El Burgos CF se hunde

El Burgos no levanta puede con el Real Valladolid B./Rodrigo Jiménez / El Norte
El Burgos no levanta puede con el Real Valladolid B. / Rodrigo Jiménez / El Norte

El conjunto burgalés profundiza en su crisis con una nueva derrota frente al Real Vallaolid B | Los hombres de Estévez perdonan en el primer tiempo y lo acaban pagando con un gol en el minuto 71

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El Burgos continúa en caída libre. Lejos de revertir la complicada situación en la que se encuentra inmerso el conjunto blanquinegro desde que arrancara la temporada, los problemas se agudizan a medida que pasan las jornadas. La incuestionable falta de pegada continúa lastrando al equipo, que paga muy caros sus errores y acumula dos meses sin ganar.

La última bofetada ha llegado esta mañana, cuando los hombres de Estévez han naufragado en los Anexos del José Zorrilla ante un rival directo como el Real Valladolid B, que sin hacer ningún alarde se ha llevado los tres puntos en juego, hundiendo aún más al Burgos en la tabla.

1 Real Valladolid B

Samu; Raúl, Mario, Salisu, Corral; Carrascal, Quique, El Hacen; Pedrosa (Socorro, min.90), Zalazar (Apa, min.87) y Waldo (Jardel, min.77).

0 Burgos CF

Saizar; Aldalur, Julio Rico, Borda (Figueroa, min.75), Goti; Undabarrena, Beobide; Madrazo (Machuca, min.75), Chevi, Elliot (Annor, min.68); y Cervero.

Goles:
1-0, min.71: Waldo.
Árbitro:
Conejero Sánchez (Comité Extremeño). Mostró tarjeta amarilla a Aldalur por el Burgos CF.
Incidencias:
Partido correspondiente a la décimo sexta jornada del Grupo I de la Segunda División disputado en los Anexos del José Zorrilla de Valladolid. Cerca de 200 aficionados burgaleses en las gradas.

Encaraba el choque el conjunto blanquinegro con la imperiosa necesidad de ganar a un rival que ocupaba la plaza de play out. Con esos precedentes se preveía un choque igualado entre dos equipos necesitados. Tras unos minutos sin dominador claro, en los que el fútbol y las ocasiones brillaron por su ausencia, más allá de algún acercamiento puntual y un par de balones parados, el Burgos comenzó poco a poco a tomar el control del partido. Los hombres de Estévez se movían bien entre líneas y marcaban el tempo del choque sin olvidarse de cerrar bien las líneas en labores defensivas.

Sin embargo, el conjunto blanquinegro parecía estar siguiendo el mismo guión que viene desarrollando desde que Estévez llegó al banquillo. Seriedad y control, pero sin pólvora. Así, el primer acercamiento de peligro no llegó hasta el minuto 20, cuando Samu consiguió adelantarse a Cervero, que llegaba a rematar en posición ventajosa un centro de Elliot. La respuesta llegó en el 33, cuando el filial blanquivioleta pudo abrir el marcador gracias a una buena jugada de Dani Pedrosa, que después de robar la pelota a Julio Rico en una zona peligrosa se encontró con un seguro Saizar.

Esa ocasión pareció reactivar al Burgos, que seguía entonando el quiero y no puedo. En el 33, Salisú se la jugó con una cesión muy comprometida sobre Samu que el meta blanquivioleta acabó enviando a saque de esquina cuando el balón se dirigía a las redes.

El Burgos acababa de rozar el gol casi sin quererlo y, en la salida del saque de esquina dispuso de su mejor oportunidad. En esta ocasión fue Beobide quien, tras hacerse con el balón muerto, probó con un lanzamiento que se fue fuera por poco. Apenas tres minutos después, y en plena vorágine ofensiva, entre Samu y Corral desbarataron otra gran ocasión de Madrazo, que se quedó con la miel en los labios.

El Burgos estaba perdonando y casi lo paga caro justo antes de irse a vestuarios, ya que la última ocasión del primer tiempo cayó del lado pucelano, con un buen centro de Waldo que no encontró rematador y acabó paseándose por el área de Saizar.

Tras el descanso, el guión del partido cambió poco o nada, con el Burgos queriendo llevar la manija del encuentro ante un Real Valladolid B más efectista. En el 49, Elliot intentó sacar petróleo de un balón sin dueño, pero su disparo se marchó muy desviado. Tampoco encontró el premio del gol el filial blanquivioleta en el 62, cuando Pedrosa cazó un balón a la espalda de los rivales y probó fortuna con un disparo al palo largo que acabó saliendo fuera por centímetros.

Nula capacidad de reacción

El susto fue mayúsculo para un Burgos que a medida que pasaban los minutos se diluía en los Anexos de Zorrilla. Las ocasiones no llegaban y la ansiedad comenzó a hacer acto de presencia, provocando errores que no se suelen perdonar. Y el filial pucelano no los perdonó. En el 71, El Hacen le robaba la cartera a Undabarrena en una posición comprometida y abría a Waldo, que no fallaba ante Saizar y ponía el 1-0 en el marcador.

El gol cayó como una losa sobre los hombres de Estévez, que veían cómo se repetía la historia tantas veces contada esta temporada. Consciente de la trascendencia del choque, el técnico granadino se la jugó, dando entrada a Figueroa y Machuca, pero ni con esas. La ansiedad ya era palpable y sus futbolistas no acertaban a hilvanar su juego; ni siquiera eran capaces de provocar ocasiones con balones largos ante un Real Valladolid que con el resultado a favor se sentía muy cómodo. De hecho, el filial pucelano pudo hacer sangre con una postrera ocasión al contragolpe de Pedrosa, que no encontró portería.

Al final, una nueva derrota que condena al conjunto burgalés a una situación cada vez más agónica y que le obliga a reaccionar cuanto antes para evitar el descenso a Tercera División, que comienza a dibujarse en el horizonte.

 

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