El cementerio de Segovia aloja una fosa común con restos de más de centenar de fusilados

Un hombre observa en la celda de la cautividad del Memorial Democrático las fotografias de segovianos que estuvieron encarcelados. /Antonio Tanarro
Un hombre observa en la celda de la cautividad del Memorial Democrático las fotografias de segovianos que estuvieron encarcelados. / Antonio Tanarro

Vecinos de Bernardos plantean identificar el enterramiento con una placa

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

En el cementerio municipal de Segovia, en la parte más antigua, junto a la pared derecha de la ermita del Santo Ángel de la Guarda, hay una fosa común. Se mantiene desde hace décadas y allí reposan los restos de represaliados en los primeros meses de la Guerra Civil. Santiago Vega Sombría, historiador y comisario de la exposición permanente del Memorial Democrático, abierto desde ayer en La Cárcel Centro de Creación, estima que en esta fosa puede haber más de cien fusilados, pero solo los familiares de quienes eran de Bernardos tienen una iniciativa no ya para exhumar los restos, sino para identificarlos en el lugar con una placa. «Son doce de Bernardos, pero el contingente más importante es el de El Espinar, en torno a cuarenta, hay otros treinta de la Granja, seis de Coca, unos cuantos de Segovia capital… Hay una centena de personas enterradas allí que fueron fusiladas tras consejo de guerra», explica el historiador y autor de un libro sobre la represión franquista en la provincia. Pero el número sobrepasa el centenar, porque también estarían allí las víctimas de los 'paseíllos', «personas que fueron sacadas de sus casas, de la cárcel vieja de la Calle Real y de la prisión provincial y fusiladas en las tapias del cementerio», comentó. En la provincia fueron fusilados unos 360.

Otros fueron llevados al paraje del Puente Uñez, donde les fusilaron, y este lugar camino de Santa María la Real de Nieva es uno de los que se sabe con certeza que tiene fosa común con represaliados. «Desde hace quince años tenemos localizados unos treinta puntos en la provincia donde se localizaron las ejecuciones ilegales de las escuadras de falangistas que recorrían la provincia sacando a la gente de sus casas o de las escuelas, como al maestro de Navafría, que asesinaron en la sierra».

«Me gustaría que viniera mucha gente a verlo y a recordarles»

Sus tíos Jesús y Manuel Serrano fueron fusilados con 21 y 19 años al comienzo de la guerra civil. «Habían venido de Francia y, no sé por qué, el 15 de agosto de 1936 vinieron a buscarlos a su casa de San Lorenzo, les dieron el paseíllo y les fusilaron», comenta Concepción González, acompañada por su esposo, Ángel Mayoral, que asiente mientras ella habla y, al final, apostilla que «yo también pasé lo mío».

Emocionada al recordar, el acto celebrado en las galerías de la antigua prisión le pareció «muy bonito, pero he pasado muy mal rato, aunque es una pena que mis hermanos, que son muy mayores, no hayan podido estar aquí». Aplaude la iniciativa del Ayuntamiento porque «nunca es tarde para recordar a las víctimas, y me gustaría que mucha gente viniera a ver lo que han hecho y a recordarles».

En su casa, comenta Concepción González, han tenido presentes a sus tíos «toda la vida, se ha hablado mucho de ellos», y por eso le ha gustado de forma especial reconocerles en las fotos «muy grandes y muy bonitas» en una de las celdas que componen el Memorial Democrático.

Aunque en el mapa de fosas del Ministerio de Justicia solo hay diez documentadas por completo (vaciadas casi todas y sus restos trasladados al Valle de los Caídos), otras fuentes elevan a dieciséis las sepulturas en cunetas y pinares de las que hay constancia. Pero Vega sitúa hasta 30 puntos de enterramiento en distintos lugares, desde la sierra de Ayllón, hasta Navas de San Antonio, Villacastín y El Espinar, y también en la zona de pinares, en Puente Uñez, Nava de la Asunción, Cuéllar o los pinares entre Turégano, Veganzones y Cantalejo. «Segovia todavía tiene multitud de cadáveres en las cunetas, y es una anomalía democrática que todavía en el siglo XXI estén tirados donde los dejaron sus asesinos».

2.700 nombres

El Memorial que ayer inauguraron en La Cárcel Centro de Creación la alcaldesa, Clara Luquero, Fernando Martínez, director general de Memoria Histórica del Ministerio de Justicia es en cierto modo en recuerdo de todos ellos. En el acto estuvieron los historiadores Santiago Vega y Juan Carlos García Funes (presidente del Foro por la Memoria de Segovia), familiares de los homenajeados y representantes de los grupos municipales. Son cuatro celdas en la planta superior de la galería derecha. Una, la de la cautividad, tiene un panel con los 2.700 nombres y apellidos de los segovianos presos durante la guerra civil, el franquismo o en los campos de concentración nazis, y a los lados están las fotos de 54 de ellos que representan a todos.

Otra está dedicada a Marcos Ana, el poeta que estuvo encarcelado durante 23 años por sus ideas contrarias al franquismo, con una instalación del artista oscense Gonzalo Moca; en la de enfrente puede verse el vídeo que introduce el Memorial, realizado por la productora Azul Biosphera con guión de Santiago Vega y documentación de García Funes, y en la cuarta diversos paneles explican y amplían el contenido del documental. El artista Christian Hugo Martín ha tratado las imágenes de la muestra y ha dotado de personalidad gráfica al espacio.

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El Memorial es un proyecto municipal respaldado por la Dirección General de Memoria Histórica tras la iniciativa de IU aprobada en el pleno del Ayuntamiento. La alcaldesa lo inauguró tras la interpretación por Cuco Pérez (hijo de exiliados) de la 'Entradilla' que recopiló Agapito Marazuela (también un homenaje al folclorista que fue un represaliado más). Luquero recordó en la galería del edificio que fue cárcel central de mujeres que «un tiempo de hierro no pudo acabar con ellas, con su esperanza», y declaró que el proyecto «es un mandato cívico en tiempos en los que hemos de compartir lo que nos une».

Y Fernando Martínez tuvo también un recuerdo para las mujeres presas en Segovia que en 1949 «se atrevieron a hacer una huelga de hambre» porque «tenían el pensamiento de la lucha por la libertad y por una España mejor», y sufrieron represión «por defender los valores democráticos y por ser mujeres, por ser 'muy habladoras'». El director general subrayó que «con este memorial no abrís heridas, se ayuda a cerrar las que aún están abiertas».

Lo recalcó Vega Sombría después al destacar la diferencia con otros países como Francia, donde los españoles que lucharon contra los nazis tienen dedicadas calles y plazas.