Clásicos leoneses con estilo propio

Roberto Morán, cocinero y gerente del restaurante El Cantón, en Ribaseca. A/. d. s.
Roberto Morán, cocinero y gerente del restaurante El Cantón, en Ribaseca. A / . d. s.

El chef Roberto Morán se specializa en las carnes a la parrilla, chuletas y chuletones

ANDREA D. SANROMÁRibaseca (León)

Hacerse un hueco en el panorama gastronómico no es fácil, pero no son pocos los que deciden emprender fuera de las capitales de provincia. Es el caso de Roberto Morán y María Teresa Domínguez, que hace dos años decidieron apostar por su propio negocio en la localidad leonesa de Ribaseca, con 468 habitantes.

Desde el primer momento tuvieron claro que la base de El Cantón iba a ser la cocina casera, pero aplicándole un toque personal. «Llevo desde los 14 años trabajando en hostelería, así que con toda mi experiencia he seleccionado lo mejor y lo he adaptado a mi estilo», explica Roberto Morán. Como ejemplo cita el arroz con bogavante. La salsa marca la diferencia, porque «le doy un toque de picante, pongo mucha verdura, pimiento, cebolla, ajo y le añado también guindilla seca, que junto a la manteca de cerdo ahumada le da un toque a rancio, pero muy sutil, la textura final es maravillosa».

Además, se ha especializado en las carnes a la parrilla, chuletas y chuletones, y también encontramos morcillo de toro estofado con verduras, lengua curada, carrillera, rabo, cecina y bacalao. Hasta esta localidad, situada a veinte minutos de León, llegan desde Asturias una parte importante de su clientela durante los fines de semana. En este caso, las redes sociales y las recomendaciones de boca a boca han contribuido significativamente a la hora de establecer una relación asidua con sus comensales. «Sobre todo los asturianos, que llegan y nos comentan que vienen recomendados por amigos que han pasado por aquí, y eso es todo un placer», añade el cocinero y gerente de este establecimiento.

Por otro lado, según reconoce Roberto, durante la semana, su proximidad con el polígono industrial permite mantener cierta estabilidad a diario con el menú del día. «La industria favorece que se mantengan establecimientos como este, porque siempre hay comidas de trabajo o de obreros». Pero además, ha buscado fórmulas para conseguir «que venga gente de la ciudad» con la organización de eventos y estableciendo asociaciones puntuales con otros negocios. En este sentido, explica que coincidiendo con fechas señaladas como San Valentín, celebran un sorteo que incluye noche de 'spa' o una cesta erótica organizando un bingo durante la cena. «Como no se puede beber y conducir, tratamos de ofrecer alternativas, además, por supuesto, de la calidad de nuestra comida para que se acerquen», insiste.