El Ayuntamiento cerró 2017 con una deuda de 208,8 millones de euros

Foronda (drch), charlando con dos concejales de Ciudadanos. /GIT
Foronda (drch), charlando con dos concejales de Ciudadanos. / GIT

La aplicación del Plan Económico Financiero condiciona la Cuenta General | El concejal de Hacienda insiste en que son unos buenos datos

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El Ayuntamiento de Burgos cerró el ejercicio de 2017 con una deuda total de 208,8 millones de euros, es decir, del 107,14% respecto de sus ingresos corrientes. Esa es una de las grandes cifras de la Cuenta General del Consistorio del pasado año, que hoy ha sido aprobada por el Pleno municipal y que ha generado cierto debate.

Y es que, tal y como ha reconocido el propio concejal de Hacienda, Salvador de Foronda, la Cuenta General del pasado ejercicio está totalmente condicionada por la aplicación del Plan Económico Financiero al que se vio sometido el Ayuntamiento tras la decisión de imputar las deudas de los consorcios como deuda municipal.

Sin embargo, el propio Foronda ha asegurado que el resultado de la Cuenta Genral es «bueno» en líneas generales. De hecho, ha añadido, en 2017 se amortizó muchísima más deuda de la presupuestada, se terminó de pagar el Fórum Evolución y se afrontó el pago de las expropiaciones de Villalonquéjar. Gracias a ese esfuerzo, ha afirmado, el Ayuntamiento se encuentra ahora mismo con un nivel de deuda más bajo de lo previsto en el Plan Económico Financiero, habiendo alcanzado una liquidez de alrededor del 78%. De hecho, la deuda financiera del Ayuntamiento, que a juicio del concejal es el dato más importante, se sitúa en el entorno de los 50 millones de euros. De esta forma, entiende, las del Consistorio son unas «cuentas positivas y reales».

Ejecución presupuestaria

Menos triunfalistas se han mostrado desde la oposición, que han insistido en que la mejora de todos esos aspectos se debe a la escasa ejecución presupuestaria del pasado ejercicio. Una escasa ejecución que, según el concejal socialista Antonio Fernández Santos, se ha centrado en las inversiones propuestas por el propio PSOE.

En este sentido, Fernández Santos ha afeado al equipo de Gobierno el incumplimiento de los compromisos adquiridos con su grupo, una crítica que se suma a las ya habituales, como la vinculada al pago a proveedores. Y es que, aunque la cuenta 413 -que engloba aquellas facturas pendientes de pago- se redujo en 2017, alcanzó un volumen de alrededor de 4,2 millones de euros. Un dinero que, según ha recordado, los proveedores todavía no han recibido.

En una línea muy similar se ha expresado Eva de Ara, portavoz de Imagina Burgos, que ha cuestionado la ejecución de diferentes capítulos, vinculados a inversiones comprometidas y presupuestadas, pero no desarrolladas en 2017. Algunas de ellas, incluso, todavía no se han ejecutado en 2018.

Responsabilidad

Aún con todo, la Cuenta General ha salido adelante con los votos del PP, Ciudadanos y los concejales no adscritos Silvia Álvarez de Eulate y Fernando Gómez. Tanto Imagina Burgos como los no adscritos Raúl Salinero y Blanca Guinea han votado en contra, mientras que el PSOE se ha abstenido minutos después de que el propio alcalde, Javier Lacalle, agradeciera la «responsabilidad» de los socialistas por el apoyo recibido en los grandes asuntos económicos (reestructuración de la deuda de los nconsorcios, Plan Económico Financiero, presupuestos, etc). A su juicio, el PSOE «ha demostrado una responsabilidad que no han demostrado el resto de corporativos» en los últimos años.

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