Restauran el coro, las bóvedas y el retablo mayor de la iglesia románica de Arlanzón

Iglesia de Arlanzón./BC
Iglesia de Arlanzón. / BC

El presupuesto de la actuación, que incluye otras obras en el templo, asciende a 112.000 euros

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La iglesia románica de Arlanzón luce en todo su esplendor gracias a las últimas obras de reforma, que consistieron en la restauración del coro del templo, la rehabilitación del retablo mayor, la limpieza de las paredes, la reparación de los nervios de las bóvedas, el drenaje de la parte exterior de las aguas fluviales y la reforma de la capilla de San José. Además, se procedió a sustituir los equipos de megafonía, las puertas, las peanas y las ventanas.

Estas intervenciones, cuyo presupuesto asciende a 120.000 euros, serán inauguradas el próximo 29 de septiembre, en las fiestas patronales de la localidad. Fueron financiadas gracias al 'Convenio de las Goteras' de la Diputación de Burgos y la Diputación de Burgos, pero también aportaron dinero el Ayuntamiento de Arlanzón y los vecinos y allegados a Arlanzón, que aportaron donaciones, llegaron a vender camisetas para recaudar fondos y realizaron varios concursos.

La iglesia de Arlanzón es una construcción románica dedicada a San Miguel Arcángel construida a finales del siglo XII e influida por la corriente románica de la alta escuela que recorrió el Camino de Santiago por esas fechas. Con el paso del tiempo sufrió importantes reformas y ampliaciones góticas y renacentistas (siglos XVI-XVII).

En la actualidad el templo presenta planta de cruz latina de una sola nave de tres tramos y cabeza semicircular, con la sacristía inserta en el brazo sur del transepto, coro alto a los pies y una esbelta torrepórtico-campanario de planta cuadrada unida al muro norte. Se cubre con bóvedas de cañón en la cabecera y en el pórtico (románicas) y bóvedas estrelladas en el resto de la iglesia (góticas). En el exterior exhibe un monumental tambor absidial románico. Destaca por su altura y esbeltez, realizado en perfecta sillería regular y ajustado a la planta semicircular.

El retablo mayor, barroco, de madera dorada y policromada, se construyó entre 1648 y 1685, según figura en el Libro de Fábrica de la parroquia. Fue realizado por los maestros arquitectos Lorenzo Vélez de Bareyo y Felipe del Castillo. Diez años más tarde lo doraron y pintaron.