Los cuatro afectados por toxina botulínica son de Castilla y León

Producto afectado por tóxina botulínica./Día
Producto afectado por tóxina botulínica. / Día

La cadena de supermercados DIA retiró 3.420 latas de atún el 10 de agosto tras el aviso de contaminación

El Norte
EL NORTEValladolid

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) ha activado una alerta sanitaria por un brote de intoxicación alimentaria provocado por toxina botulínica detectada en el atún en conserva en aceite de girasol de la marca DIA, detectado tras enfermar cuatro personas en Castilla y León.

De los cuatro afectados, que ingirieron una ensaladilla rusa casera elaborada con el citado atún, tres ya han sido dados de alta.

La toxina botulínica es una neurotoxina elaborada por una bacteria denominada Clostridium botulinum.

La ingestión de alimentos contaminados por toxina botulínica produce botulismo, una enfermedad que se caracteriza por el desarrollo de alteraciones vegetativas como la sequedad de boca, náuseas y vómitos, y por una parálisis muscular progresiva.

El producto afectado es una conserva de atún en aceite de girasol formato RO 900, de la marca DIA, con lote 19/154 023 02587 elaborado en Frinsa del Noroeste S.A. con fecha de consumo preferente 31/12/2022.

El producto fue distribuido por la plataforma DIA a establecimientos de Asturias, Castilla y León, Cataluña, Aragón, La Rioja, Murcia, Navarra, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, donde se ha procedido a la inmovilización y retirada de los productos afectados.

Como medida de precaución se ha retirado el producto afectado de los canales de comercialización, y las autoridades sanitarias recomiendan a las personas que tengan en su domicilio el producto afectado por esta alerta que no lo consuman y lo devuelvan al punto de compra.

La Aesan tuvo conocimiento el pasado día 9, a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (Sciri), de una notificación hecha por las autoridades sanitarias de Castilla y León relativa a un brote de intoxicación alimentaria, provocado por toxina botulínica asociado al consumo de atún en conserva con la que se había elaborado una ensaladilla rusa casera.

Ese mismo día, la Aesan activó la alerta a nivel nacional y se localizó e inmovilizó de forma preventiva el producto implicado en la investigación epidemiológica sospechoso de ser el causante del brote: conserva de atún en aceite de girasol de la marca DIA.

Y ayer, 29 de agosto, los análisis practicados en el Centro Nacional de Alimentación a los productos sospechosos confirmaron la presencia de toxina botulínica en la lata de atún consumida, según explica la Aesan.

«El brote está limitado a cuatro casos, tres de los cuales han sido dados de alta, y no hay constancia de más afectados», aseguran las mismas fuentes.

La empresa DIA se ha comprometido a recuperar el producto implicado que pueda estar en posesión de sus clientes.

Comunicado de la cadena de supermercados

«Dia lamenta profundamente los inconvenientes que haya podido causar a sus clientes y avanza que seguirá manteniendo los más altos estándares de exigencia en la calidad y seguridad alimentaria en todos sus procesos», se ha defendido la cadena de supermercados en un comunicado. La empresa puntualiza que esta toxina «solo se produce en la materia prima, cuando se está trabajando con el atún; es imposible que se produzca en un frigorífico o al trasladarla de un sitio a otro». Por eso, apuntan que la toxina «se desarrolló en el proceso de fabricación y no se eliminó».

Tanto la AESAN como Dia han insistido en que todas las personas que tengan en su domicilio el lote retirado «se abstengan de consumirlo y lo devuelvan al punto de venta». Dia se ha comprometido a recuperar el producto implicado que pueda estar en posesión de sus clientes.

La compañía también ha puesto a disposición de los clientes un teléfono para cualquier duda que puedan tener a través del Servicio de Atención al Cliente en el número 912170453, que «estará disponible 24 horas al día».

Origen en el proveedor

Responsables de DIA incidieron en que tras conocer la infección de una lata iniciaron el «proceso inverso» para tratar de desvelar cómo se pudo producir la contaminación, que según Sanidad, podría proceder de la materia prima o del proceso de envasado y esterilización, porque «Posteriormente es imposible». Así, las mismas fuentes sentenciaron que «esto nos lleva a la conclusión de que el origen esta en el proveedor, la empresa Frinsa».

Al respecto, DIA decidió retirar no sólo ese lote sino todas las latas de 900 gramos de atún de la marca DIA fabricadas por este proveedor para «no generar confusión entre los consumidores» en un momento en el que existe una enorme sensibilidad ante los problemas alimentarios en España.