Ciudadanos deja la muleta y coge la llave

La formación naranja tiene en vilo decenas de municipios en toda la provincia, en especial la capital, cuyo signo político de Gobierno vuelve a depender de un solo concejal

Daniel de la Rosa, candidato a la Alcaldía por el PSOE, y Vicente Marañón, candidato de Ciudadanos/IAC
Daniel de la Rosa, candidato a la Alcaldía por el PSOE, y Vicente Marañón, candidato de Ciudadanos / IAC
Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Ciudadanos es y será en los próximos días el partido más analizado. Su resultado en estas reciente elecciones municipales y autonómicas del 26-M les han situado en un espacio político clave para decantar el signo político de decenas de municipios en toda la provincia y también fuera de nuestra frontera. La situación de los naranjas podría calificarse de envidiable, pues serán ellos quienes elijan con quienes formar Gobierno. Sin embargo, haber pasado de ser la muleta del PP en el anterior mandato a la llave del continuismo o el cambio les obligará a tomar decisiones que, a buen seguro, en algunos casos serán dolorosas.

No hay que olvidar que, el fatídico resultado del PP en el Ayuntamiento de Burgos, cayendo tres concejales más y quedándose con 7 (los mismos con los que el PSOE hizo oposición en el mandato recién terminado) hace que para formar Gobierno sea necesario contar con esa formación a la que en Ciudadanos no quieren nombrar, Vox. Sus dos concejales son tan imprescindibles para Lacalle, que no le importa refundar el partido verde en una formación de «centro derecha».

De esta manera, los 7 del PP, 5 de Cs (que sube un concejal) y los 2 de Vox alcanzarían esos 14 ediles que darían continuidad a los 'populares' en el Consistorio burgalés. Es hora de retratarse, dado que en esta XIII legislatura el PSOE ha sido el ganador incontestable de las elecciones, alcanzando su cifra histórica de representación, con once concejales. Si bien, el azucarillo de Imagina Burgos se disolvió por completo, pasando de seis representantes a ninguno (estuvieron a décimas de haber alcanzado representación) y Podemos no absorbió los votos suficientes para aliarse con los socialistas. Sus dos concejales dejan a Daniel de la Rosa a las puertas de la Alcaldía, unas puertas que solo puede abrir Cs.

Ahora es tiempo de conversaciones y pactos. Los representantes naranjas son los más codiciados y su destino no dependerá de sí mismos, sino del comité de negociación que decidirá, municipio por municipio, con quienes se irán esos concejales que tienen que defender la continuidad o el cambio en cada Consistorio. En Madrid se decidirá el futuro del Ayuntamiento de Burgos y otros muchos de nuestro entorno como León, Salamanca, Palencia o incluso Zaragoza. En todos ellos, y alguno más, las llaves de Cs estarán a buen recaudo hasta que el sereno se decida a abrir, sin tener que llamar al cerrajero.