Lacalle celebra la posibilidad de reinvertir el superávit y confía en modificar el presupuesto en abril

Se prevé convocar un Pleno extraordinario en abril./GIT
Se prevé convocar un Pleno extraordinario en abril. / GIT

El alcalde de la ciudad asegura que las negociaciones para aprobar la modificación presupuestaria van por buen camino y espera elevar su aprobación al Pleno de abril

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Una muy buena noticia. El alcalde de Burgos, Javier Lacalle, ha celebrado hoy la decisión del Consejo de Ministros, que el pasdo viernes aprobó la posibilidad de que los ayuntamientos puedan reinvertir el superávit generado en el pasado ejercicio, levantando así una de las principales restricciones de la Ley Montoro. Y es que, gracias a esta medida, las corporaciones locales que han ido cumpliendo sus objetivos de saneamiento pueden disponer de un dinero para inversiones que durante varios años ha estado bloqueado.

En este escenario se mueve el Consistorio burgalés, que más allá de las consecuencias de la aplicación del Plan Económico Financiero, generó en 2017 un superávit de 27,7 millones de euros.

La idea, según ha reiterado Lacalle, pasa por utilizar ese superávit para desarrollar varias actuaciones que continúan pendientes al haberse prorrogado el presupuesto de 2017. Un presupuesto que será previsiblemente modificado en el Pleno a celebrar durante el próximo mes de abril.

A este respecto, Lacalle ha asegurado que las negociaciones para aprobar dicha modificación están encauzadas, sobre todo «con el Grupo Municipal Socialista». Y es que, buena parte de las inversiones que se prevén incluir en ese expediente derivan del acuerdo alcanzado en 2017 entre el PSOE y el Equipo de Gobierno para sacar adelante las cuentas municipales.

A mayores, dicho expediente se someterá a votación de manera paralela a otros dos, vinculados al pago de deuda y a la liberación de subvenciones para diferentes colectivos. No en vano, aún está pendiente, entre otras cuestiones, el pago de 4 millones de euros de deuda del Consorcio de Villalonquéjar, mientras que muchos colectivos están a la espera de poder contar con el dinero que anualmente les concede el Consistorio. Sea como fuere, en estos dos casos, Lacalle también confía en contar con un «amplio consenso» para sacar adelante los modificados.

Eso sí, el alcalde ha preferido no avanzar cuantías exactas, a la espera de que se cierren las negociaciones. Y es que, al margen del superávit generado en 2017, el Ayuntamiento cuenta con un remanente de 45,3 millones de euros. Un remanente que siempre es aconsejable que quede ahí como colchón a medio y largo plazo, pero que podría utilizarse, en parte, para nuevas inversiones.

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