Agentes de la propiedad industrial duplicaron marcas de Pesquera en el registro

El bodeguero Alejandro Fernández, ante el arco de Pesquera que le inspiró la marca. /F. J.
El bodeguero Alejandro Fernández, ante el arco de Pesquera que le inspiró la marca. / F. J.

Declaran ante la jueza que instruye la querella presentada por Alejandro Fernández que una de las hijas ordenó la inscripción

M. J. Pascual
M. J. PASCUAL

Tan solo seis días después de la puesta de largo en Madrid de la nueva identidad corporativa del Grupo Pesquera, rebautizado como Familia Fernández Rivera, la nueva dirección del negocio tendría que haber comparecido en el Juzgado de Instrucción 49 de Madrid como querellada en la batalla penal por la propiedad de las marcas de los vinos creados por Alejandro Fernández, el fundador de los vinos de Ribera del Duero. Pero ayer, las nuevas socias mayoritarias no se presentaron. El abogado excusó su presencia y la jueza aceptó retrasar su comparecencia hasta el próximo 8 de mayo. Quienes sí declararon fueron dos agentes de la propiedad industrial de la Sociedad González Vacas SL, a quienes, junto a la dirección de la empresa matriz, Alejandro Fernández Tinto Pesquera SL, el veterano bodeguero atribuye la apropiación de la titularidad de las marcas, entre otras, Tinto Pesquera, Condado de Haza, Dehesa La Granja y El Vínculo y les acusa también de haber plagiado el diseño original de las etiquetas, el famoso arco de Pesquera.

Los dos agentes, que ayer se negaron a declarar a preguntas de la acusación particular, sí reconocieron a la instructora «que había sido una de las hijas, Olga Fernández, quien les encargó que inscribieran esas marcas en el registro de la propiedad a nombre de la sociedad matriz, aunque indicaron que desconocían que ello se hubiera producido sin conocimiento ni consentimiento del titular de dichas marcas, Alejandro Fernández», informaron ayer fuentes del caso.

Según el bodeguero querellante, tanto los integrantes de la sociedad González Vacas SL –con la que tradicionalmente venía trabajando en la gestión y asesoramiento de sus marcas–, como la nueva administración de Pesquera, habrían incurrido en un delito contra la propiedad industrial. Se les achaca que, de acuerdo con la sociedad de Pesquera, «sin conocimiento ni consentimiento del auténtico y original titular de las marcas, las inscribieran con igual denominación y signos, si no idénticos, con un alto grado de semejanza y cuyas variaciones se refieren a elementos accidentales y, por tanto, confundibles con los originales, en claro perjuicio de Fernández y con el fin de comercializar las elaboraciones de las bodegas a partir de ahora».

El bodeguero revocó en marzo y octubre de 2018 la cesión que había realizado como titular de las marcas a las bodegas y, en concreto, a la sociedad querellada, después de que le expulsaran de la dirección del grupo «y ante el temor de que el vino que se pueda producir en el futuro no sea de igual calidad que el que lleva produciendo tantos años bajo su dirección».