José Vicente de los Mozos: «La gente quiere un empleo estable y una empresa preparada y, en ese sentido, pueden estar tranquilos»

José Vicente de los Mozos escucha una de las preguntas, durante la entrevista en su despacho de Madrid./RAMÓN GÓMEZ
José Vicente de los Mozos escucha una de las preguntas, durante la entrevista en su despacho de Madrid. / RAMÓN GÓMEZ

El presidente de Renault España sostiene que «los híbridos enchufables y los motores de gasolina son unas buenas bases de cara al futuro»

ÁNGEL BLANCO ESCALONA y JULIO G. CALZADA

La automoción es él. No sólo en Valladolid, ni en Castilla y León. Tampoco sólo en España, ya que además de presidente de la división de Renault en nuestro país desde 2012 y de la patronal del sector (Anfac) desde el año pasado, José Vicente de los Mozos (1962) es director de Fabricación y Logística de la marca del rombo en Europa. Su experiencia se extiende a Nissan, de la que fue director y vicepresidente de la filial de industriales en España. Tampoco las empresas auxiliares le son ajenas, ya que pasó un año en Ficosa. Por si fuera poco, este ingeniero aeronáutico empezó a trabajar en Renault como aprendiz en 1978 y conoce los entresijos tanto de la dirección de Ingeniería como de las fábricas de carrocería y montaje. Para el directivo vallisoletano, las factorías de Renault en Valladolid y Palencia están en una buena posición ante el actual momento de cambio por el que atraviesa el automóvil, quizá el más importante desde su invención.

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-El año 2018 ha tenido para Renault España algunas sombras, como la caída en la producción y desaparición de algún turno, y también luces; ¿qué valoración hace?

-Considero que ha sido un año positivo. Llevamos trabajando muchos años sobre el futuro del automóvil y en preparar nuestras fábricas para ese futuro y creo que estamos en buena situación. Cuando hicimos este cambio de paradigma ante lo que venía, lo trabajamos en 360 grados y, primeramente, pusimos la importancia de las personas. Destacaría tres elementos: toda la inversión que hemos hecho en formación, 380.000 horas contando Renault Experience, la formación profesional y la de ingenieros; la inversión en todos nuestros procesos productivos, con las cuatro fábricas del grupo ya con un alto nivel de automatización y de modernización que hace que estemos muy preparados en este sentido; y en cuanto a procesos, en Valladolid y Palencia trabajamos con plataformas de la alianza y tanto en Motores como en Sevilla no solo para la alianza, sino para otros 'partners'.

-Pero en cuanto a la producción de automóviles y motores propiamente dicha...

-Es ya un hecho que la primera oferta de electrificación de Renault, para Mégane y Captur, va a llegar desde Valladolid en 2020. En Motores, con una anticipación importante, hemos adaptado el mix de diésel y gasolina y de 70-30 hemos pasado a un 50-50. Este año, incluso acabaremos con más de gasolina que de diésel. Y no olvidemos que hemos reforzado mucho nuestra competitividad con la nueva fundición de aluminio para cárter-cilindro, donde empezamos con cuatro prensas y hoy ya tenemos aprobadas más de diez prensas de inyección y más de 300 empleos, porque nuestro objetivo en motores es fabricar el 100% de gasolina. Para mí, 2018 ha sido un año positivo. Luego, claro está, nosotros producimos para los mercados y hemos mostrado cómo nuestro útil industrial es flexible: hemos tenido que suprimir un turno y lo hemos hecho sin crear alarma social, porque el objetivo es tener esa flexibilidad.

-Esos 300 empleos de que ha hablado, ¿cuándo serán una realidad?

-Cuando tengamos las diez prensas, en principio en 2021.

-Estas planificaciones y estas bases de futuro, ¿son suficientemente sólidas como para no ser cuestionadas si bajan las ventas?

