Cuatro autonomías estudian el peso del entorno social en la salud infantil

Un niño desayuna comida sana a base de frutas y cereales. :: /Gabriel Villamil
Un niño desayuna comida sana a base de frutas y cereales. :: / Gabriel Villamil

Castilla y León, Galicia, Extremadura y Andalucía se unen a Portugal para crear un observatorio ibérico de hábitos saludables

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

Crear el primer Observatorio Ibérico de la Salud en la Infancia para promover el intercambio de información entre autonomías y Portugal, para conocer necesidades y carencias, realizar acciones de promoción de hábitos saludables, impulsar investigaciones y promover la actualización de conocimiento permanente para profesionales y la información continua para padres. Son los objetivos del primer proyecto de Salud Pública de la comunidad con colaboración con otras administraciones para, en definitiva, promocionar los cuidados y la salud infantil.

El proyecto en el que la Consejería de Sanidad lleva años trabajando deberá ver ya su aplicación a finales de este año que se traducirá, entre otros aspectos, en el acceso a través de internet de boletines con información actualizada y adaptada a cada receptor.

Es el proyecto RISCAR, en el marco del programa de colaboración transfronteriza INTERREG V entre España y Portugal, que implica a Castilla y León, Galicia, Extremadura y Andalucía además de a la región del Algarve del país vecino, al propio Gobierno lusitano a través de su departamento de Salud Pública y a la Universidad de Cádiz. Cada uno de los siete socios aporta o se encarga de una parte del proyecto y, posteriormente, se entrelazan los avances.

Boletines periódicos actualizarán los conocimientos profesionales

Uno de los puntos claves del proyecto es el de 'alfabetizar' científicamente a los profesionales. Destaca al programa que un problema «que se identifica claramente en varios estudios es que los profesionales de la salud pierden actualidad e, incluso, la conciencia de la necesidad de estar al día». Por otra parte, «miles de artículos científicos que vienen todos los días en las revistas hacen imposible, incluso para el especialista más diligente y motivado hacer su actualización. Esto hace que sea obligatoria construir una interfaz que facilite la actualización continua».

Por lo tanto, el proyecto considera imprescindible «la creación de un equipo creíble de profesionales de la salud (médicos, enfermeras, psicólogos...) y buen nivel académico, para identificar y producir contenido sintético en la salud materno-infantil, con base en la evidencia científica».

Contará además con «un panel objetivo profesional y centinela que también hará una evaluación crítica de la obra producida, con el fin de ajustarla lo mejor posible a sus necesidades reales». Se trata, explica Pedro Redondo, jefe de Servicio de Promoción de la Salud de la Consejería de Sanidad, de «facilitarles boletines periódicos, con una buena selección de artículos y propuestas que los ayuden a mantenerse al día y para ello contaremos, en ello estamos, con la colaboración de las sociedades científicas de Pediatría».

«Uno de los aspectos más novedosos para Castilla y León y más destacables es que, por primera vez, vamos a analizar la influencia que pueden tener los determinantes sociales en la salud de un niño. Una idea que puso sobre la mesa y preocupaba especialmente a Andalucía, con mayor sensibilidad por su población hacia estos aspectos que hemos encontrado muy interesante en general», destaca Pedro Redondo, jefe de Servicio de Promoción de la Salud de la Consejería de Sanidad.

En la actualidad «estamos en la fase de creación de indicadores para la plataforma para poner disponer de datos que sean comparables, recogidos con criterios iguales y poder así planificar políticas de salud. Al final del proyecto los tres objetivos principales, el del observatorio, la alfabetización científica y técnica de profesionales y la de las familias en la crianza de los menores se ampliarán a más tras detectar necesidades y vías de investigación», destaca.

En breve «vamos a emprender el desarrollo de mapas de recursos activos. Comenzaremos con una experiencia piloto en León, concretamente en San Andrés de Rabanedo, solo hay una similar en Delicias (Valladolid. Se trata de recoger dotaciones en salud infantil y juvenil para optimizarlas y mejorar el acceso a los mismos por parte de los profesionales sanitarios. Incluye desde centros asistenciales hasta colegios o parques».

El Observatorio deberá elaborar y coordinar una metodología de trabajo que permita evaluar el estado de salud y sus determinantes para mejorarla en la población infantil y juvenil; evaluar el cumplimiento de objetivos de promoción de la salud en este colectivo, y organizar estructuras de intercambio científico y profesional.

El proyecto contempla además que, a través de la web, los padres puedan acceder a información útil para la crianza de sus hijos. El Portal de Salud recogería aspectos de la salud materno-infantil para las familias que se apuntaran al mismo y a una aplicación al respecto. En el futuro incluso, «al modo que ya tiene Andalucía que comenzó antes, podría recibir información individual, concreta para sus pequeños en el que se les recordara que toca vacunarse de algo o hacer una revisión médica al niño», indica Pedro Redondo.

La idea, ya desarrollada a través de una plataforma que se puede ofrecer a los socios, es comunicarse con todas las familias inscritas por correo electrónico, SMS, redes sociales, chats de vídeo para dar un servicio interactivo de ayuda.