Otro jarro de agua fría

Pisculichi salvó los muebles en la segunda mitad./Burgos CF
Pisculichi salvó los muebles en la segunda mitad. / Burgos CF

El Burgos no pasa del empate frente al Haro en un partido que se puso cuesta arriba tras un penalti y la expulsión de Borja Sánchez en el primer tiempo | Pisculichi empató con un gran gol

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El Burgos continúa sin conocer la victoria esta temporada. El cuadro blanquinegro firmó hoy su tercer empate consecutivo en Haro tras un partido en el que los jarreros se mostraron superiores. Un tanto de penalti de Ballardo y la expulsión de Borja Sánchez en la primera parte puserion al Burgos de nuevo contra las cuerdas, pero Pisculichi salvó parte de los muebles con un zapatazo en la segunda mitad.

1 Haro Deportivo

Imanol; Kevin Calle, Lecea, Javi Duro, Óscar Loza; Joseba García, Monterde, Ballardo, Aimar Gulin (Josuea, min.69); Mikel Bueno (Ibra, min.90) y Valiño.

1 Burgos CF

Palatsí; Undabarrena, Córdoba, Pizzorno (Marcelo, min.46), Raúl Sánchez; Goti, Albístegui, Borja Sánchez, Pisculichi (Machín, min.88); Juanma y Toché (Wilson, min.78).

Goles:
1-0, min.28: Ballardo (p); 1-1, min.60: Pisculichi.
Árbitro:
Alberto Fuente Martín. Mostró tarjeta roja a Borja Sánchez en el minuto 29. También mostró tarjeta amarilla a Goti por el Burgos CF.
Incidencias:
Partido correspondiente a la tercera jornada del Grupo II de la Segunda División B disputado en el estadio municipal de El Mazo de la localidad de Haro ante unas 2.000 personas. Más de 500 aficionados se desplazaron desde Burgos.

Tardó un mundo en entrar en el partido el Burgos. Al igual que sucediera ya frente a los filiales de la Real Sociedad y el Alavés, el cuadro blanquinegro saltó al terreno de juego con una marcha menos que su rival. Cierto es que Estévez había planteado alternativas desde el comienzo, con Borja Sánchez en la zona de creación junto a Albístegui y Pisculichi y Goti en las bandas, pero la receta volvió a agriarse ante un Haro muy bien plantado.

Los jarreros se han estrenado en la categoría de bronce dando muestras de buen hacer y asumieron la iniciativa desde el primer minuto. De hecho, poco tardaron los riojanos en generar peligro sobre la portería de Palatsí. La velocidad de Valiño y el criterio de Joseba permitieron al Haro abrir una vía de agua por la banda izquierda, en la que Raúl Sánchez se vio superado en varias ocasiones. Ya en el minuto ocho, Joseba cazaba un balón largo a la espalda de la defensa burgalesa, se acomodaba el disparo y probaba a Palatsí, que atajaba un buen disparo por bajo. Apenas dos minutos después, el mismo Joseba volvía a probar fortuna con un gran disparo desde dentro del área que se marchó a córner.

Era el Haro el que más lo intentaba, mostrándose muy serio sin balón y muy incisivo en el despliegue. Mientras tanto, el Burgos aún buscaba su lugar en el campo. Albístegui y Borja Sánchez no conseguían dominar los espacios en el centro del campo y el cuadro blanquinegro abusaba de los balones en largo, a menudo sin criterio, mientras Toché parecía una isla en el área rival.

Cierto es que Pisculichi y Goti lo probaron con sendos remates en el 15 y el 17, pero se estaba viendo a Burgos gris, desdibujado y sin iniciativa en ataque ante un Haro con las ideas muy claras que con un par de pases se plantaba en zona peligrosa. Y en una de esas llegó el penalti de Albístegui, que no midió la cobertura y se llevó por delante a Valiño en un infructuoso intento de despeje. El Haro aceptaba el regalo y Facu Ballardo no fallaba desde los once metros.

El Burgos comenzaba perdiendo otra vez. Pero lo peor estaba aún por llegar. Y es que, apenas un minuto después del tanto de Ballardo, el árbitro mostraba la roja a Borja Sánchez por un pisotón a un rival tras una tarascada y dejaba al Burgos con diez.

Las cosas se ponían feas para los hombres de Estévez, que seguían sin carburar. Solo Toché, con un par de cabezazos bien ejecutados, pero sin peligro real, pareció ser capaz de poner nerviosos a los jarreros, que aprovecharon su superioridad numérica para implementar un juego tranquilo, pausado y garantista que consiguió sacar de punto al cuadro burgalés, totalmente perdido en El Mazo.

Sin respuesta

Y perdido volvió a saltar al terreno de juego. Estévez decidió jugársela y dio entrada a Marcelo por Pizzorno en el descanso. Sin embargo, el juego burgalés continuaba sin fluir, mientras el Haro se acercaba una y otra vez. De hecho, el cuadro local pudo adelantarse nada más regresar de vestuarios con un tremendo zapatazo de Joseba desde fuera del área a la salida de un córner que obligó a Palatsí a firmar una gran parada.

Esa fue sin duda la mejor ocasión de los jarreros, pero no la única, ni mucho menos. Prueba de ello fueron los cuatro saques de esquina de los que dispuso el Haro de manera consecutiva. Cuatro córners que, entre otras cosas, demostraron la total apatía del Burgos CF.

Los hombres de Estévez llevaban ya demasiado tiempo persiguiendo sombras en una tarde que se preveía aciaga. Y es que, sin alma, sin criterio y sin garra, dar la vuelta al marcador se antojaba, cuanto menos, difícil. Sobre todo tras comprobar cómo Marcelo, en el 57, desaprovechaba la mejor ocasión del Burgos, estrellando una vaselina en la cara de Imanol.

Pero entonces apareció Pisculichi. El argentino, totalmente desaparecido hasta el momento, asumió los galones que se le presuponen y en el 60 se inventaba un zurdazo desde su casa que sorprendía a todos, incluido al cancerbero local, que nada pudo hacer para atajar la pelota mientras se colaba por la cepa del poste.

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Ese tanto pareció despertar al Burgos, que durante los siguientes minutos se mostró como el equipo que se presupone que es. El propio Pisculichi volvió a probar a Imanol con otro gran zapatazo en un libre indirecto mientras hombres como Juanma, Goti y Marcelo apretaban al Haro en campo rival.

Pero aquella superioridad se diluyó rápido. Sí, el Burgos había mejorado sus prestaciones, pero aún así no era capaz de dominar el choque ante un Haro al que le costaba muy poco plantarse en terreno peligroso. Así, en el 80, Joseba volvía a hacer de las suyas y buscaba fortuna con un buen disparo a la media vuelta que Palatsí conseguía atajar para tranquilidad de la parroquia burgalesa.

Pero los nervios no acabaron con esa ocasión. Y es que, en los últimos compases pudo pasar de todo. Cierto es que el Haro jugó más y mejor en el tramo final, pero el Burgos, con un juego intermitente, también firmó un par de acercamientos al área rival. No obstante, ni uno ni otro fueron capaces de volver a perforar la portería y el partido abocó a un empate que parece satisfacer más al Haro que al Burgos, que continúa sin conocer la victoria en esta temporada.