Cuatro de cada diez castellanos y leoneses marcan la casilla de la Iglesia del IRPF, pese a que solo un 25% acude a misa

El obispo auxiliar de Valladolid, Luis Arguello, presenta la Campaña de la Renta 2018./Miriam Chacón / ICAL
El obispo auxiliar de Valladolid, Luis Arguello, presenta la Campaña de la Renta 2018. / Miriam Chacón / ICAL

El incremento de las declaraciones telemáticas provoca que muchos nuevos contribuyentes no señalen ninguna asignación tributaria

El Norte
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Castilla y León fue la quinta comunidad autónoma de España que más marcó la casilla de la Iglesia Católica en la última campaña del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), con el 43%, pese a que solo una media entre el 25 y 30% de la población acude regularmente a misa cada domingo, como es el caso de la provincia de Valladolid.

La región solo está por detrás de Castilla-La Mancha (46%), La Rioja (45,6%), Extremadura (45%) y Murcia (44,5%). En el conjunto del país, el 33,3% de los ciudadanos que el año pasado realizaron la declaración de la renta contribuyeron con la financiación de la Iglesia, marcando una equis en la correspondiente casilla. Por provincias, Valladolid se situó en el 43,6% aunque hay otros territorios de la Comunidad por encima del 45% como Ávila, Burgos y Palencia.

El obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, valoró el dato de personas que deciden colaborar económicamente con la Iglesia en la campaña de la renta es superior al de fieles que participan habitualmente en los actos religiosos. «Son individuos que valoran nuestro trabajo y consideran valioso ayudar a la Iglesia porque ven que hace bien a la sociedad y que cuenta con unos valores intangibles», subrayó. Eso sí, reconoció que el «desafío de la securalización» es grande y evidente, sobre todo en las regiones más periféricas y más pobladas del país.

La cantidad aportada a la Iglesia a través del sistema de asignación tributaria en toda España en el el ejercicio de 2017 fue de 267,8 millones de euros, con un incremento de 11,6 millones. Se trata de la cifra más alta desde que en 2007 comenzara el actual sistema, cuando desapareció una asignación directa del Estado a la Iglesia. En la provincia de Valladolid, el IRPF de la última campaña generó casi 3,6 millones de euros, con un aumento de 160.000 euros, gracias a las 118.361 declaraciones que marcaron la 'X' de la Iglesia Católica.

Argüello destacó, según declaraciones recogidas por la Agencia Ical, que es una cifra importante de ciudadanos al precisar que muchas de esas declaraciones son conjuntas y pertenecen a familias con hijos. «Hablamos de un número destacable para medir la representación del total de la ciudadanía», expuso.

El obispo auxiliar aprovechó la presentación de una campaña del Arzobispado de Valladolid para animar a los contribuyentes a marcar la X, tanto en la casilla de apoyo a la Iglesia Católica (Conferencia Episcopal Española) como la de fines sociales (Cáritas), ya que los fondos recaudados mediante estos dos canales son fundamentales para mantener la labora social de la propia institución y de Cáritas. «Poner la doble 'X' es un ejercicio inteligente para la economía del país, además de suponer un beneficio en el plano espiritual, social y de convivencia», sentenció. En ese sentido, el 64,3% de los declarantes a favor de la Iglesia marca también la casilla de otros fines sociales.

Otro dato que se ofreció hoy fue que en la declaración de 2017, el 45% de los nuevos declarantes no marcó ninguna casilla. De ahí que la campaña hará un esfuerzo especial en explicar la posibilidad de destinar el 0,7% a cada una de las casillas sin que por ello paguen más o le devuelvan menos. El ecónomo de la Diócesis de Valladolid, José María Conde, relacionó este hecho por el incremento de declaraciones que se tramitan de forma telemática y en las que el contribuyente sólo tiene que confirmar el borrador. «Al mecanizarse la forma de hacer la declaración, mucha gente se olvida de marcar la 'X' en la casilla de la Iglesia y de fines sociales», significó.

25% del presupuesto de la Diócesis

Añadió que la cuota del 0,7% vía IRPF solo supone, aproximadamente, el 25% del presupuesto ordinario de la Diócesis, a través de las 305 parroquias de la provincia de Valladolid, mientras que el resto se obtiene, sobre todo, de la aportación de los fieles.

Argüello recordó que el dinero de la asignación tributaria, que reparte la Conferencia Episcopal entre las 69 diócesis españolas, permite desarrollar las actividades «más ordinarias» que realiza la Iglesia Católica como las eucaristías de los domingos u otros eventos familiares como el bautismo, la primera comunión y la confirmación de jóvenes, sin olvidar el acompañamiento a las familias en momentos de «especial dolor» como la enfermedad, el fallecimiento, funerales y misas en favor de los difuntos.

También son aportaciones que financian la acción social a través de Cáritas que ayuda a los que carecen de los medios necesarios para llevar a cabo una vida ordinaria. En concreto, el 65% del dinero de esta organización procede de las comunidades cristianas (recolectas, donativos y suscripciones) que se completa con los fondos de la casilla 'fines sociales'. En concreto, la Cáritas de Valladolid recibió 282.695 euros en el tramo autonómico del IRPF y 44.197 euros en el tramo estatal.

Además, declaró que algunos estudios externos señalan que cada euro que recibe la Iglesia genera una riqueza social de 1,25 euros, por lo que la inversión de la administración pública supone una notable incidencia en la vida económica del país. También hizo referencia en la repercusión económica del turismo cultural, artístico e histórico gracias al patrimonio religioso y la creación de empleo, ya que Cáritas Valladolid cuenta con 47 personas contratadas y gestiona una residencia de ancianos. Por último, mencionó la conservación de las iglesias.