Despertando vocaciones científicas

34 equipos se han dado cita en Burgos/GIT
34 equipos se han dado cita en Burgos / GIT

La Politécnica acoge la fase clasificatoria del First Lego League, una competición educativa que pretende despertar vocaciones en los ámbitos de la ciencia y la tecnología

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Una creación de Lego intenta colocar una tubería ante la atenta mirada de dos estudiantes imberbes. En otra mesa, otros dos alumnos se llevan las manos a la cabeza al ver que su diseño no ha sido capaz de abrir un pozo de piezas de Lego, pero sus compañeros no dejan de animar. En otra sala, un grupo de futuros científicos presentan un proyecto para mejorar las condiciones de depuración de las aguas mietnras en otro punto del edificio, decenas de niños observan atentos los trucos de un mago.

Esa es la fotografía de lo que se ha vivido hoy en la Escuela Politécnica Superior (EPS) del campos de La Milanera de la UBU, donde se ha llevado a cabo la fase clasificatoria de la First Lego League, una competición internacional (88 países) cuyo objetivo prioritario pasa por «despertar vocaciones científicas y tecnológicas».

Así lo defiende Álvaro Herreros, coordinador de la jornada, que se muestra muy satisfecho por el desarrollo de la misma. Y es que, la UBU se ha convertido en sede fija de la fase clasificatoria, aunque en esta ocasión haya perdido participación debido a la implantación de una tercera sede en Castilla y León (Burgos, Valladolid y Salamanca).

Sin embargo, esta situación no ha desvirtuado la cita, ni muchísimo menos. En esta ocasión, de hecho, han participado en la jornada un total de 34 equipos provenientes de centros educativos de Burgos, Palencia, Soria, León y otras provincias del tercio norte peninsular. La mayoría de ellos (21) han participado en la categoría general (de 10 a 16 años), mientras que el resto (13) lo han hecho en la categoría junior (de 6 a 9 años).

La dinámica del certamen es sencilla. Cada equipo participante debe superar dos fases. La primera se basa en la presentación de un proyecto científico vinculado con la temática elegida, en esta ocasión, el ciclo integral del agua. Paralelamente, los alumnos también deben diseñar y programar un robot de piezas de Lego capaz de superar los retos planteados por la organización en septiembre. Retos que se desarrollan en una mesa homologada en todo el mundo y que se basan en interactuar con el escenario, también construido en base a piezas de Lego. Y todo ello en apenas un par de minutos. Máxima presión.

Y en ese escenario, el reconocimiento ha ido a parar al Lego AM, equipo formado por alumnos del IES Antonio Machado de Soria, que se ha llevado el primer premio tras imponerse al Montecastelobot del Colegio Montecastelo de Vigo. También se ha reconocido al equipo Resistant Cracks del CEIP San Miguel Arcángel (Escalada) con el Premio Ayuntamiento de Burgos a los Valores, a Terrabotics Dipal (IESO Tierra de Campos de Paredes de Nava) con el Premio Aquona al Proyecto Científico, a The Big Lego Theory (Comuneros de Castilla) con el Premio ASTI al Diseño del Robot, a Water Heroes (Comuneros de Castilla) con el Premio FAE Burgos al Emprendimiento, a Robowater (Cáritas Diocesana de Burgos) con el Premio LEGO Education ROBOTIX a las Jóvenes Promesas y al CNJ TEAM (Colegio Niño Jesús) con el Premio Bridgestone al Entrenador.

Vocación

Pero el resultado, al final, es lo de menos. Y es que, según subraya Herreros, la First Lego League «no es una competición» al uso. «No queremos que los equipos sientan que tienen qur competir contra otros, sino superarse a sí mismos». De hecho, insiste, «solo por llegar aquí, todos han aprendido un montón de cosas».

Así, añade, «lo fundamental es que se apasionen por la ciencia y la tecnología». «Queremos despertar vocaciones», ya que «según vaticinan los pronósticos, en unos años en Europa estaremos escasos de profesionales del ámbito científico y tecnológico», concluye.

 

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