Igea exhibe la dimisión por plagio de Mena frente a un «PSOE que revuelve en la basura»

El vicepresidente, portavoz y consejero de Transparencia, Francisco Igea, tras el Consejo de Gobierno. /Miriam Chacón-Ical
El vicepresidente, portavoz y consejero de Transparencia, Francisco Igea, tras el Consejo de Gobierno. / Miriam Chacón-Ical

Para los socialistas es «vergonzoso presentar como un héroe a quien nunca debió ser cargo público»

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAValladolid

Cualquier cosa que suceda (o que deje de suceder) es susceptible de ser convertida en arma arrojadiza entre el gobierno autonómico del PP y Ciudadanos y la oposición socialista. El último ejemplo es la dimisión del director de Innovación y Formación del Profesorado de la Consejería de Educación tras la revelación de que plagió varios artículos. El vicepresidente y portavoz de la Junta presentó la renuncia «voluntaria» de Bienvenido Mena como «un gesto que le honra» y que coloca al PSOE «ante un espejo en el que reflejarse», en alusión a las acusaciones más o menos similares que pesan sobre el presidente del Gobierno, en funciones, Pedro Sánchez, y el del Senado, Manuel Cruz.

Francisco Igea se mostró especialmente duro con los socialistas al anunciar la dimisión de Mena en la comparecencia posterior al Consejo de Gobierno y se preguntó «¿cuántos años atrás se va a remontar el PSOE en la búsqueda de basura que utilizar para sus ataques personales?». Sin llegar a justificar el 'corta y pega' de Mena –«no digo que sea algo que nos guste»–, el portavoz de la Junta sí trató de alguna manera de restar importancia al asunto: «Es algo que pasó hace 20 años, que él no ha negado y que no ha influido ni en sus ingresos ni en su titulación», argumentó Igea para a continuación sostener que la dimisión de Mena «es un ejemplo de cómo se asumen las responsabilidades».

En la acera de enfrente, el procurador socialista Fernando Pablos, que fue quien desveló el primero de los tres plagios de los que está acusado quien fuera director provincial de Educación de Salamanca, devolvió la 'pedrada' al señalar que «esta renuncia llega 18 años tarde y no se hubiese producido si en su momento se hubiese actuado como se tenía que haber actuado».

«No le deseo nunca el mal a nadie, pero esta situación le debería haber afectado hace 18 años, cuando se conoció cómo actuaba Mena Merchán y el PP comenzó a protegerle», añadió Pablos, quien se mostró muy crítico con Igea, cuyo partido, dijo «había llegado a la política para regenerarla y lo que están haciendo es degenerarla cada día con su actuación y sus palabras». «Para los que sabemos cuánto cuesta investigar en la universidad, que pretendan presentar como un héroe a alguien que ha hecho eso nos parece una desvergüenza», manifestó Pablos, según informa Isidro Serrano.

«Un gran profesional»

En un intento de restar importancia al hecho de que el responsable de la Innovación Educativa y la Formación del Profesorado de Castilla y león no tuviera pudor a la hora de fusilar ideas ajenas, la consejera de Educación, Rocío Lucas, destacó la «gran trayectoria profesional» de Mena como director provincial de Educación y delegado territorial de la Junta en Salamanca durante 18 años. En declaraciones a los medios tras la inauguración del curso académico en la Universidad de Salamanca, Lucas afirmó: «Sigo pensando que es un gran profesional». Mena copió íntegramente 25 páginas de un artículo académico de dos profesores de la Universidad de Sevilla en la era anterior a Internet. El miércoles, tras la denuncia del PSOE, replicó que fue «un error del pasado» por el que ya había pedido disculpas.

La Universidad de Salamanca evitó comentar si Mena volverá o no a la docencia una vez que su paso por la política ha tocado a su fin. A sus 64 años podría hacerlo, si quiere, hasta que cumpla 70.

En otro orden de cosas, dentro de su afán por demostrar que la apuesta del ejecutivo bicolor por la transparencia no es algo de cara a la galería, la Junta se ha dirigido a la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) para que evalúe cuatro líneas de gasto público de la comunidad: las políticas activas de empleo, la de las becas y universidades, la «transferencia de valor a los medios de comunicación» (sic) y la estrategia de promoción industrial.

La AIRef, el ente creado por orden de la Unión Europea tras el rescate financiero que prestó a España, se encargará además de la formación de un grupo de empleados públicos de Castilla y León, que participarán conjuntamente en esta primera evaluación. Según explicó Igea, la iniciativa es un punto de partida de cara a implantar la Agencia de Evaluación de Políticas Públicas pactada entre PP y Ciudadanos. «No se trata tanto de tener cuanto antes una agencia propia como de cambiar el paradigma de que las políticas públicas no pueden ser evaluadas», señaló Igea.

En este mismo sentido, informó de que la Junta se ha adherido a la 'Carta Internacional de Datos Abiertos' al objeto de disponer de datos abiertos por defecto «oportunos, exhaustivos, utilizables, comparables e interoperables» para mejorar la participación ciudadana y la innovación en Castilla y León.

Fantasmas y cadáveres

El vicepresidente de la Junta evitó durante su comparecencia ante los medios 'hacer sangre' en el caso del procurador de Por Ávila Pedro Pascual, quien reconoció que cuando ocupó el cargo de director médico del hospital abulense «se manipularon las listas de espera», algo de lo que dijo sentirse «culpable» y por lo que pidió perdón. Según Igea, el objetivo de la Consejería de Sanidad es mejorar la asistencia sanitaria y reducir las listas de espera y «no despertar fantasmas del pasado ni sembrar el campo de cadáveres políticos».

«Las cosas han empezado a cambiar», manifestó el portavoz del ejecutivo regional, que tampoco quiso pronunciarse sobre si la Fiscalía debería tomar cartas en el asunto tras las declaraciones, después matizadas, del procurador de Por Ávila. Para Igea, la transparencia es una herramienta que permitirá erradicar las listas ocultas, así como su 'maquillaje'. «Ya no volverá a suceder», sentenció Igea, que pidió tiempo para que los ciudadanos perciban los cambios: «No se verán ni en 60 días ni en 200, sino que se dejarán sentir a lo largo de la legislatura», sostuvo.