«¿Podemos dejar de hablar de mi cuerpo?»

El imposible físico de Barbie siempre ha sido el talón de Aquiles de una muñeca que nació con el objetivo de mostrar a las niñas que podían soñar con algo más que la maternidad

Muestrario de los distintos peinados de Barbie en el centro de diseño, ubicado en Los Ángeles.
Gloria Salgado
GLORIA SALGADOLos Ángeles

¿Ahora podemos dejar de hablar de mi cuerpo? Así tituló la revista Time el reportaje sobre Barbie cuando Mattel sacó a la venta tres nuevas siluetas de la muñeca más popular y polémica. Su imposible físico siempre ha sido el talón de Aquiles de una figura que nació con el objetivo de mostrar a las niñas que podían soñar con algo más que la maternidad. Su creadora, Ruth Handler, hastiada de que su hija no tuviese otras opciones en el mercado por su género, transformó una voluptuosa figura alemana para adultos llamada Lili en una joven que podía ser lo que quisiera. No en vano, Barbie se convirtió en astronauta en 1965, cuatro años antes de que Neil Armstrong pisara la luna, y ya ha sido presidenta de Estados Unidos. Pero son solo dos de sus más de 200 profesiones, desde 'gamer' a apicultora.

Barbie, que costaba 3 dólares cuando se lanzó al mercado el 9 de marzo de 1959, ha evolucionado hasta convertirse en una de las 'influencers' más seguidas en redes sociales, en las que aglutina 17 millones de seguidores. Dos de ellos siguen la cuenta de Instagram @barbiestyle, creada en 2014, lo que elevó a la muñeca a la categoría de 'it girl'. Su éxito radica en los pequeños detalles, tanto de los diseños que luce, inspirados en pasarelas, como de los enseres de su hogar. Se trata de la maqueta de una fabulosa casa de Malibú que tienen ubicada en el departamento de fotografía del centro de diseño de Mattel en Los Ángeles, en el que tienen también una larga mesa con docenas de piezas de ropa y accesorios creados para las producciones con los que se preparan los estilismos para cada día. Pero no solo es allí donde toman las imágenes. Como si de una diva de carne y hueso se tratase, Barbie se desplaza a eventos importantes, a los que viaja con un fotógrafo y un creativo que carga con una maleta con todos los estilismos. Tardan una media de dos horas en preparar cada post, en los que intentan que todo parezca lo más real posible.

Pero no todo es frivolidad en sus redes sociales. Frisa los 6 millones de suscriptores en su Vlog de YouTube, en el que Barbie se convierte en una chica de 17 años que sube vídeos desde su habitación, en la que realiza tutoriales y trata temas como la depresión, el acoso escolar y lo que han denominado 'Dream gap'. Se trata de la brecha que existe entre las niñas y su potencial, que surge entre los 5 y los 7 años, cuando empiezan a experimentar sentimientos de inseguridad, dudan sobre su inteligencia y pierden progresivamente la confianza en sus competencias. Los estereotipos culturales, las diferencias de género y la representación mediática se encuentran entre los principales causantes de este problema, que han detectado en investigaciones en las universidades de Princeton, Nueva York e Illinois.

Un sentimiento de autolimitación al que Barbie intenta poner freno con el proyecto 'Yo puedo ser' que ya han llevado a 689 colegios, empoderando a las niñas con ejemplos de mujeres reales que han hecho historia en distintos ámbitos para inspirarlas porque las referencias a las mujeres en los libros de texto solo son del 7,5%, a pesar de que Ley Orgánica para la Igualdad impulsada en 2007 incluye la necesidad de establecer medidas educativas destinadas al reconocimiento y la enseñanza del papel femenino en la historia.

Figuras de la colección mujeres inspiradoras de la historia.
Figuras de la colección mujeres inspiradoras de la historia.

Está claro que Barbie, de la que se venden 58 millones de muñecas al año en 150 países, es un magnífico instrumento para diversas causas y más teniendo en cuenta los cambios que ha sufrido en los últimos tiempos. En 2016 lanzaron al mercado tres nuevas siluetas: petite (más bajita que la original), tall (más alta y atlética) y curvy (con curvas más generosas). En la actualidad, el 55% de las muñecas vendidas «no tienen cabello rubio ni ojos azules», señala Lisa McKnight, directora general de la marca Barbie en el mundo. Ahora hay también siete tonos de piel -la primera versión negra fue lanzada en 1968-, 22 colores de ojos, 24 cortes de pelo y un armario de lo más diverso. Una diversificación que ayuda a la idea de que Barbie es más que un cuerpo. Es un icono cultural global.

Vídeo: Así se diseña una Barbie
En las entrañas del centro de diseño
Algunas de las telas.

El proceso de fabricación de una Barbie es un complejo entramado que comienza en el centro de diseño de Los Ángeles, al que este periódico ha tenido acceso, un hecho excepcional debido al secretismo que rodea a una de las muñecas más populares del mundo. Las sábanas a modo de cortina que cubren algunos de los cubículos en los que trabajan los diseñadores, dan fe de ello.

El boceto de la muñeca cobra forma con un proceso puntero de 3D que da paso a otros totalmente artesanales, como el pintado a mano de los rasgos faciales -al que dedican unas dos horas por rostro-, al que sigue el llamativo método para colocar el cabello. Los realiza en una suerte de máquina de coser de manera meticulosa una mujer mexicana que leva 23 años dando cuerpo a la melena de Barbie, unas 15 al día, que pueden ser solo 3 o 4 sin lleva distintas tonalidades. Realiza pausas para ir dando forma al peinado con un cepillo de mascota. Sí, el que se usa para perros o gatos. Dice que es mejor.

La ropa y los complementos son muy importantes porque Barbie siempre ha estado muy unida al mundo de la moda, siendo vestida por los mejores diseñadores. La metodología es la misma que si se tratase de piezas para alguien real, pero con la dificultad de unas medidas mucho más pequeñas.

El proceso puede tardar entre 12 y 18 meses, antes de que el prototipo abandone los talleres californianos para ser enviada a las plantas de fabricación de Mattel en China.

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