el déficit» de agentes en los cuarteles de la provincia, sobre todo en Las Merindades, en Miranda de Ebro, en la zona de Villadiego y en Aranda de Duero. Y la previsión es que «se irían todos», dejando aún más en precario el servicio en la provincia burgalesa.

El envío no se producirá hasta 2019, segú las previsiones de Guardia Civil, pero agravará la falta de plantilla en Burgos

La AUGC denuncia, una vez más, la falta de plantilla en la Guardia Civil de Burgos, un destino poco atractivo y al que, además, no se cuida por parte de la Comandancia. En el último mes se han perdido 64 agentes, por traslados a raíz del último concurso convocado, en el que, por ciento, no se han sacado plazas para Burgos. Y la situación empeorará en 2019, cuando los agentes que hayan ascendido a suboficial y cabo comiencen a marcharse a sus nuevos destinos.

Más pérdidas en 2019

Será a partir de marzo y la AUGC calcula que esta situación podría afectar a otros 15 agentes, entre cabos y suboficiales, primeros unos y luego los otros. Y una nueva convocatoria de plazas no saldría hasta mediados de año, y no se resolvería hasta septiembre. Así que la situación de carencia será especialmente grave hasta octubre de 2019, sin contar con medidas excepcionales como la marcha de la USECIC.

De acuerdo con los cálculos realizados por la AUGC, de una plantilla próxima a los 1000 agentes, Burgos cuenta con poco más de 700. De los 27 cuarteles existentes solo 4 o 5 abren las 24 horas del día y, a la hora de comer, la mayoría cuentan con un único agente. Se carece de suboficiales y cabos, así que la tarea de jefe de unidad la realiza un agente, un cabo o un suboficial, que también tienen que salir a patrullar y llevan a duplicar sus jornadas laborales, pues el trabajo de oficina «tiene que salir».

Burgos no es un destino atractivo, y cuidado por la Comandancia, de ahí que los agentes busquen el traslado en cuanto pueden

En muchos cuarteles hay que decidir entre mantener abierta la oficina de atención al público o patrullar y, en algunos, ni eso pues hay unidades con dos únicos agentes que, al descansar al mismo tiempo, dejan sin servicio el cuartel, apunta la organización profesional. En Las Merindades, por ejemplo, se cuenta con una treintena de agentes, así que es imposible realizar turnos de patrulla, y en Miranda también cuentan con una compañía «escasa».

La situación de malestar entre la plantilla es importante, pues se alteran turnos de trabajo, descansos y permisos para cumplir con servicios. De ahí que la AUGC insista en la necesidad de reestructurar el cuerpo pues, tal como está ahora, no es viable ni rentable. Para prestar un servicio en condiciones se requeriría de 40 efectivos por compañía, para tener una patrulla por turno y dos agentes en atención al ciudadano, así que una reestructuración con agrupamiento de cuarteles sería una de las soluciones, junto con hacer más atractivas las plazas de Burgos.

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