Burgos es la provincia más solidaria de la Comunidad con la Iglesia y la quinta de España

Ignacio Ruiz y Vicente Rebollo durante la presentación de los datos/DANIEL SAMANIEGO
Ignacio Ruiz y Vicente Rebollo durante la presentación de los datos / DANIEL SAMANIEGO

La aportación de los burgaleses a la Archidiócesis sube un 0,03% hasta el 46,29%, elevando a casi dos millones y medio de euros la cantidad que el organismo religioso recauda en la provincia

DANIEL SAMANIEGO

«Para nosotros es un motivo de justicia y de agradecimiento por el apoyo de los burgaleses a su Iglesia» ha destacado Vicente Rebollo, vicario de asuntos económicos de la Diócesis de Burgos, durante la presentación de los datos fiscales de la Iglesia en el ejercicio de 2018. También ha querido señalar el apoyo de los «no incondicionales», aquellos que según Rebollo no son asiduos a la Iglesia, pero marcan la casilla. La cifra total, 2.440.400, supone alrededor del 35% del presupuesto de la Archidiócesis, a la cual hay que sumar los 5.166.803,25 euros que la asignación tributaria les entregó en el último ejercicio. Un dinero que va a financiar las actividades parroquiales de la provincia.

Burgos, con un 46,29% de las declaraciones se sitúa por encima de la media nacional, casi 15 puntos por debajo. De esta manera, Burgos se convierte en la quinta provincia a nivel nacional y la primera a nivel autonómico . El máximo dirigente en materia económica de la Iglesia burgalesa ha llamado a marcar la casilla de la Iglesia y la de fines sociales, ya que «el gesto no divide, si no que suma».

Y dentro de la casilla de fines sociales, la acción de Cáritas Diocesana de Burgos recibe un total de 3.133.145 euros. Éstos han servido para financiar mas de 15 proyectos que Cáritas tiene alrededor de toda la provincia, como los programas de acogida de personas sin hogar o de drogodependencia, entre otros.

Aún así, hay un 22% de la población que no marca ninguna de las dos casillas. Para Ignacio Ruiz, secretario de Cáritas Burgos, también presente durante el acto, «no se puede renunciar a decidir el destino del 1,4% de nuestros impuestos», recalcando que al marcar las dos equis se manda un mensaje de «compromiso y solidaridad» con los más necesitados y con la gente en riesgo de exclusión.