Exposición de Vespas y Lambrettas para los nostálgicos de los scooters

Exposición de Vespas y Lambrettas. /AIA
Exposición de Vespas y Lambrettas. / AIA

EL MEH acoge hasta el día 16 de junio una exposción de Vespa y Lambretta, organizada con motivo del X aniversario del Scooter Club Burgos

Andrea Ibáñez
ANDREA IBÁÑEZBurgos

El Scooter Club Burgos celebra su X aniversario este 2019. Por este motivo, han querido tirar la casa por la ventana con un despliegue de medios durante este fin de semana con innumerables actividades el el Scooter Festival Este viernes, han empezados los eventos. El primero, es que más de veinte ejemplares de Vespa y Lambretta han asaltado una de las dársenas del MEH. Ellas y toda su historia. Porque el Club ha conseguido reunir versiones de estas famosas motos desde principios de los años 50 de fanáticos de Burgos -que se podrá visitar hasta el 16 de junio de 12:00 a 14:00 y de 18:00 a 20:00 horas- De todos tipos, colores y cilindrada, acondicionadas para el total confort del conductor, e incluso con sidecar.

Aunque Vespa y Lambretta se reparten el protagonismo, gana la jugada Vespa -al menos en cuanto a número- desde el año 53 y hasta los 90 se pueden ver cada uno de los modelos que se llevaron a cabo en la fábrica española de esta marca, Moto Vespa, ubicada en su día en Madrid, explica el vicepresidente del club, Gonzalo Letona. Algunas de ellas lucen como si de modelos nuevos se tratasen, como si el tiempo no pasara por ellas. Cuentan, a través de sus detalles, historias de quien las ha conducido y la evolución que sufrió la marca. Pegatinas de varios países acompañan a una de ellas o el precio del impuesto de circulación de 1973 permanece inalterable con otra -por cierto, era de 150 pesetas-.

Pero entre todas las Vespas, destaca la joya de la corona, un Vespacar del año 1970. La historia de este extraño modelo, no se oculta. Sirvió en su día para transportar y repartir una marca de patatas fritas bien conocida en la ciudad, Eloy Acero.

Vespacarr del año 1970
Vespacarr del año 1970 / AIA

Y de la Vespa a la Lambretta. Existió una competición entre ellas en el comienzo de su existencia entre una marca y otra... y así sigue siendo a día de hoy. Según Letona, «o eres de una o eres de otra». En este caso, se ha conseguido reunir un menor número de Lambretta pero son igual de llamativas, sobre todo, porque a pesar de que la gran mayoría de estas motos no son utilizadas con frecuencia tienen al día la ITV, por lo que pueda pasar. Al igual que con las Vespa cuentan con ejemplares de los años en los que se mantuvo abierta la fábrica española, en Éibar, aunque también se deja ver alguna de la fábrica italiana.

La exposición también incluye varias fotografías cedidas por cortesía de Fede Vélez. En las imágenes se puede ver el récord que se batió en Burgos en el año 1958, momento en el que 17 amantes de la Lambretta se montaron a la vez en una, está claro que cada uno en la postura que pudo. Seguro que están pensando que tiene truco, que es imposible que las ruedas fueran capaces de aguantar tanto peso. Pues bien, tiene razón, Letona relata que las ruedas se llenaron de cemento para que consiguiese rodar.

Actualmente, el Scooter Club Burgos cuenta con 30 socios, cifra que se mantiene desde hace varios años. Letona confiesa que no ha sido fácil reunir todas los ejemplares, aunque reconoce que al final podrían haber expuesta muchas más. Y es que no es tan fácil conseguir piezas de repuesto o personas que estén dispuestas a arreglar una de estas icónicas joyas. Solo algunos «sabios» que por suerte, aún quedan en Burgos. Quizá, esta se la clave para que el XV aniversario siga aumentando esta colección.

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