La Justicia vuelve a anular el nombramiento de Manero como secretario del Ayuntamiento

Luis Alfonso Manero (dcha.) charla con el concejal José Antonio Antón/PCR
Luis Alfonso Manero (dcha.) charla con el concejal José Antonio Antón / PCR

El Juzgado Contencioso-Administrativo 2 de Burgos insiste en que Javier Lacalle no motiva de manera adecuada la designación, como ya lo hizo una sentencia en 2016

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Sí, se amplió la motivación para nombrar a Luis Alfonso Manero secretario general del Ayuntamiento de Burgos, pero los argumentos expuestos por Javier Lacalle siguen siendo insuficientes. En ningún momento se explica por qué Manero «tiene más mérito y capacidad» que cualquiera de los otros candidatos para ocupar un puesto, en base al interés general del mismo. Al menos es lo que opina el magistrado del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Burgos que, en sentencia del pasado lunes, ha vuelto a anular el polémico nombramiento de Manero, forzando un nuevo escrito de motivación.

La sentencia resuelve el recurso interpuesto por el Consejo General de Colegios Oficiales de Secretarios, Interventores y Tesoreros de la Administración Local, y del vicesecretario, Francisco Javier Pindado, contra el decreto firmado por Javier Lacalle el 16 de diciembre de 2016. El mismo suponía anular el nombramiento inicial de Luis Alfonso Manero, de noviembre de 2015, para realizar una nueva designación ampliando su motivación, en cumplimiento de la sentencia de octubre de 2016.

«No hay motivo alguno para modificar lo dicho en la sentencia anterior»

Sin embargo, el magistrado considera que «no hay motivo alguno para modificar lo dicho en la sentencia anterior», pues si bien el decreto del alcalde «tiene mayor motivación, sigue sin justificar por qué el candidato tiene más méritos y capacidad». Reconoce que no es necesaria una comparativa de méritos de los candidatos, pero sí motivar los méritos del escogido para ocupar un cargo tan importante en un ayuntamieto del tamaño de Burgos y, en este caso, no parecen existir «elementos de relevancia singular» que justifiquen la condición de Manero como «candidato idóneo», tal como se incluye en el decreto de Alcaldía.

Así, la sentencia afirma que «la conclusión no puede ser otra que una nueva anulación de la resolución», en tanto que no se subsanan realmente los defectos de motivación. Y es que el juez considera que los 18 meses de Luis Alfonso Manero como secretario de un ayuntamiento (7 en Aranda y 11 en Burgos) no son un «tiempo excesivo» para que sean decisivos en la nombramiento. Tampoco es relevante la experiencia que se recoge, que no le da méritos extra, así que Lacalle tendrá que volver a motivar el nombramiento.

«Vergüenza»

Para la oposición, esta segunda sentencia es un «nuevo varapalo judicial para el alcalde», que además es «imposible» de enmendar. El socialista Antonio Fernández Santos ha insistido en que el nombramiento se hizo a dedo y «es imposible de motivar». Además, a su juicio, Manero no podría seguir como secretario hasta que no se realice una nueva designación, pues la suya ha sido anulada.

La sentencia «saca los colores» al PP

Por su parte, Raúl Salinero considera que la sentencia «saca los colores» al Partido Popular, «obsesionado» con el «amiguismo» y los nombramientos «a dedo». El portavoz de Imagina insiste en que el nombramiento del secretario del Ayuntamiento debería hacerse con la máxima objetividad posible, y no mediante una designación por puesto de libre disposición del alcalde. La motivación de Lacalle da «verguenza ajena«.

De ahí que Salinero plantee que, dada la urgencia actual del caso, la designación del secretario se haga mediante jurado, previo establecimiento de criterios objetivos por parte de los grupos municipales. Aun así, Imagina apuesta por modificar el procedimiento para que el puesto de secretario general no sea de libre designación, sino que se cubra mediante un concurso oposición.

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