De la Serna niega paralizaciones en las obras del AVE entre Venta de Baños y Burgos

El ministro de Fomento ha visitado las obras de la A-11./Concha Ortega / ICAL
El ministro de Fomento ha visitado las obras de la A-11. / Concha Ortega / ICAL

El ministro de Fomento precisa que la empresa adjudicataria demolerá el tablero del puente de Frandovínez

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El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha asegurado hoy que las obras de la Línea de Alta Velocidad entre Venta de Baños y Burgos están finalizadas y no existe paralización alguna, a excepción del problema surgido en el viaducto sobre el Arlanzón de Frandovínez. La infraestructura tendrá que ser demolida, para su reconstrucción, al detectarse problemas de seguridad, sin embargo De la Serna no considera que exista paralización.

En declaraciones a los medios en su visita a las obras de la A-11 en Soria, el ministro ha recordado que la empresa adjudicataria de los trabajos se ha comprometido a subsanar los problemas detectados, asumiendo además el respectivo coste. Así, la empresa demolerá el tablero del viaducto, para construir una nueva estructura, lo que llevará unos seis meses, aproximadamente.

De la Serna ha insistido en que el compromiso de la adjudicataria es concluir los trabajos «lo antes posible», para ponder conectar Palencia y Burgos por Alta Velocidad tras años de retraso. «Con la seguridad no se juega y al empresa repondrá la estructura lo antes posible», ha reiterado, lo que no evitará que el proyecto acumule un nuevo retraso. Y es que el Ministerio de Fomento tenía previsto concluir este año las obras, e iniciar las pruebas de la línea en 2019.

Deficiencias de seguridad

Las «deficiencias» en Frandovínez, que se suman a los problemas de estabilidad de la plataforma en Palenzuela, se detectaron tras realizarse diferentes controles por parte de ADIF. Inicialmente, las pruebas realizadas sacaron a la luz daños visibles, arrojando «dudas razonables sobre la seguridad, funcionalidad y durabilidad de la estructura». De ahí que se encargase una campaña de extracción de testigos del tablero, y se pudo comprobar que las resistencias del hormigón eran inferiores a las exigidas en el proyecto.

Así las cosas, se ha decidido demoler el tablero, unas obras que comenzarán a principios de abril y que durarán un par de meses. A continuación, se reconstruirá la estructura, de 180 metros de longitud, lo que supondrá otros tres meses de trabajo.

 

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