Casado lamenta que el entorno de Garoña haya «pagado la demagogia del PSOE»

Pablo Casado, candidato del PP a la Presidencia del Gobierno/Ricardo Ordóñez | ICAL
Pablo Casado, candidato del PP a la Presidencia del Gobierno / Ricardo Ordóñez | ICAL

El candidato del PP a la Presidencia del Gobierno ha participado en Burgos en un encuentro informativo organizado por la Agencia ICAL

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El candidato del Partido Popular a la Presidencia del Gobierno, Pablo Casado, ha criticado este viernes que con la «demagogia medioambientalista» del PSOE «al final han pagado las poblaciones burgalesas» del entorno de la central nuclear de Garoña, en Burgos, o las palentinas de la zona de Velilla del Río Carrión, así como las turolenses en el entorno de Andorra.

En declaraciones recogidas por Europa Press durante un acto informativo de actualidad organizado por la Agencia ICAL en Burgos, el candidato 'popular' ha defendido que se posicionó «claramente en contra» del cierre de la central de Garoña --el Gobierno de Mariano Rajoy denegó la licencia de continuidad en agosto de 2017-- y ha considerado que la empresa «podría haber aceptado la rentabilidad de las nucleares» y que se podrían haber tenido en cuentas las paradas para poder ampliar su vida útil.

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Casado ha culpado de esa decisión, así como de los anuncios de cierres de centrales térmicas de Velilla del Río Carrión (Palencia), Andorra (Teruel) y de empresas como Alcoa. «La demagogia medioambientalista del PSOE al final la han pagado las poblaciones burgalesas o las palentenias de Velilla, o las de Andorra, en Teruel, o las electrointensivas, por eso cierra Alcoa«, ha recalcado el candidato.

Por ello, el también presidente nacional del PP ha reprochado que con la estrategia medioambiental del Gobierno de Pedro Sánchez «España se adelanta diez años a los compromisos ya suficientemente exigentes de la Unión Europea» para, en su opinión, para parecer «muy simpticos en materia medioambiental».

En su opinión, la política energética tiene que plantearse con «mix eficiente y seguro pero también rentable», y en este sentido ha defendido que el carbón «con capturas de CO2 es menos contaminante y es rentable», como asegura que lo consideran las propias empresas generadoras.

Además, ha incidido en que las centrales nucleares «pueden seguir funcionando en el tiempo aunque tengan su ciclo operativo», pero también ha apostado por seguir el desarrollo de las energías renovables, en las que ha matizado que España ya es puntera.

«Isla enérgica»

Pablo Casado ha considerado a España como una «isla energética» por la falta de «interconexiones», algo que ha apuntado que trata de impulsar el comisario europeo y exministro 'popular' Miguel Arias Cañete.

En definitiva, ha defendido que la política energética y medioambiental tiene, a su juicio, que ir ligada «a la rentabilidad y al coste» y a ello se ha comprometido, así como a «ayudar a rebajar el coste de la electricidad, o al menos no incrementarlo».

En este sentido ha advertido de que el «problema» es que las facturas de la luz «iban a subir un 10 por ciento» y, pese a que ha acusado al Gobierno de intentar «ocultarlo», no se ha podido evitar subirlas un 4 por ciento. En este sentido, ha recordado que su partido propuso suprimir el impuesto de generación, algo que ha destacado que la ministra de Transición Ecológica asumió, si bien ha matizado que todavía no lo ha llevado a cabo.

Asimismo, ha recordado el compromiso ya manifestado este viernes en su visita a la fábrica de Renault en Palencia de que si llega a la Presidencia del Gobierno no prohibirá el combustible diésel.