-La base industrial de Renault es una base exportadora. Más del 75%. Y a nivel mundial estamos creciendo en ventas. En cuanto a los planes industriales, hemos hecho todo lo que habíamos dicho que haríamos. Somos de los pocos constructores en este país que hemos demostrado tener visión y hemos sido capaces de anticiparnos tres o incluso cinco años para contar con un útil industrial potente. En este sentido no tengo ninguna inquietud. Lo único que falta del III Plan Industrial es el nuevo coche de Valladolid, y ya he visto en la prensa que habéis dado pistas de por dónde va. Lo que genera tranquilidad en los 13.000 trabajadores de Renault España es saber que tenemos una hoja de ruta que va evolucionando y adaptándose, que ha generado más de 5.000 empleos de calidad en los últimos diez años, que ha hecho resurgir la ingeniería con más de mil ingenieros, que tenemos fábricas automatizadas, productos de futuro, que nos hemos anticipado a las nuevas motorizaciones... La gente lo que quiere es ver que su empresa está preparada para el futuro porque eso significa tener estabilidad en sus empleos. En este sentido, no veo ningún nerviosismo ni en los trabajadores ni en los agentes sociales ni en el 'management' de Renault.

De los Mozos no prevé riesgos en Valladolid y Palencia en los próximos años y destaca que en lo referente a los planes industriales, «Renault ha hecho todo lo que dijo que haría»

-¿En qué Salón del Automóvil está previsto presentar el nuevo coche?

-Vamos a ver. Captur está muy bien en los mercados, estamos a tres turnos, así que vamos a dejarle vivir.

-Ambos podrían simultanearse... ¿o no?

-Cada cosa a su tiempo.

-La fundición ha pasado en poco tiempo de teoría a realidad, ¿tiene posibilidades de ser algo más que una nave más o menos pequeña?

-Nadie anticipaba que el cambio en el mix diésel-gasolina fuese a ir tan rápido como está yendo, así que dado que tenemos que ir empujando hacia la gasolina, en la medida en que se incremente la producción de estos motores se irán arrancando las nuevas prensas. Además, los coches híbridos llevan motores de gasolina, lo cual es otro factor que favorece el proyecto. La actual oferta de Renault es eléctrica de cero emisiones; enchufable y de motorización de bajas emisiones, tanto gasolina como diésel. A la primera llegamos con nuestra nave de baterías de Valladolid y al resto, con nuestros motores.

-¿Puede dar más concreción en los planes de modelos híbridos y cómo afectarán a las plantas?

-Habrá un Mégane, un Clio y un Captur. El 'timing' ya depende de cuestiones comerciales. Lo importante es que en España vamos a seguir fabricando modelos muy importantes para la casa matriz tanto en vehículos como motores como cajas de cambios. Lo importante es la rentabilidad que nuestros productos le aportan al grupo.

-En cuanto a la nave Zero Emisiones, se acaba el Twizy y fabricará baterías pero, ¿cómo es el proyecto?

-Ensamblar baterías para los modelos híbridos y enchufables que se fabriquen en Valladolid y Palencia. Generará entre 75 y 100 empleos. En 2020 debe estar operativa.

«Hemos tenido que suprimir un turno porque tenemos que responder a los mercados, pero lo hemos hecho sin crear alarma social»

-La lentitud en la popularización del vehículo eléctrico, ¿está afectando a la mejora del rendimiento de las baterías?

-La eficiencia de las baterías no para de evolucionar. Hemos pasado de 150 kilómetros de autonomía a 400 y pronto veremos que llegan a 550.

-¿Podemos pensar en volver a un nivel de plantilla como el de 2017, cuando se alcanzó el máximo?

-Creo que Renault España se debe mover en una plantilla de en torno a 13.000 personas, contando además con una temporalidad que nos permita adaptarnos a un mundo que es muy volátil, porque los mercados cambian de forma drástica y tenemos que proteger nuestras operaciones y a nuestras personas. Contamos con fábricas altamente automatizadas, estamos trabajando mucho en la industria 4.0 y en este sentido somos un referente en el grupo. Pero nuestra visión de la industria 4.0 es humanista y el rol del hombre seguirá siendo muy importante. Vamos hacia una manera de trabajar en tiempo real. La llegada de elementos de inteligencia artificial va a hacer que el management tome las decisiones en tiempo real, que organizaciones muy taylorianas o verticales, como la nuestra, se hagan más horizontales. Y tenemos que formar a nuestros managers para que las decisiones que tomen sean las correctas.

