El juez procesa a Ángel Boza por el robo con violencia de unas gafas de sol

Ángel Boza./Efe
Ángel Boza. / Efe

El miembro de La Manada seguirá en prisión por el riesgo de fuga

CECILIA CUERDOSevilla

Ángel Boza, el integrante de La Manada encarcelado por el robo de unas gafas de sol, seguirá en prisión. El juez de Sevilla encargado de la causa ha decidido continuar adelante con su procesamiento al entender que existen «indicios racionales» de un supuesto delito de robo con violencia con resultado de lesiones y utilización de instrumento peligroso, en alusión a la embestida con el coche a los vigilantes de seguridad que le interceptaron a la salida de un centro comercial. Además, el juzgado rechaza su puesta en libertad, como había solicitado su defensa, por el riesgo de fuga, atendiendo a que ha sido condenado además a nueve años de cárcel por abuso sexual a una joven en los Sanfermines de 2016.

El instructor considera finalizada la investigación, después de haber tomado declaración a los vigilantes implicados y a responsables del centro comercial donde ocurrieron los hechos, por lo que ha dictado auto de procesamiento contra Boza. Así en su escrito, fechado el pasado jueves, informa que remite las diligencias a la Fiscalía y a las acusaciones personadas emplazándolas a que en diez días formulen su escrito de acusación y soliciten la apertura de juicio oral o bien pidan el sobreseimiento de la causa contra el miembro de La Manada, según explicaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

Asimismo, en un segundo auto, el juez rechaza la petición de puesta en libertad del joven, como solicitaba su defensa, por lo que Boza seguirá en prisión provisional sin fianza, tal y como pedía la Fiscalía. El juez argumenta que existe riesgo de fuga ante la naturaleza del presunto delito cometido, la pena que pudiera corresponderle, de entre 2 y 5 años de cárcel según el Código Penal, y las circunstancias del hecho, así como los antecedentes del investigado. Boza está en la cárcel desde el pasado 2 de agosto, cuando fue interceptado por la Policía Local de Sevilla cuando huía tras hacerse con unas gafas de sol en un centro comercial de Sevilla. Según el expediente de los agentes, el joven entró en el departamento de óptica del establecimiento interesándose por un modelo valorado en unos 150 euros, y tras disimular probándose varias gafas, les retiró el dispositivo de alarma a una de ellas y se las guardó, poniendo en el expositor donde estaban otras gafas que él mismo llevaba y saliendo del establecimiento en dirección al parking.

No obstante, los dependientes se percataron del hurto y dieron aviso a los vigilantes del centro, quienes se apresuraron a localizarle. Según declararon ante el juez, los dos vigilantes trataron de darle el alto, pero Boza, lejos de atender las indicaciones, se subió a su vehículo y salió a toda velocidad del estacionamiento, embistiendo a ambos vigilantes. Éstos resultaron heridos en un costado y una mano, aunque las lesiones no revistieron gravedad. Boza, por su parte, fue interceptado a los pocos minutos por un coche patrulla de la Policía Local, a la que se había alertado del incidente. En la guantera del vehículo fueron localizadas las gafas sustraídas. El joven acababa de recuperar el permiso de conducir después de que le fuera retirado tras ser condenado en dos ocasiones por varias infracciones de tráfico y conducir bajo los efectos del alcohol.

     

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