Una peña muy charanguera

La Peña La Farra es reconocida en Burgos por animar las calles con la charanga que siempre les acompaña

Imagen de grupo de la peña La Farra/Suso
Imagen de grupo de la peña La Farra / Suso
Andrea Ibáñez
ANDREA IBÁÑEZBurgos

La zona de Vadillos estrenó peña en 1976, la Farra llegó de la mano de un grupo de hombres que quedaban de forma habitual para jugar al fútbol, almorzar o echar la partida. La fundación de esta asociación surgió tras una visita de las peñas de Miranda de Ebro -en 1975-, que fueron las precursoras de estas formaciones en la ciudad del Arlanzón. Así, el grupo de chicos que era conocido como 'Eroles Boy's' dio un paso más, fundó la peña y ya en el primer año consiguieron llegar a la cifra de 40 socios.

Peña La Farra

Año de fundación:
1976
Número de socios:
Comenzaron con 40, actualmente superan los 400
Curiosidad:
Esta peña fue exclusivamente masculina hasta bien entrada la primera década de los 2000
Sede actual:
Bar La Española, en la calle Padre Flórez
Nombre completo:
Asociación Peña La Farra de Burgos

Hoy, 43 años más tarde esa cifra supera los 400 socios. Enrique Burgos, presidente desde hace aproximadamente 20 años, asegura que son unas de las peñas que congrega más gente joven, lo que es en sí mismo un atractivo para que lleguen nuevos socios. Además, «siempre apostamos por la buena música», señala. Desde hace varios años, la banda sonora de los Sampedros de la Farra han sido los ritmos de Makoki y su grupo Vela. Una charanga conocida sobre todo en La Rioja y también en el norte de la provincia de Burgos, que durante todas las fiestas no cesa de tocar para que cada uno de los días de las fiestas de San Padro y San Pablo vayan acompañados de originales letras, a menudo acompañadas de divertidas coreografías.

Quizá por eso, cada bajada de los toros convierte a La Farra en una fiesta en sí misma. Burgos afirma que se convierten en una de las más numerosas en este viaje «porque siempre hay muchos invitados». Entre algunas de las anécdotas memorables de los toros confiesa entre risas que «más de una vez la merienda ha llegado después de nosotros en taxi porque la habíamos olvidado».

Los principios de esta peña -exclusivamente masculina- en mucho se diferencian de su momento actual. «Ahora pensamos más en los pequeños, en actividades para ellos, tenemos hijos y nietos de los socios más mayores». Pero siguen manteniendo algunas de las tradiciones de sus inicios. El mes de abril suele ser un momento de reencuentro con un torneo de fútbol, un buen vermut y la comida de hermandad en la que este año soplaron las 43 velas. En cuanto a tradiciones, las hay que sí evolucionaron, ya pasados los años 2000 -por fin- las mujeres comenzaron a formar parte de La Farra, decisión tomada en asamablea y que costó la dimisión del presidente en ese momento.

Fotografía de los primeros años de la peña La Farra
Fotografía de los primeros años de la peña La Farra / BC

Burgos confiesa que no cambiaría prácticamente nada de las fiestas, pero puestos a pedir, sugeriría que algunos de los actos como, por ejemplo, la proclamación no fuera tan «institucionales» y que tomarán un tono más festivo. Por otro lado, comenta el acierto de incluir nuevas actividades como pueder ser el lanzamineto de la bota que, a decir verdad, encaja a la pefección con un lema que hace años seguían rajatabla en la peña y que el presidente sigue recordando. «Peña La Farra, el que no la coge, la agarra», eso sí, aclara que ahora ya no se lo toman tan al pie de la letra como antaño.