10 años rodando a ritmo de scooter clásica

El Scooter Club Burgos acaba de cumplir su décimo aniversario

El club organiza todos los años una concentración. /IAC
El club organiza todos los años una concentración. / IAC
Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Un grupo de amantes de las scooters decidieron un buen día dar carta de naturaleza a esa pasión y formar un club. Y no, no era el Brighton de finales de los sesenta, era Burgos en pleno 2008. Y hoy, diez años después de aquella fecha, ese grupo de amigos continúa quemando kilómetros al abrigo del Scooter Club Burgos. Diez años en los que las salidas a la carretera, las quedadas y la participación en concentraciones de ciudades del entorno se han convertido en una suerte de filosofía de vida para muchos.

En la actualidad, el club, que cumplió su décimo aniversario hace apenas unos días, está formado oficialmente por 34 miembros, si bien, en las grandes citas se juntan muchos más. Ese es el caso del Scooter Fest, la quedada que organizan cada año en Burgos, a la que suelen acudir casi un centenar de amantes de las scooters de buena parte del la mitad norte peninsular. Una cifra que se confía en superar en la próxima edición de la cita.

No en vano, tal y como explica el presidente del club, David García, el año que viene se celebrará la décima edición y la intención es «organizar algo especial». Eso sí, de momento no se aventura a dar detalles de la quedada, ya que, de hecho, todavía no se ha concretado la fecha. «Será el útlimo fin de semana de junio o el primero de mayo», explica.

Pero mientras llega esa fecha, toca seguir quemando kilómetros. De hecho, ese es sin duda el gran 'leitmotiv' del club. «Salimos a muchas concentraciones» en otras ciudadaes, donde les esperan otros scooteristas que, en muchos casos, ya son amigos.

A todos ellos les une una pasión que, eso sí, puede resultar difícil de explicar. «La scooter clásica tiene algo. El olor a aceite y gasolina, el aire retro y el disfrute de viajar no muy rápido por carreteras secundarias», explica García. En torno a todo ello, además, se ha ido generando un ecosistema en el que la música, la gastronomía o la simple relación entre amigos resulta fundamental. Así, por ejemplo, «la música siempre ha sido importante» para un colectivo que cuenta entre sus referentes a todo aquello que huela, suene o sepa de alguna manera a la cultura 'mod'.

Una cultura que, en los últimos años, ha renacido. «Ha habido un auténtico boom», subraya García. Ese 'revival' sesentero, además, ha venido acompañado de la progresiva implantación de las scooters como medio de transporte urbano en detrimento del coche. Sea como fuere, lo cierto es que «cada vez hay más scooters» de corte clásico por las calles de las grandes ciudades.

Temas

Burgos, Moto

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos