Presentes y ausentes por la N-1

La noche que la AP-1 ha dejado de ser de pago, decenas de personas han querido recordar en Briviesca, con una emotiva ofrenda floral, a las víctimas que se ha cobrado la única vía alternativa a la autopista

La emoción ha sido la protagonista esta noche. /APM
La emoción ha sido la protagonista esta noche. / APM
AYTHAMI PÉREZBRIVIESCA

Esta noche, las lágrimas de los miembros de la Plataforma de Afectados por la N-1 eran de alegría, pero también de amargura, al recordar a esas personas cuyas vidas han acabado en la N-1. Los afectados por esta vía no acostumbran a reunirse por motivos de celebración. Normalmente se encontraban en un punto kilométrico exacto de la N-1, justo en ese en el que otra persona había fallecido por un accidente de tráfico en esta carretera.

Esta noche el encuentro ha sido diferente. Sonrisas en sus caras, emoción contenida en sus ojos, la AP-1 ya no es tal. Ahora es una autovía, libre y gratuita. A muchos les cuesta calcular los años que llevan luchando porque esta autopista, que ha duplicado su esperanza de vida con tres prórrogas a la concesión, fuese gratuita y liberase de tráfico a la N-1, única vía alternativa a la de pago.

El momento clave eran las doce de la noche y lo llevaban preparando días. A las 23:30 horas la gente se ha ido reuniendo en la rotonda de Briviesca que comunica la N-1 con la AP-1. En el crucero de esa rotonda han aflorado todas las emociones, todo el esfuerzo acumulado durante años de lucha.

Hasta allí han llegado decenas de personas, cada una con una historia, cada una con una víctima en la cabeza, cada una con varias anécdotas de momentos tensos y de miedo al circular por la N-1. Todos han llegado hasta esa rotonda para realizar una ofrenda floral y un minuto de silencio en homenaje a esos que ya no están pero que nunca se irán de sus mentes, las víctimas de la N-1. «Por fin se levantan esas barreras», rompía a decir emocionado Julio Ceballos, miembro de esta plataforma.

Desde esta rotonda, la expedición, que alcanzaba las 150 personas, se ha dirigido hasta los peajes de Briviesca. Su objetivo era ver cómo se levantaban las barreras, una imagen por la que llevan luchando muchos años. Las barreras, en realidad, eran solo un símbolo esta noche. Cuando han llegado hasta la playa de peaje de Briviesca estas ya estaban levantadas e, incluso, quitadas. Antes de las 23:00 horas se ha dejado de cobrar por circular por la autopista. No han visto el levantamiento de barreras pero sus caras han cambiado de la expectación a la alegría al acercarse y leer en los carteles luminosos: 'Autopista AP-1. Gratuita'. Tras tres prórrogas es normal que desconfiaran hasta el último momento.

Entre la alegría, alguien ha levantado aún más la voz y ha anunciado que ya era 1 de diciembre. La fecha que esperaban desde que el ministro José Luis Ábalos anunciara en junio la liberalización. En ese momento se han desatado los gritos, se han descorchado botellas de champán, se han tirado petardos pero, sobre todo, se ha llorado. Decenas de personas allí presentes se han abrazado, se han besado y se han felicitado con los ojos empañados. Se han felicitado a sí mismos, sí, porque han logrado que durante todos estos años su reivindicación, su lucha, no se apagase, que estuviese presente en los medios de comunicación, que se convirtiese en algo incómodo y, al final, en una realidad. La AP-1 es libre, la N-1 soportará menos tráfico y pisar esta carretera nacional no será jugarse la vida, gracias a ellos. Los camiones y coches que han atravesado los peajes a esa hora lo sabían y pitaban y saludaban a los allí congregados.

El día de hoy es de fiesta. Han organizado varios actos en Briviesca para este sábado para conmemorar el logro. «Estamos cansados después de tantos años pero muy satisfechos», reconocía Julio Ceballos. Los reivindicativos usuarios de la N-1 lo merecen. Su lucha nos ha beneficiado a todos.

 

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