-¿El 4.0 hace innecesarios más operarios y solo precisa de ingenieros y managers?

-No, no. El nivel de automatización ya es elevado y no creo que cambie mucho el mix actual. El trabajador del futuro será más cualificado, con mayor nivel de conocimientos, porque tendrá que tomar este tipo de decisiones sin esperar. Es muy importante seguir mejorando la formación de los trabajadores porque el nivel de las tecnologías con las que nos estamos moviendo es puntero.

-En cuanto al III Plan Industrial, ¿cómo calificaría su materialización y resultados?

-Todo va bien. Nos comprometimos a un volumen de más de 280.000 unidades y se ha cumplido; nos comprometimos a la fundición y ahí está; a un nuevo vehículo para Valladolid y ahí está; y a dos mil empleos fijos y ahí están. Todo lo que hemos dicho, lo hemos hecho.

-¿Cómo marchan los recintos de proveedores y qué esperan de estas instalaciones… y de las propias empresas auxiliares?

-La Junta se ha mostrado muy dispuesta y abierta a la creación de estos parques. Es importante que vayamos de la mano en esta estrategia industrial y en este momento, tanto el de Palencia como el de Valladolid están saturados. Eso mejora nuestra competitividad y también mejora que empresas que antes no estaban en Castilla y León, hoy sí estén. Que creen empleo solo puede calificase como bueno. El peso de Renault en el PIB de Castilla y León, con toda la humildad, nos convierte en su buque insignia.

«A nivel operativo, el relevo en la presidencia no nos ha influido»
José Vicente de los Mozos. / R. GÓMEZ

–¿Qué cambios pueden producirse en la organización de Renault España con el nuevo consejero delegado, o por los cambios que pueda haber en la alianza con Nissan?

–Jean Dominique Senard va a trabajar en el tema de la alianza con Nissan y ahí tiene una tarea que hacer, mientras que Thierry Bolloré es un buen conocedor de la empresa y también de España y no veo cambios a corto plazo. En su momento se verá, pero nosotros tenemos que centrarnos en trabajar en el día a día. Querría diferenciar la gobernanza de la operatividad. A nivel operativo, la empresa no se ha visto influida en estos meses, la provisionalidad reciente no ha impedido que sigamos trabajando normalmente.

–-¿Y la factoría de Ávila, que está a punto de empezar a fabricar componentes y recambios para la Alianza Nissan-Renault? ¿Podría sufrir algún replanteamiento?

–Sigue su curso. La primera prioridad en la que trabajé fue generar actividad de camión hasta el nuevo proyecto y se ha creado incluso empleo temporal. Las obras siguen avanzando, la nueva actividad empezará en 2020 y pleno empleo en 2023. No preveo cambios en el proyecto.

–¿Ha tenido ocasión de comunicarse con Carlos Ghosn? ¿Hay algo que quisiera decir sobre el caso, de la actuación de la fiscalía japonesa, de su prisión sin fianza…?

–En este tema no quiero hacer ningún comentario. Él ha dimitido de Renault y yo no tengo nada que decir.

-Habrá IV Plan Industrial, ya lo ha avanzado usted mismo, pero ¿por dónde irán los tiros?

-Tendremos tiempo de ver la siguiente etapa. Ahora lo importante es estar concentrados en 2019 porque las cosas cambian muy rápido y, a veces, bruscamente. Si preparamos las fábricas para los híbridos enchufables y los motores de gasolina, serán buenas bases para el futuro.

-Perdone que insista, pero alguna vez le hemos oído decir que la diferencia para adjudicar un vehículo a una u otra fábrica ha llegado a ser de un solo euro...

-Hemos alcanzado un nivel de madurez que creo que está de más discutir si viene un coche o no. Si hemos invertido en las plataformas es porque vamos a fabricar coches. No veo riesgos para Valladolid y Palencia en los próximos años. Lo que sí tendremos que ver es que sea a un coste global, incluida la logística y los proveedores, atractivo. Y eso no solo depende de nosotros, sino de las administraciones, de las industrias auxiliares... En eso tenemos que seguir siendo un referente.