El comercio encara el Black Friday con ilusión, confiando en animar las compras

El Black Friday ya ha arrancado/PCR
El Black Friday ya ha arrancado / PCR

La promoción importada de Estados Unidos es una de las más esperadas por los clientes, que retienen el consumo hasta el último viernes de noviembre

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Con ilusión, con ganas de vender. Así encara el pequeño comercio de Burgos el Black Friday, una propuesta comercial importada de Estados Unidos que ya se ha asentado en el calendario español, y a la que solo queda sumarse. Llega a todos los sectores, desde textil y complementos hasta al recambio del automóvil, pasando por electrónica, equipamiento doméstico, agencias de viajes, perfumería o decoración.

La cita es obligada, reconoce Julián Vesga, de la Federación de Comerciantes de Burgos (FEC), pues los clientes llevan semanas siendo bombardeados por el anuncio de «ofertas brutales». Los burgaleses lo están esperando, de ahí que la mayor parte del pequeño comercio se sume a la campaña de descuentos, que abarcará todo el fin de semana. Todo depende del establecimiento, pero el Black Friday se convertirá también el Black Saturday.

Los comerciantes «tienen mucha ilusión», insiste Vesga, pues la campaña otoño-invierno está siendo especialmente mala, sobre todo en el comercio textil. El veroño del que hemos disfrutado, la escasez de lluvias, las altas temperaturas, no animan a comprar unas botas o un abrigo. Las ventas estos meses están siendo «muy flojas», y en el comercio también miran al cielo esperando que entre, por fin, el invierno.

De ahí que la única alternativa sea participar del Black Friday y esperar que, tras las ventas de este fin de semana, y el consabido parón de un par de semanas, los clientes se animen para las compras navideñas. Cierto es que muchos aprovechan estos descuentos para hacer la carta a los Reyes Magos, y en algunos establecimientos han notado una bajada en las ventas navideñas desde que se apuesta por la promoción importada.

Campaña resta-ventas

Es la sensación que tienen los comerciantes de Gamonal. Borja García, de la Asociación de Comerciantes Zona G, ha asegurado que el Black Friday «no es una buena campaña para el comercio». Los clientes retienen las compras en noviembre, esperando al viernes negro, una fecha con la que cubren también parte de los gastos de Navidad.

Un efecto secundario pernicioso que se sufre, principalmente, en textil y complementos. Y lo que se vende estos días no alcanza el volumen de lo que se podría vender en un noviembre normal, insiste García, sin tener en cuenta que, además, se hace un precio más reducido. Aun así, el cliente manda y ya ayer jueves con un especial Black Friday, que incluye actividades varias y servicios de autobuses gratuitos.

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