La Guardia Civil interviene 90 kilos de hachís y detiene a cinco personas

El hachís estaba siendo transportado perfectamente embalado. / GIT

La actuación tuvo lugar en la madrugada del lunes al martes | El conductor del vehículo que transportaba la droga intentó deshacerse de ella arrojándola al arcén de la A-1 | Los cinco detenidos han ingresado en prisión

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Nuevo golpe contra el tráfico de drogas. La Guardia Civil ha intervenido 90 kilos de hachís en una operación desarrollada en la A-1 que se ha saldado con la detención de cinco personas.

Según ha explicado esta misma mañana el subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, la actuación tuvo lugar en la madrugada del lunes al martes con motivo de un control de tráfico dispuesto en la A-1 a su paso por la comarca del Arlanza. A las 1:45 horas de la madrugada, una patrulla del destacamento de Tráfico paraba un vehículo que circulaba en sentido norte. Sus cuatro ocupantes fueron identificados, si bien, todo estaba en regla, por lo que los agentes actuantes no abrieron diligencias sobre ellos en un primer momento.

Sin embargo, como posteriormente se descubrió, el vehículo estaba participando en un transporte de droga como lanzadera. Así, al ver cómo la Guardia Civil paraba a este primer turismo, un segundo vehículo que circulaba varios kilómetros por detrás paró en mitad de la calzada, su conductor se bajó y sacó tres fardos del maletero que fueron arrojados a la parte posterior del quitamiedos.

Los agentes desplegados en la zona se percataron de esa maniobra, al igual que otros usuarios de la vía, que informaron sobre las características del vehñiculo. Así, a pesar de que el conductor intentó abandonar la autovía por la salida más cercana, la Guardia Civil consiguió interceptarlo en el primer control, donde todavía estaban los ocupantes del primer vehículo, que prosiguieron su marcha mientras se registraba el segundo vehículo al no ver relación entre ellos.

Paralelamente, una patrulla de la Guardia Civil se desplazaba hasta el lugar donde presuntamente se habían arrojado los bultos y, tras un somero vistazo, localizaron tres fardos de hachís de treinta kilos cada uno, perfectamente envueltos y etiquetados. Con esas pruebas, los agentes procedieron allí mismo a la detención del ocupante del segundo vehículo, que responde a las iniciales S.D.P.

A mayores, una vez contrastados los datos del turismo en el que viajaba el primer detenido, los agentes comprobaron que estaba a nombre de uno de los ocupantes del primer vehículo, por lo que relacionaron ambos y activaron un dispositivo de búsqueda y detención que dio sus frutos tiempo después, cuando dicho turismo fue localizado en la antigua AP-1 a su paso por Miranda de Ebro. Allí, los agentes del destacamento de Miranda detuvieron a sus cuatro ocupantes. Se trata de A.H.M., A.B., Y.G y B.B.A., todos ellos de edades comprendidas entre los 25 y los 31 años de edad, de origen magrebí pero nacionalidad francesa y portuguesa.

A todos ellos se les considera autores de un presunto delito contra la salud pública por tráfico de drogas y han ingresado provisionalmente en el centro penitenciario de Burgos mientras el jugzado de Lerma instruye el caso.

Medio millón de euros

En principio, la Guardia Civil considera que el destino de la droga era Francia, a la vista de toda la información recabada. En total, se calcula que la droga podría tener un valor de hasta medio millón de euros al menudeo.

Con todo, el subdelegado, que ha querido felicitar a la Guardia Civil por la coordinación y profesionalidad desplegada por los agentes, ha destacado que esta no es sino una operación «de las muchas que ha habido este año», circunscritas en muchos casos al transporte de drogas por el corredor de la A-1. Un corredor que se ha convertido en un eje fundamental para las mafias del tráfico de drogas, que cada vez presentan un mayor grado de profesionalidad.

Así de hecho lo demuestra el modo en el que se transportaba el hachís, perfectamente embalado en fardos impermeables y con marcas de origen y variedad en los paquetes.

Según ha destacado el teniente Joaquín García, del destacamento de Tráfico de Aranda, la operación «no puede darse por cerrada», toda vez que los cinco detenidos forman parte presumiblemente de una red más amplia. En este sentido, los detalles de la operación ya han sido trasladados al resto de comandancias de la Guardia Civil y a las autoridades francesas.

 

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