«En 2019, uno de cada dos varones de 85 años habrá padecido cáncer»

Enrique Berzal y las doctoras Rocio Cantalapiedra y Tania García, del instituto Oncológico Recoletas./Gabriel Villamil
Enrique Berzal y las doctoras Rocio Cantalapiedra y Tania García, del instituto Oncológico Recoletas. / Gabriel Villamil

Las doctoras Rocío Cantalapiedra y Tania García extienden la incidencia en las mujeres a una de cada tres

LAURA NEGROValladolid

Las Aulas de Salud de El Norte de Castilla, celebradas este martes en el auditorio Fundos, abordaron uno de los grandes retos de la medicina, el cáncer. Las doctoras del Instituto Oncológico Recoletas Rocío Cantalapiedra del Pie, especialista en Oncología Radioterápica, y Tania García Peña, de Oncología Médica, despejaron de forma didáctica muchas dudas que existen sobre esta enfermedad, asegurando que «cada paciente y cada tumor es distinto».

Enrique Berzal presentó ante un nutrido público la ponencia 'Mitos y realidades en oncología', que se desarrolló con el patrocinio del Grupo Recoletas, Gullón y la Junta de Castilla y León. La doctora Cantalapiedra explicó que el cáncer se produce por una serie de alteraciones genéticas, que pueden ser múltiples, y que además pueden cambiar en el curso de la enfermedad. También ahondó sobre las dificultades a la hora de dar con el tratamiento adecuado para cada paciente y tipo de tumor. Aprovechó para explicar los servicios del Instituto Oncológico Recoletas, referente a nivel nacional, que cuenta con las sofisticadas técnicas de irradiación y con la máxima eficacia y calidad asistencial.

Público asistente al acto.
Público asistente al acto. / G. Villamil

La doctora García situó al cáncer como una de las principales causas de morbimortalidad mundial, siendo en España la segunda causa de muerte. Así, en el país se registraron 270.363 nuevos casos en 2018 y fallecieron 113.584 personas por esta enfermedad. Los cánceres más diagnosticados fueron los de colon y recto, próstata, pulmón, mama y vejiga. Los de mayor tasa de mortalidad, el de pulmón y el colorrectal, seguidos a distancia por los de páncreas, mama y próstata.

En los últimos años, el número de tumores diagnosticados ha aumentado notablemente debido a las técnicas de detección precoz y al aumento de la esperanza de vida, ya que la edad aumenta el riesgo. Tania García tranquilizó al público, indicando que, aunque el riesgo de desarrollar cáncer ha aumentado, la mortalidad ha disminuido. «En 2019, 1 de cada 2 varones de 85 años habrá padecido cáncer y 1 de cada 3 mujeres», anticipó la doctora García. «Está en boca de todos, pero pocos saben qué es realmente el cáncer». El término engloba más de 200 enfermedades, caracterizadas por el desarrollo de células anormales, que se dividen y se diseminan sin control, pudiendo destruir los tejidos sanos. «No solo hay tumores malignos. También los hay benignos, que crecen a ritmo lento, no se diseminan, ni infiltran los tejidos sanos», dijo. En una enfermedad como esta el diagnóstico precoz es fundamental, y arranca con la historia clínica y la exploración física del paciente. Pueden ser necesarias analíticas o pruebas de imagen, como radiografía o escáner. «Es imprescindible la confirmación histológica del patólogo, que analiza el tumor a través del microscopio. Para ello se extrae una muestra del tejido tumoral, mediante la punción-aspiración o la biopsia», aclaró.

Hay tantos tipos de cánceres como enfermos. Según explicó, cada tumor se extiende de forma diferente, dependiendo de su localización y características biológicas. Las células tumorales pueden invadir los vasos sanguíneos y linfáticos, y viajar a través de ellos hasta otros órganos en los que puede implantarse. Esos nuevos focos son las metástasis. Sobre la estadificación, dijo que es el proceso de descubrir cuánto cáncer hay en el cuerpo de una persona y cuánto se ha propagado. «Cada estadio va asociado a un pronóstico y a un tratamiento específico dependiendo del tumor. A mayor estadio, peor pronóstico», expuso.

Según la OMS, entre un 30% y un 50% de los casos de cáncer podrían evitarse cambiando el estilo de vida. Animó a evitar la exposición a factores de riesgo como el tabaco y el alcohol, un índice de masa corporal elevado, la baja ingesta de frutas y verduras y el sedentarismo. En cuanto a los tratamientos, destacó la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. También otros como las terapias biológicas o diana, la hormonoterapia o la inmunoterapia. Dependerá del tipo de tumor, localización, del estado general de paciente y de los tratamientos previos.