Las reclamaciones sanitarias aumentan en Burgos un 20% en un año

Un celador lleva una cama a una unidad de reanimación del Clínico. / Alberto Mingueza
Un celador lleva una cama a una unidad de reanimación del Clínico. / Alberto Mingueza

Las reclamaciones sanitarias han aumentado en los últimos años en la provincia notablemente | En 2011 se registaron 1.281 y en 2018 fueron 4.225

Ana Santiago
ANA SANTIAGO

Las listas de espera son el eterno problema asistencial. Cada año, en cada informe de cada institución diferente, encabeza la lista de quejas de los usuarios. Y es un hecho al que no es ajeno el informe sobre reclamaciones de usuarios que recoge la propia Consejería de Sanidad. Pero mientras las quirúrgicas eran las grandes protagonistas antes, ahora, aunque mantienen su peso como carencia asistencial, son las demoras de consultas y, en particular, de las pruebas de diagnóstico y de sus resultados las que protagonizan el descontento de los pacientes de la sanidad pública, no solo de Valladolid sino de toda Castilla y León. Las quejas por todas estas causas suponen más de la mitad de todas las recibidas, el 52,5% y las de retrasos para una cita con el especialista o la realización de una técnica de diagnóstico ya suponen el 38,3%. En un solo año, la demora en la obtención de resultados ha crecido el 69,5% y con respecto a 2011 ha hecho más que cuadruplicarse en la comunidad.

Los problemas de retrasos en cirugía son más constantes y siempre tienen un peso importante, del 6,5% del total el año pasado aunque había descendido el 8,9% con respecto a 2017. Sacyl ha intervenido especialmente, con el Plan Perycles, en corregir las listas de espera para entrar en quirófano y sobre todo en los casos de pronóstico más grave pero, no obstante, cuanto más retraso y menos atención haya en consultas y pruebas menos casos llegan con la indicación de una cirugía.

En su conjunto, los usuarios del Sistema Público de Salud de Castilla y León presentaron el año pasado 24.883 reclamaciones; lo que supone un aumento del 10,4% con respecto a 2017. En todas las provincias crecen las reclamaciones. Las de los pacientes de Burgos lo hacen el 16% en un solo ejercicio, el que va de 2017 a 2018, y el 69,68% desde 2011.

La evolución es la del descenso durante la crisis y es cuando, al menos oficialmente, se da por superada la recesión económica cuando comienzan a subir las quejas año tras año hasta las 4.225 de 2018, un 16% más que en 2017. En 2011, Burgos registraba 1.281 y suponía ese dato un descenso del 21% en doce meses.

En cuanto al número de reclamaciones por 10.000 usuarios, la tasa de reclamaciones de 2017 a 2018 en la provincia de Burgos aumentó un 19,9%. Si comparamos ese dato del 2018 con el de 2011 el porcentaje ha aumentado en siete años un 70,29%.

Los daños y recortes de la crisis, los cambios y ajustes en la gestión sanitaria arrojan ahora sus negativas consecuencias. Sea como fuere, lo cierto es que el balance de reclamaciones muestra una fea foto actualmente y en su evolución de los últimos siete años.

Las reclamaciones registran, desde después de la crisis un crecimiento exponencial, permanente, siempre ascendente sin pasos atrás. Y el repaso por los datos que acaba de cerrar Sacyl, los de 2018, detectan unos alarmantes incrementos en algunos factores como la falta de personal. Las quejas al respecto se han disparado el 219,2% en un solo año hasta las 2.174 en toda la comunidad. Un problema que ha provocado mareas blancas de protesta y reivindicaciones y quejas de muchos colectivos, en particular, en las zonas rurales y en Atención Primaria, por la falta de sustitutos y de pediatras; pero no solo, también las áreas urbanas registran carencias. El problema de la falta de profesionales fundamentalmente médicos aunque también de enfermería es ya una cuestión de Estado.

Sanidad implanta 75 actuaciones de mejora

Los ciudadanos además de poder presentar reclamaciones en Atención al Paciente o en alguna gerencia e, incluso, a través de la web de la Consejería de Sanidad, pueden hacer llegar sus propuestas de mejora. En el año 2018, en toda la comunidad se recogieron 370 sugerencias, un aumento del 8,5%. Atendiendo a las mismas y a las quejas, Sacyl implantó 75 actuaciones para mejorar la atención sanitaria y el funcionamiento de los centros: 33 de Primaria y 42, de Especializada. Las áreas de Burgos y Valladolid Este son las que pusieron en marcha más actuaciones de mejora; así como Salamanca, León, Zamora y Ávila con 9, 8 y 6, respectivamente. La Junta asegura que no caen en 'saco roto' y que se han adoptado medidas como la apertura de centros en horario de tarde, contratación de personal, búsqueda activa de profesionales en otras áreas y comunidades o cesión temporal de especialistas de otros centros, contratación de una ambulancia convencional de Urgencia con personal para suplir carencias en Zamora, nuevas tecnologías, reorganización de las agendas de cita del resto de los profesionales cuando faltaba uno o programas de formación en calidad de la atención, divulgación de buenas prácticas hacia los pacientes, entre otros.

Falta de continuidad

Hay un fuerte aumento también de las protestas de los usuarios de la pública en cuanto a la falta de continuidad de la asistencia, un aspecto que registra un aumento del 53,1% en un solo ejercicio. Empeora asimismo la satisfacción con la atención clínica recibida y el desacuerdo con el alta asistencial que crece el 24,1%. También el transporte sanitario ha empeorado y la organización en general del sistema asistencial hasta la tramitación de la tarjeta sanitaria registra un aumento de las quejas.

Las principales reclamaciones por el funcionamiento con el sistema sanitario tienen que ver con las derivaciones a la de privada. A 134 pacientes de la región les molestó tal decisión organizativa para solucionar su problema de salud, especialmente las cirugías practicadas en centros privados. Crece este punto de protesta el 61,4% y mejoran en cambio los datos en cuanto a las anulaciones de quirófanos, las prestaciones farmacéuticas y sus visados o las normas de régimen interno. Pero las supresiones de citas, consultas y pruebas empeoran cada año considerablemente, solo en el último ejercicio ya creció el 5,8% este dato. Y en cuanto al trato al paciente, aunque desde 2011 ha empeorado, el último año se registra un ligero descenso de las quejas, de casi un punto; pero suponen el 5% de las reclamaciones totales. En relación al número de usuarios de tarjeta sanitaria (2.343.314), se han producido 106,2 escritos por cada 10.000 usuarios, un 11% más que en el año 2017.

EL DATO

24.883
reclamaciones sanitarias se presentaron el año pasado en toda Castilla y León. En Burgos fueron 4.225.
21,7%
en Atención Primaria, con un total autonómico de 5.390 reclamaciones; lo que representa una tasa de 23 reclamaciones por cada 10.000 usuarios
799
quejas en Gerencias de Salud, que representa el 3,2% del total de reclamaciones y una tasa de 3,4 por cada 10.000 pacientes.
41
en Emergencias, el 0,2% del total; lo que equivale a 0,2 reclamaciones por 10.000 usuarios.
14
quejas en Hemodonación y Hemoterapia de Castilla y León.
Cómo reclamar:
En todos los centros existen hojas de reclamaciones y sugerencias a disposición de los usuarios. De manera general, se presentarán por escrito en modelo normalizado. El servicio responsable de la tramitación es el de Atención al Paciente. Los usuarios tienen en todo momento derecho a estar informados sobre el estado de la tramitación de su reclamación. El plazo de contestación es de 30 días naturales. También en el Portal de Salud de la Junta permite presentar quejas.