Un Cid moderno medita su pregón en los Sampedros 2018

Luis Alberto Hernando, feliz por ser el pregonero de las fiestas mayores de su ciudad/BURGOSCONECTA
Luis Alberto Hernando, feliz por ser el pregonero de las fiestas mayores de su ciudad / BURGOSCONECTA

Como el famoso héroe de la Edad Media, Luis Alberto Hernando no teme a los retos más duros en la montaña y avanza que agradecerá el apoyo dado para hablar de la importancia de practicar deporte

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Luis Alberto Hernando es un burgalés único, por eso ha recibido el honor de ser el pregonero de las fiestas mayores de su ciudad. El próximo 28 de junio, Hernando saldrá al balcón del Ayuntamiento para lanzar un mensaje que aún no está escrito, pero que estará basado en los agradecimientos a su ciudad, que le ha hecho tres veces mejor deportista absoluto de la provincia en los últimos cuatro años. Y como hombre de deporte que es, la importancia de practicar algún tipo de disciplina tendrá un peso importante en su pregón.

Hernando es consciente de que debe de sentarse a escribir, porque a mediados de mayo deberá de tener preparado el pregón. Si bien, las largas horas que pasa entrenando en la montaña serán un escenario perfecto para meditar lo que decir en uno de los días más importantes para el ultrafondista.

Además, este reconocimiento ha llegado en el último tramo de su preparación para el Campeonato del Mundo de Trail, que se celebrará del 10 al 13 de mayo en Castellón. Esto será, a buen seguro, una motivación más para hacer un buen papel en una cita en la que la competencia cada vez es mayor.

Pero, antes de que todo esto paso, hablamos con Hernando para conocer un poco más de este meritorio deportista, natural de Capiscol y con vínculos familiares con las localidades de Arlanzón y de Cubillo. A sus 40 años, el burgalés que salió de la ciudad para entrenar a los 22 años, explica cómo se siente.

Horas y horas entrenando en la montaña, bien corriendo o esquiando, ¿hasta dónde sacrificias para estar entre los mejores del mundo?

La verdad es que no lo veo como un sacrificio. Para practicar deporte como yo lo practico, a diario, debe apetecerte salir. Si fuese un sacrificio vamos mal. Hay que buscar el deporte con el que encontrarse más cómodo y, sobre todo, un grupo de gente con el que estés a gusto.

«Desde 2002 he entrenado entre 1.000 y 1.300 horas»

¿Cuántos kilómetros has hecho a lo largo de toda tu carrera?

No llevo un cálculo, pero sí sé que, durante muchos años, he promediado una media de 1.200 horas de entrenamiento anuales. Desde 2002 he entrenado entre 1.000 y 1.300 horas. Calcula… -se ríe-. Pero hay parte del entrenamiento que no es de correr, que es de esquí o de bici y, además, en el monte tampoco salen muchos kilómetros, aunque sean muchas horas.

¿Cuántas zapatillas gastas al año?

Tampoco lo he calculado, pero yo creo que unos diez o doce pares de zapatillas al año fácil que sí. También rompo dos o tres pares de esquíes.

Precisamente, sobre los esquíes también te desenvuelves bien. Este invierno has conseguido el récord del mundo de metros de descenso.

Sí, lo hicimos este febrero en la estación de esquí de Astún y se trataba de conseguir los máximos metros de descenso en 24 horas. Utilizamos la estación para hacer 81.000 metros negativos, que correspondieron a 188 bajadas por la pista.

Las subidas en teleférico, ¿no?

Sí, sí -ríe-. Nos lo ofreció Teledeporte y nos ayudó la estación de esquí de Astún. Lo tuvimos muy fácil. La verdad es que para mí fue un lujo porque me lo ofrecieron a mi como campeón del mundo de carreras por montaña, pero ni mucho menos soy un esquiador de nivel. De hecho, ese mismo día en la estación había mucha gente que esquiaba mejor que yo. Precisamente, este es el objetivo del programa, retar a un deportista en otra disciplina.

«Es perfecto lo que estoy haciendo, aprovechar la nieve en invierno con un paisaje totalmente distinto y cambiar de tercio y de paisaje y correr»

Sin embargo, sí practicas mucho esquí alpino. ¿Te gusta más incluso que hacer carreras por montaña?

Creo que es perfecto lo que estoy haciendo, aprovechar la nieve en invierno, con un paisaje totalmente distinto y cambiar de tercio y de paisaje en verano y correr. De lo contrario, se haría muy duro estar todo el año corriendo. Yo creo que lo que me gusta es cambiar, más que esquiar o correr y me he venido a vivir a los Pirineos precisamente por tener esa opción para poder entrenar bien.

En mayo tienes el Campeonato del Mundo de Trail. ¿Qué tal llevas la preparación?

Bueno, en este deporte cada vez hay más nivel y cada año somos más países. Este año vamos a ser unos 260 corredores de 45 países diferentes, pero me encuentro bien.

«Quizá son más exigentes y perjudiciales los deportes que aparentemente no lo son»

¿Cómo afecta a la salud someterse a estas pruebas tan duras?

Bueno, para mí, el hecho de que se practique durante muchas horas no es más perjudicial que otros deportes que se disputan con carreras más cortas. En pruebas de ultra distancia, los entrenamientos suelen ser lentos, no demasiado agónicos y aunque se entrene muchas horas son ritmos llevaderos. Además, si se llega a este mundillo después de haber pasado por todas las etapas -habiendo empezado por pruebas cortas-, a mí en concreto creo que no me está pasando factura. También creo que se debe a que he ido incrementando la distancia de manera muy progresiva, esperando hasta los 35 años para hacer este tipo de carreteras. De hecho, las lesiones me están respetando y estoy entrenando muchísimas horas. Creo que quizá son más exigentes y perjudiciales los deportes que aparentemente no lo son, porque requieren de mucha intensidad y de entrenamientos agónicos. Es mi opinión. Además, sólo hago cuatro o cinco carreras a lo largo de todo año. Esto es muy poco y es porque intento respetar al cuerpo.

«En trail, de momento, no se tiene el entrenamiento tan claro y hay corredores que entrenan el doble de horas que otros y al final rinden parecido»

¿Dónde está la clave de la práctica del trail?

Estamos haciendo carreras de 100 kilómetros, incluso de 100 millas, por lo que no se puede ir con el pulso muy arriba, ni tan siquiera coger picos de pulso demasiado altos porque es literalmente imposible. Por eso intentamos mantener el umbral y la calma en las carreras. Esto se consigue entrenando mucho. En estos momentos me está preparando mi hermano. Hablo con él prácticamente todos los días y yo creo que le tenemos cogida la medida a los entrenamientos, guardando un equilibrio entre el volumen y la intensidad. Para ello hay que conocerse muy bien y saber hasta dónde se puede entrenar y hasta dónde no. Además, en trail, de momento, no se tiene el entrenamiento tan claro y hay corredores que entrenan el doble de horas que otros y al final rinden parecido.

Por último, ¿te has planteado correr algún tipo de carrera sobre pista o asfalto, tipo la Maratón Ciudad de Burgos?

La verdad es que no. Estas pruebas son completamente incompatibles con mi preparación. Es un deporte diferente, ambos se practican corriendo, pero no tiene nada que ver.

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