La liberalización de la AP-1 reduce en un 60% el tráfico en la N-1

Los camiones prácticamente han desaparecido de zonas como Pancorbo. /PCR
Los camiones prácticamente han desaparecido de zonas como Pancorbo. / PCR

En apenas tres semanas se ha pasado de picos diarios de hasta 450 vehículos/hora a menos de 150 | El efecto de la liberalización fue inmediato | La antigua AP-1 incrementa sensiblemente el tráfico, sobre todo durante las operaciones especiales de la DGT

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Se preveía que la liberalización de la AP-1 a su paso por la povincia supondría un antes y un después para el tráfico en la provincia. Y así ha sido. De hecho, los efectos de la retirada de las barreras de los peajes fueron inmediatos y desde el mismo día 1 de diciembre, la intensidad de tráfico en la N-1 ha descendido radicalmente.

Los datos de la Dirección General de Tráfico (CGT) hablan por sí mismos. Antes de la liberalización de la autopista, las cámaras instaladas a lo largo de la vía registraban intensidades que alcanzaban picos diarios de hasta 450 vehículos por hora, buena parte de ellos pesados. Hoy en día, la fotografía de situación es bien distinta, con intensidades que oscilan entre los 100 y los 150 vehículos por hora como máximo. Es decir, el tráfico por la N-1 se ha desplomado en más de 60% respecto a hace apenas tres semanas.

Además, a diferencia de lo que ocurre en otras vías, el tráfico en la carretera nacional se ha estabilizado. Esto es, que presenta prácticamente las mismas intensidades todos los días, sean festivos o no, algo que no ocurría antes, cuando los camiones ocupaban buena parte de la vía.

Esos mismos camiones -o al menos la inmensa mayoría- circulan ahora por la antigua AP-1. Y lo hacen compartiendo calzada con los vehículos que ya optaban por la antigua autopista antes de la liberalización. Este trasvase de tráfico también ha modificado mucho las condiciones de circulación por la antigua autopista, que ha visto cómo el volumen circulatorio se ha incrementado significativamente.

Eso sí, en este caso lo ha hecho con matices. Así, en términos generales, el tráfico se ha incrementado en alrededor de un 50%, pasando de picos de hasta 500 vehículos por hora a picos de hasta 750 en el peaje de Castañares, quizá el más transitado. Eso los días laborales, claro.

Y es que, a diferencia de la N-1, la antigua AP-1 sí que nota, y mucho, el calendario. Para muestra, un botón. Por el peaje de Castañares pasaron hasta 2.500 vehículos por hora en las primeras jornadas del pasado Puente de la Inmaculada. Un puente que supuso la primera gran prueba de fuego para la antigua autopista, que vio cómo ese domingo se registraron picos de hasta 3.400 vehículos por hora en sentido norte.

Habrá que ver, en todo caso, cómo siguen evolucionando los datos, sobre todo durante las próximas semanas, en las que se desarrollará la operación especial de Tráfico correspondiente a Navidad, una operación en la que se suelen conjugar un ingente volumen de desplazamientos y condiciones meteorológicas adversas.