Vuelven los trabajos al Parque Tecnológico

En los últimos días se han llevado actuaciones de limpieza. /GIT
En los últimos días se han llevado actuaciones de limpieza. / GIT

Los operarios de Tragsa ya han comenzado a trabajar sobre el terreno | De momento, se han realizado labores de preparación y limpieza, y las grandes obras comenzarán en unas semanas

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Poco movimiento; pero movimiento, al fin y al cabo. Tal y como quedó comprometido tras la firma del acta de replanteo, Tragsa ya ha comenzado a trabajar en el Parque Tecnológico. Lo ha hecho tímidamente y apenas ha avanzado en los trabajos previos, pero tras tantos años de parálisis, el simple hecho de que las obras comiencen de nuevo ya es noticia.

El pasado 1 de marzo, la consejera de Economía, Pilar del Olmo, se acercaba hasta Burgos para certificar in situ el replanteo de la obra, un trámite que en un contexto normal no hubiera generado las expectativas que generó. Pero la historia del Parque Tecnológico de Burgos no se ha desarrollado en un contexto normal.

No en vano, el proyecto, planteado hace dos décadas, ha sufrido prácticamente todos los contratiempos que puede sufrir un proyecto de esta envergadura. Uno de los más significativos vino motivado por la presentación en 2009 de un recurso contencioso por parte del Ayuntamiento de Cardeñajimeno y la Junta Vecinal de San Medel. Dicho recurso paralizó la actuación que venía desarrollando hasta entonces Isolux Corsán, empresa adjudicataria de la ejecución del proyecto.

Tras muchas idas y venidas, la Junta alcanzó un acuerdo con ambas administraciones locales y estas retiraron el contencioso en 2016. Parecía entonces que se comenzaba a ver la luz al final del túnel. Sin embargo, apenas unas semanas después de retomar los trabajos, Isolux entró en concurso de acreedores. La obra se paralizó y la Consejería volvió a la casilla de salida.

Algún responsable político llegó a decir entonces que al Parque Tecnológio «lo ha mirado un tuerto». Otros, sin embargo, han cargado contra la gestión de la Consejería de Economía.

Sea como fuere, y tras varios meses de negociaciones y estudio de posibilidades, la Consejería consiguió desbloquear la obra encomendándosela en enero a Tragsa (Empresa de Transformación Agraria SA, SME y MP), una empresa pública que ya ha desarrollado actuaciones en este sentido.

Ejecutado al 60%

Según los cálculos de la Junta, todavía falta por urbanizar el 40% de un polígono que ocupa alrededor de 130 hectáreas y que debería estar operativo desde hace varios años. Hasta la fecha, la Administración Autonómica ha invertido ya más de 34 millones de euros. Para concluir los trabajos pendientes, se ha previsto invertir otros 18,9 millones a repartir entre 2018 y 2020.

En este sentido, el contrato suscrito con Tragsa establece un plazo de ejecución de 24 meses a contar desde ya, con lo que, si nada se tuerce por el camino, el Parque Tecnológico debería ser una realidad dentro de dos años.

De momento, los operarios de Tragsa han comenzado a desarrollar los trabajos previos y durante los últimos días han estado revisando las zonas, marcando puntos de actuación y realizando labores preparativas en un polígono a medio construir que ha permanecido a la intemperie, sin cuidado y sin vigilancia, durante demasiado tiempo. Esa circunstancia condiciona sobremanera los preparativos de la obra, ya que en estas primeras semanas, los esfuerzos se están centrando en actuaciones menores y poco visbles, pero «necesarias», según explican fuentes de la Consejería de Economía.

En este sentido, ya se ha procedido a reponer el vallado perimetral de una de las zonas del polígono. También se ha realizado un pequeño movimiento de tierras en la zona este, donde también se han realizado trabajos de desbroce y retirada de la capa vegetal. Asimismo, se ha procedido a la limpieza de arquetas y canalizaciones que se encontraban cegadas y se ha retirado escombro y diferentes residuos que se han ido acumulando durante años. Para ello, durante varias jornadas ha sido necesaria la presencia de una motoniveladora y una retroescavadora, así como de una decena de operarios de Tragsa.

Sin embargo, las actuaciones desarrolladas hasta ahora no son sino meros preparativos. De esta forma, no será hasta dentro de algunas semanas cuando se comiencen a ver trabajos de cierta entidad. Y es que, a día de hoy es mucho lo que falta por hacer, empezando por la conclusión de firmes y pavimentos, las redes de abastecimiento y saneamiento, la distribución eléctrica y de gas, el mobiliario o un depósito de agua. Mención aparte se mercen los accesos, que finalmente se solventarán con una plataforma elevada en la intersección de la N- 120 a la altura de San Medel.

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