Las cerezas de Las Caderechas llegan al mercado tras el primer fin de semana de recogida

Los recolectores cogen la cereza en el Valle de Las Caderechas/BC
Los recolectores cogen la cereza en el Valle de Las Caderechas / BC

Alrededor de 2.500 kilos de cereza burlat han sido recogidos este fin de semana, «con buena calidad» a pesar de la lluvia, y con la Marca de Garantía

Cristina López Reques
CRISTINA LÓPEZ REQUESBurgos

En el Valle de las Caderechas por fin se respira tranquilidad. Se han vivido meses de inestabilidad, con frío, heladas y lluvias que parecían no cesar. Pero la calma ha llegado. Esta semana ha salido el sol y, con él, el calor. Esta situación ha permitido a los recolectores comenzar a coger las cerezas que, a pesar de todo, «vienen de muy buena calidad», tal y como afirma Juan José Gandía, presidente de la Asociación de Productores y Comerciantes de Las Caderechas.

Alrededor de 2.500 kilogramos de variedad burlat – la primera que se cosecha en el Valle - han pasado del árbol a las cestas este fin de semana. A pesar de que se haya hecho con unos 20 días de retraso por el tiempo, los ciudadanos la podrán encontrar en los supermercados desde este mismo lunes. Y las comprarán sin rajas ni defectos, pues «por suerte ha parado de llover a tiempo y su calidad y condiciones son buenas», añade Gandía. Y como suplemento, se trata de una fruta que cuenta con la Marca de Garantía Cereza del Valle de Las Caderechas.

Cereza burlat de Las Caderechas
Cereza burlat de Las Caderechas / BC

Pasado el primer fin de semana, no hay descanso, pues la recolección sigue. De la variedad burlat se espera recoger alrededor de 10.000 kilogramos durante las dos siguientes semanas. Unas cerezas que en su inmensa mayoría (el 90%) irán a parar a tiendas de la provincia, pues debido a que no tienen una gran dureza «se tienen que vender cerca de donde se producen, pues no admiten viajes largos», explica el presidente.

En el Valle de las Caderechas segurián mirando al cielo, pues todavía hay que recoger más variedades, hasta alcanzar una cosecha próxima a los 200.000 kilos de cereza certificada. Y para que terminen de madurar todas se necesita más sol y calor. Y así, los recolectores podrán, si todo va según lo previsto, terminar de vaciar los cerezos a mediados de agosto, para que podamos disfrutar todo el verano degustando este producto burgalés de tan buena calidad.

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