El colectivo de bomberos profesionales critica que de cada cuatro parques solo uno es profesional

Camión de bomberos./Manuel Laya
Camión de bomberos. / Manuel Laya

Piden soluciones para las provincias de León, Ávila o Soria

S. G.

La polémica sobre la situación de los parques de bomberos de la región no es nueva y una vez más, la Coordinadora Unitaria de Bomberos Profesionales (CUBP) ha querido sacar a la luz que en Castilla y León de cada cuatro parques, tan solo uno es profesional.

Según las cifras que manejan desde este colectivo, actualmente existen 17 parques de bomberos profesionales y «entre 70 y 80 de bomberos voluntarios». Según denunció el vicepresidente de la agrupación en Castilla y León, José Ignacio García, la falta de prespuesto y recursos ha propiciado que «voluntarios hagan labores de profesionales».

De manera directa apuntó al parque de Ciudad Rodrigo donde en la actualidad la gestión está de la mano de la Asociación de Bomberos Voluntarios. El parque mantiene un prespuesto de unos 350.000 euros al año con fondos que proceden, principalmente, de la Diputación de Salamanca.«Se subcontratan a sí mismos por un sueldo de unos mil euros al mes, pese a ser supuestamente voluntarios». «Si cobras un sueldo no eres voluntario», sentenció García, antes de asegurar que «con esa partida presupuestaria, la Diputación debería crear un parque profesional y contratar a bomberos profesionales, porque la Ley del Voluntariado recalca que el trabajo remunerado no se puede sustituir por voluntarios». «Aquello es un cortijo donde ellos mimos se lo guisan y se lo comen», afirmó.

Esta asociación de voluntarios, con 118 años de historia, se presentará al concurso para gestionar el parque pues a partir del uno de enero, se implantará el nuevo modelo. «Vamos a ir a por todas», dijo en una entrevista reciente a este medio el presidente de la asociación, Jesús Muñoz, quien recordó que paa ser bombero voluntario se necesitan pasar pruebas físicas y psicológicas y tras dos años de prácticas, podrían optar a ser contratados. De los 19 bomberos con los que cuentan, 13 están contratados pero todos son voluntarios una vez que conluyen su jornada laboral.

Por su parte, el presidente de la CUBP-CyL, Julio Gutiérrez, puso sobre la mesa el «deterioro» del servicio de bomberos en la provincia de Ávila, que según expuso se encuentra en «situación de abandono» ante la «falta de material y de mantenimiento, de formación de los profesionales y de personal, ya que cuentan con el 25 por ciento de sus plazas vacantes». «Algunos días el parque queda vacío y de esa forma no se garantiza la seguridad de los ciudadanos», lamentó antes de descargar sobre la Diputación de Ávila «parte de la culpa», ya que «está obligada por ley a prestar un servicio de bomberos a los municipios de menos de 20.000 habitantes, y para hacerlo cuenta con una chapuza de convenio» con el Ayuntamiento.

Otros parques

Por su parte, José Ignacio García denunció que hace tres años ya se reunieron con la Diputación de Soria para transmitirles que «el modelo de servicio no era idóneo», y lamentó que actualmente la situación es «peor aún», informa Ical. Según detalló, la Diputación tiene cinco parques para cubrir la provincia, con un bombero profesional en cada uno, ayudado de bomberos voluntarios. «Hace tres años tenían contratados a cinco bomberos profesionales fijos, 40 horas semanales, que trabajan ocho horas y están el resto del día de retén. Como no daban abasto se contrató a interinos, que como máximo pueden estar dos años. Han pasado más de tres años y ahora sacan unas bases donde vuelven a repetir el modelo, de contratar a bomberos interinos en una bolsa, a media jornada», algo que calificó como «vergonzoso», ya que trabajan cuatro horas y tienen que estar las otras veinte del día localizados.

La agrupación denunció la «falta de voluntad» de la Diputación de León para «cumplir su palabra de crear parques de bomberos profesionales en la provincia». El tesorero de la CUBP-CyL, Alberto Paredes, subrayó que la agrupación apuesta por «un modelo de bomberos públicos y profesionales» y denunció la «privatización» del servicio, con el que «no se puede buscar hacer negocio». En el caso de Ávila hablaron del «deterioro» que se ha producido en los últimos años.

La petición del colectivo es «dar forma a una Ley de Bomberos que lo regule todo y haga justicia».

Por parte de la Junta,el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, incidió en la «eficacia» del «potente» modelo de extinción de incendios forestales de Castilla y León, aquel que es competencia de la Junta, pues su departamento «siempre ha diferenciado entre fuegos urbanos», cuyos trabajos corresponden a los municipios, y el resto.