Calzadas, señalización y zonas de paso, los más dañados por los efectos de la nieve y la lluvia

Los daños por nieve, lluvia o hielo agravan problemas previos en las calzadas/BurgosConecta
Los daños por nieve, lluvia o hielo agravan problemas previos en las calzadas / BurgosConecta

Un invierno húmedo, con nevadas y lluvias intensas, aumenta los daños en carreteras por generación de baches, hundimientos o desprendimientos de taludes

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Solo la Junta de Castilla y León ha realizado, en este 2018, 60 salidas con máquinas quitanieve para actuar en carreteras de la provincia. Los intensos episodios de nevadas, registrados durante todo el invierno y acompañados por temporales de lluvia, han permitido paliar la fuerte sequía sufrida durante el último año, llenar los embalses y abastecer los campos. Sin embargo, lo que es bueno para unos no lo es para otros, y la nieve, el agua y el hielo obligarán a realizar mayores inversiones para reparar baches, hundimientos o desprendimientos de taludes.

Es una realidad que asumen la Diputación Provincial, la Junta y el Ministerio de Fomento, bien conscientes de que un invierno húmedo genera muchas más incidencias que uno seco, y obliga a reforzar las labores de mantenimiento en la red de carreteras. Como es lógico, los principales daños se registran en el pavimento, tanto por efecto del uso de fundentes como por la utilización de maquinaria.

Vicente Feliz, jefe de sección de Conservación y Explotación del Servicio Territorial de Fomento de Burgos, ha recordado que el asfalto sufre por la fricción de las cuñas de las máquinas quitanieves (sobre todo si son metálicas y no de caucho), mientras que las fresadoras suelen trasladar los daños a las cunetas y zonas de paso, donde se acumula la nieve expulsada de las calzadas.

Las campañas de conservación de carreteras tendrán que redoblar esfuerzos tras el invierno húmedo, aunque no existe valoración económica de los daños ocasionados

El uso de cadenas en zonas sin nieve o hielo (como los túneles) también genera un daño importante en el firme, y a ello se suman los efectos secundarios del uso de fundentes. «No es una reacción química», apunta Feliz, como se pensaría en un primer momento, pues la mezcla de cloruro sódico y cloruro cálcino no es abrasiva. El problema se genera cuando la nieve y el hielo, convertidos en agua, entran en las grietas del asfalto y, en una nueva bajada de las temperaturas, se hielan. La grieta crece y de ahí al bache solo hay un paso.

Por ese motivo, el técnico regional insiste en que es muy difícil hacer una valoración económica del coste adicional, en labores de mantenimiento, que genera un invierno húmedo. Los efectos de la nieve, el hielo y el agua son, en algunas ocasiones, inmediatos, como los desprendimientos de taludes ocurridos en la BU-550, en Criales o la zona próxima al País Vasco. Sin embargo, en la mayor parte de los casos las consecuencias son un simple agravamiento de un problema previo, y el bache o el hundimiento llega meses después.

Roberto Inés, técnico de Fomento, insiste en que el Ministerio dispone de contratos para la conservación de vías públicas, con campañas anuales de reposición, arreglo de firmes, fresados o reparación de baches. El uso de máquinas quitanieves y el esparcimiento de fundentes, de manera habitual, daña calzada. Sin embargo, el firme también se van deteriorando por el paso del tiempo, así que los daños por nieve o hielo entran en las campañas ordinarias de conservación.

Diputación destina, anualmente, partidas para reparación de carreteras, lo mismo que Fomento y la Junta

En Diputación, por ejemplo, este año se destinarán 1,5 millones de euros a reparaciones en carreteras de la zona Norte y otros 1,5 millones en la zona Sur. Los técnicos de la Institución Provincial afirman que, de momento, los temporales no han generado daños extraordinarios. Ha nevado, cierto es, pero sin mucho hielo, así que no ha sido necesaria la utilización de cuchilllas, minimizándose el deterioro.

Señales y zonas de paso

Por otra parte, la nieve ocasiona también daños importantes en la señalización y las zonas de paso. Vicente Feliz afirma que, como labores previas, el servicio de conservación de la Junta suele prestar especial anterior en invierno a la limpieza de cunetas y zonas de paso, para evitar problemas futuros. Luego, tras las nevadas, toca reponer todas aquellas señales caídas, principalmente, por encontronazos con máquinas de limpieza. En estos casos, el «coste» es humano, indica el técnico regional, pues los trabajos los realizan las brigadas de obras.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos