La VII Campaña de excavaciones en Torralba y Ambrona comenzará el día 12

Excavación de Ambrona. /BC
Excavación de Ambrona. / BC

Los yacimientos paleolíticos tienen una antigüedad de 200.000 y 300.000 años | Los útiles encontrados son de tecnología achelense y herramientas del paleolítico medio

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A partir del 12 agosto se llevará a cabo la VII Campaña de excavaciones del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) en los yacimientos paleolíticos de Ambrona y Torralba (Soria). Los trabajos durarán tres semanas y estarán liderados por Susana Rubio-Jara y Joaquín Panera y con la participación de otros investigadores del Centro como Manuel Santonja, Andoni Tarriño, Abel Moclán, Patricia Bello, Joseba Rios y Theodoros Karampaglidis.

El yacimiento de Torralba tiene una cronología posterior al de Ambrona, entre 300.000-200.000 años de antigüedad, aunque los útiles líticos se elaboraron con tecnología achelense- como en los niveles inferiores de Ambrona- mientras que las herramientas de los niveles superiores del mismo se corresponden con el Paleolítico Medio. «De este modo, estos yacimientos han permitido plantear hipótesis respecto a la coexistencia de grupos humanos con distinta tecnología, pertenecientes a distintas especies humanas», señala Joaquín Panera.

Los trabajos realizados en Torralba entre 1990 y 2000 han sido mucho más limitados que los llevados a cabo en Ambrona, motivo por el que la campaña de este año, que cuenta con financiación de la Junta de Castilla y León, y del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, se va a centrar fundamentalmente en el primero.

Más de 100 años de excavaciones

Torralba se descubrió en 1888 y se excavó por primera vez entre 1909 y 1911 por el marqués de Cerralbo (1845-1922), quien también intervino en Ambrona entre 1914 y 1916, situado a 2,5 kilómetros de distancia. Sus actuaciones figuran entre las primeras desarrolladas en yacimientos paleolíticos al aire libre en todo el mundo. Los resultados tuvieron gran trascendencia, pues demostraban la contemporaneidad del hombre con faunas extintas, cuando aún se discutía sobre la naturaleza y la antigüedad de las primeras etapas de la humanidad.

Entre 1961 y 1963, el profesor estadounidense Howell continuó con las investigaciones en ambos yacimientos, desarrollando por primera vez en Europa un innovador proyecto interdisciplinar formado por prehistoriadores, geólogos y paleontólogos, entre los que se encontraban K. W. Butzer, E. Aguirre, P. Biberson (1909-1992) y L. G. Freeman (1935-2012). A partir de estos trabajos, Torralba y Ambrona se consideraron yacimientos gemelos en cuanto a su formación geológica y a su cronología, y pasaron a formar parte de la iconografía mundial de las tesis que defendían la capacidad cinegética humana desde las primeras etapas.

En 1990 Manuel Santonja y Alfredo Pérez-González reanudan las investigaciones concluyendo que se trata de dos yacimientos no contemporáneos, con diferente cronología y con intervención humana mucho más limitada que la inicialmente supuesta.