Vecinos de las Huelgas, hartos de las ratas y la suciedad en la calle Alfonso VIII

Una imagen actual del númeor 13 de la calle Alfonso VIII/AIA
Una imagen actual del númeor 13 de la calle Alfonso VIII / AIA

Desde hace un mes algunos de los vecinos afectados han colgado varios carteles mostrando su malestar con la suciedad que acumula un edificio abandonado desde hace más de 30 años

Andrea Ibáñez
ANDREA IBÁÑEZBurgos

Los vecinos del histórico barrio de las Huelgas se han hartado de estar hartos. Hartos de vivir rodeados de ratas y ruina. La causa de tanta suciedad reside en el número 13 de la calle Alfonso VIII, justo enfrente del Monasterio de las Huelgas. Un edificio que lleva varias décadas abandonado y acumula suciedad. Hace un mes algunos de los vecinos afectados comenzaron colgar carteles en la valla que lo rodea para hacer evidente su descontento y pedir soluciones.

La vivienda lleva abandonada más de 30 años, afirman los vecinos. Algunos de los últimos llegados al barrio han reavivado el malestar existente y han pedido explicaciones al Ayuntamiento sobre el estado de este edificio. El movimiento comenzó como hace un par de años; «al principio no sabían ni de quién era el inmueble», explican. Finalmente les informaron de que había un oficio para derruir la casa, pero que los dueños lo ignoraan, pese a ser sancionado.

«Hace aproximadamente tres años lo vallaron porque había desprendimientos de los balcones, pero nunca se ve la puerta abierta, no viene nadie nunca».

«Lo último que sabemos es que el edificio lo ha comprado un grupo inmobiliario para hacer cinco apartamentos turísticos». Ahora en el Ayuntamiento dicen que ya no tiene nada, que ya no son los responsables«. Al parecer, el proyecto de los apartamentos está teniendo problemas para ser aprobado y no están haciendo nada».

Imágenes de la casa abandonada / AIA

La suciedad ha hecho que la calle cuente con nuevos habitantes. «Esto es una vergüenza total, el otro día los vecinos vieron una rata pasando la calle, e incluso se dejan ver en las terrazas de los bares«. En opinión de los afectados «el Ayuntamiento debería tirarlo por cuenta suya y después pedir cuentas a la empresa, de todos modos llevo dos meses intentando ponerme en contacto con el concejal al que procede y no nos contesta«, afirma uno de ellos a este periódico.

Un hecho que no entienden. «Hay suciedad, parece mentira que estando enfrente de uno de los monumentos más importantes de Burgos al que llegan todos los días tantos turistas esté en estado de abandono», denuncian. «El día del Curpillos pasan por delante de la casa con el pendón de las Navas de Tolosa y no les da ninguna vergüenza, ningún pudor, es un abandono total».

Los carteles de protesta aparecieron hace aproximadamente un mes para poner en evidencia su desacuerdo con la gestión y en señal de protesta. No están dispuestos a quedarse con los brazos cruzados y próximamente tienen pensado actuar para seguir llamando la atención «porque esto es una vergüenza».

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