La «reconquista», las «feminazis» y la inmigración ilegal, claves del discurso de Vox en Burgos

Javier Ortega Smith, secretario general de Vox, durante su mitin en Burgos. /APM
Javier Ortega Smith, secretario general de Vox, durante su mitin en Burgos. / APM

Unas 500 personas han llenado el claustro del hotel donde Ortega Lara ha sido una presencia reivindicada e importante pero callada

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

Los 'vivas a España', la 'reconquista' de España, las «feminazis de Burgos», el «peligro de la inmigración ilegal» y la «política del chanchullo» han sido los protagonistas del discurso que Javier Ortega Smith, secretario general de Vox, ha pronunciado hoy en Burgos. Un mitin que se ha basado en presentar al partido como víctima de enemigos externos. «Somos valientes frente a los totalitarios, las agresiones, nos pintan las sedes a diario, nos amenazan de muerte y los periodistas nos señalan con el dedo», ha afirmado Ortega Smith.

Ante el medio centenar de personas que se han congregado fuera del acto de Vox hoy en Burgos para gritar contra las medidas del partido, Ortega Smith ha calificado a estos de «totalitarios que no aceptan que se les pueda contradecir en sus decisiones, que no aceptan la democracia y hacen cordones sanitarios como está ocurriendo en todas las ciudades». Más allá de los gritos mutuos y ciertas provocaciones, la tensión no ha ido a más.

Durante su discurso, que ha comenzado con un fuerte, «¡Bienvenidos a la resistencia!» de Ortega Smith, este ha ensalzado la figura de José Antonio Ortega Lara, secuestrado por ETA y uno de los fundadores del partido. Ortega Lara ha acompañado al secretario general pero no se ha dirigido al auditorio. Alrededor de medio millar de personas, el salón del hotel al completo, han escuchado cómo Ortega Smith preguntaba que «¿qué hacían tantas mujeres en el acto si según los 'progres' no os protegemos». El secretario general de Vox ha defendido que, «al contrario de lo que ocurre en Andalucía», las ayudas a mujeres maltratadas vayan directamente a estas mujeres y no a asociaciones de apoyo. «Están haciendo un negocio con la tragedia», ha asegurado, y también ha preguntado que «¿dónde están las feminazis de Burgos?».

Ortega Smith asegura que la financiación de Vox en 2014 por parte del exilio iraní fue legal

Según ha publicado hoy el diario El País, los seguidores de un grupo opositor iraní financiarion el 80% de la campaña de las elecciones europeas de Vox de 2014, que costó un millón de euros, según tres fuentes conocedoras de las cuentas de la formación.

«Desde más de una quincena de países —entre los que destacan Alemania, Italia, Suiza, EE UU y Canadá— partidarios del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI), una fuerza marxista-islámica en sus orígenes, enviaron durante tres meses 146 donativos a una cuenta de la formación de extrema derecha en España, según revelan las mismas fuentes, por valor de 800.000 euros», cita la noticia de El País.

El CNRI ha batallado en las últimas dos décadas para arigirse ante la comunidad internacional como una potente voz de la oposición iraní en el exilio y desmarcarse de su brazo armado, el Muyahidin-e Jalp (MJ). EEUU sacó a este grupo de su lista negra de organizaciones terroristas en 2012. El Reino Unido lo hizo en 2009. Durante su etapa como vicepresidente del Parlamento Europeo (2004-2014), Alejo Vidal-Quadras el excandidato de Vox participó en decenas de actos organizados por el CNRI.

Ortega Smith ha asegurado que la financiación de Vox es completamente legal. Ha explicado que cuando Santiago Abascal sumió el partido «vio que una parte de la financiación de la campaña europea, de la que era presidente Vidal-Quadras, durante los primeros meses procedía de donativos del exterior. Inmediatamente, presentamos las cuentas al Tribunal de Cuentas, para que analizase las mismas. La respuesta fue clara y evidente, todos los donativos habían sido legales y totalmente transparentes. Eran donativos que hacía el grupo disidente contra la dictadura teocrática de Irán».

El secretario general de Vox ha explicado que eran donativos de «exiliados de Irán que decidieron apoyar a quien en ese momento era vicepresidente del Parlamento Europeo y le apoyaban porque querían que pudiese recuperar su acta de diputado en esas elecciones». Ha confirmado que «toda la financiación que se recibió fueron donativos individuales, ajustados a la ley española de financiación, perfectamente nominativos y estaban dirigidos a Vidal-Quadras para las elecciones europeas».

En materia de inmigración, con referencia a los «cientos y cientos de inmigrantes que entran a diario a España», ha negado que Vox sea un «partido xenófobo» y ha aclarado que «solo estamos en contra de la inmigración ilegal». Ortega Smith ha presentado esta como un «peligro» porque puede traer «graves enfermedades o criminales». Y ha añadido que «nosotros, como españoles, defendemos los procesos migratorios porque nosotros hemos sido emigrantes».

Los llamamientos a la «reconquista» de España, que ha comenzado en Andalucía y a «hacer España grande otra vez» han sido constantes durante el discurso. Un discurso en el que Ortega Smith ha presentado a su partido como víctima de burlas y ataques exteriores.

El secretario general de Vox ha insistido hoy en que la «época de la política del chanchullo y los chiringuitos de este país se han terminado» y ha asegurado que su partido va a hacer «política de infantería» de cara a las elecciones. También ha señalado que «no tendremos chófer ni haremos comilonas, sino que iremos en taxi particular y pagaremos menús del día».

Al mismo tiempo que Ortega Smith se dirigía a sus simpatizantes burgaleses, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se encontraba también en Burgos. A él se ha dirigido el secretario general de Vox llamándole «okupa de la Moncloa».

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