Zénit, la mejor medicina para los niños en la UCI

Zénit, la mejor medicina para los niños en la UCI
Huellas de Colores

Un estudio constata que la terapia asistida con perros reduce el dolor de los pacientes pediátricos críticos. El proyecto 'Huellas de Colores', llevado a cabo en el Hospital 12 de Octubre, recibe un premio tras sus resultados positivos

ISAAC ASENJOMadrid

Zénit no es una mascota normal y corriente. En lugar de estar tumbado en algún rincón de la casa, o jugando con una pelota en el parque, este Golden Retriever de 6 años, pasea por la UCI del hospital, convirtiéndose en un vínculo entre médico y paciente para hacerles olvidar parte del dolor y las sensaciones negativas de una enfermedad prolongada o un posoperatorio complicado. Muchos conocen el papel de los perros acompañantes, guardianes o guías, sin embargo son menos los que saben de su poder terapéutico. Una autoridad que forma parte de la historia, donde los griegos daban paseos a caballo para aumentar la autoestima de las personas o cómo los egipcios atribuían a los animales la capacidad de sanar algunas dolencias.

Actualmente no son pocos los estudios que advierten de que la interacción con los canes produce un aumento en endorfinas, oxitocina y dopamina - neuroquímicos relacionados con la felicidad y las relaciones afectivas-. Hoy en día ayudan a detectar crisis sanitarias en la gente que padece epilepsia o diabetes, estimulan el aprendizaje en niños con autismo o parálisis cerebral, colaboran con educadores de menores conflictivos, conviven con pacientes con enfermedades mentales o ayudan a detectar la presencia de algunos tumores en el organismo.

En España, el Hopital Sant Joan de Déu, en Barcelona, fue el primero en dejar a un perro entrar dentro de sus habitaciones. Desde entonces, varios centros, pocos todavía, se han aventurado a incluir las terapidas asistidas con canes en sus instalaciones. El Hospital 12 de Octubre de Madrid, junto a la cátedra Animales y Sociedad, de la Universidad Rey Juan Carlos han sido reconocidos con los Premios Albert Jovell, que distinguen proyectos que sitúan al paciente en el centro del sistema sanitario, por una terapia pionera en España asistida con perros - coordinada por la Asociación PsicoAnimal - que puede reducir el dolor, ansiedad y el miedo de los niños que se encuentran ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Confirman los beneficios los profesionales sanitarios en el edificio Materno-infantil del centro donde el proyecto 'Huellas de Colores' constata la reducción de hasta tres puntos en la escala de dolor de los pequeños ingresados. Según los expertos involucrados en el proyecto, este estudio viene a demostrar el beneficio del uso de las IAA (Intervención asistida con animales) como una forma más de humanizar los cuidados intensivos y de controlar el dolor de los pacientes con medidas no farmacológicas.

Las referencias de IAA en UCIs son escasas y hay que buscarlas fuera de España, como son los casos de Johns Hopkins School of Medicine de Baltimore (EEUU), Universidad de Pavia y el Policlinico San Matteo de Pavia (Italia). Una de las experiencias más longevas es la del Ospedale Pediatrico Meyer de Florencia (Italia), que mantiene programas de IAA en su UCI desde hace más de diez años y en el que se ha constatado no sólo los beneficios positivos de la actividad, sino también que no se ha registrado un aumento de las infecciones o enfermedades derivadas del contacto con los perros.

Perros rescatados

Se han utilizado a dos perros rescatados, tal y como ha explicado la psicóloga de 'Psicoanimal' Rocío Fernández. La profesional ha explicado que las actividades se han realizado una vez a la semana, en sesiones de 45 minutos y con no más de dos en una tarde para los animales. Además, ha destacado que esta iniciativa tiene una evidencia científica que la respalda y que se necesitan más sesiones.

El jefe de sección de la UCI pediátrica del 12 de Octubre, Juan Ignacio Sánchez, ha apuntado que existen otras actividades que curan «tanto o más» que la medicina clásica y que esta actividad se enmarca dentro de los programas de soporte emocional que tienen lugar en los hospitales.