Burgos ¿testigo de un complot para asesinar a Franco en el otoño de 1938?

Los autores han presentado ante los medios el libro/PCR
Los autores han presentado ante los medios el libro / PCR

Un libro descubre una investigación de la policía militar, oculta durante ocho décadas, sobre un supuesto intento de matar al Caudillo

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Hubo sospechosos, seguimientos policiales, espionaje, detenciones, interrogatorios y condenas de cárcel pero... ¿realmente existió en Burgos un complot para asesinar a Francisco Franco en el otoño de 1938? El libro 'El complot del Cementerio Viejo', obra de los periodistas e investigadores Miguel Ángel Moreno, José María Chomón y Clara Sanz, desvela la existencia de una investigación de la policía militar, desarrollada entre octubre y diciembre de 1938, ante las sospechas de atentado contra el Generalísimo.

Un «bombazo» informativo que llega con 80 años de retraso, y que ha permanecido oculto en los archivos militares hasta que los autores se toparon con él por casualidad. En el transcurso de otra investigación periodística, Miguel Ángel Moreno encontró, en el Archivo Militar de Ávila, dos fotografías sobre el cementerio viejo de Burgos, ubicado en la zona alta de Fernán González. El hallazgo le llamó la atención y, cuando solicitó el archivo completo, se encontró con un informe de 200 documentos oficiales, algunos con anotaciones a mano, en el que se recogía la investigación policial del supuesto intento de asesinato.

Todo surgió de un chivatazo. Se informó de la existencia de un complot para matar a Franco, que residía en el Palacio de la Isla, y el Servicio de Información de la Policía Militar abrió caso. 13 agentes, liderados por el 'agente 299', empezaron a investigar en el cementerio viejo, donde se producían reuniones clandestinas de inquietudes diversas. Durante tres meses se investigó a 142 burgaleses, civiles y militares, «sospechos de rojos», ha explicado Moreno. Se llegó a infiltrar a dos agentes, y a dos mujeres, utilizadas como cebo. En diciembre, se cerró el caso, con 24 detenidos y un informe que corroboraba la existencia de un complot, tal vez más para asesinar a Serrano Suñer, ministro de Interior, que a Franco.

Todos bajo sospecha

«Es como una novela que pone los pelos de punta por la sospecha generalizada», ha apuntado Moreno. Y es que, al margen del complot, la información contenida en el libro «ayuda a comprender el funcionamiento de las alcantarillas del Franquismo», ha asegurado José María Chomón. «No se salvaba nadie de la sospecha», con vigilancias muy estrechas de ciudadanos de a pie, gente normal y corriente, además de militares. Una investigación que abarcó, no solo la capital, sino también la provincia e incluso otros puntos de la geografía española.

El supuesto complot se mantuvo en el más obsoluto de los secretos; nada se corrió en la prensa de la época. Únicamente, en diciembre de 1938, Diario de Burgos y El Castellano recogieron la desarticulación de una red de espionaje en Burgos, que podría haber ocultado algunas de las detenciones relacionadas con el informe 'Benlo', como se conocía a la investigación. Es, al menos, la sospecha de la periodista Clara Sanz.

Miguel Ángel Moreno, José María Chomón y Clara Sanz, periodistas e investigadores con numerosas publicaciones en su haber, presentarán 'El complot del Cementerio Viejo' mañana viernes, a las 20:15, en la Sala Polisón del Teatro Principal.

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