Gobierno y Junta viajarán a Dinamarca para plantear más ayudas y garantizar el futuro de Vestas en León

Reyes Maroto, Juan Vicente Herrera, Pilar del Olmo y Carlos Fernández Carriedo en la reunión con el comité de empresa. /Miriam Chacón
Reyes Maroto, Juan Vicente Herrera, Pilar del Olmo y Carlos Fernández Carriedo en la reunión con el comité de empresa. / Miriam Chacón

La ministra de Industria, Reyes Maroto, asegura que este mismo martes remitirá una carta con la firma de Pedro Sánchez para exigir una reunión inmediata y trabajará al máximo nivel para evitar el cierre de la planta en Villadangos del Páramo

A. CUBILLASValladolid

Gobierno y Junta de Castilla y León se unen en busca de un milagro para salvar in extremis la factoría de Vestas en Villadangos del Páramo. Y la solución la buscarán directamente en Dinamarca en una reunión con el centro directivo de la multinacional danesa.

Así lo ha trasladado la ministra de Industria y Turismo, Reyes Maroto, tras la reunión de casi dos horas que han mantenido a dos bandas junto al presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, con los representantes del comité de empresa y los responsables de Industria en Castilla y León de CCOO y UGT.

Su objetivo, según ha remarcado reiteradamente la ministra, es garantizar la unidad productiva y los puestos de trabajo en León ante una situación que ha calificado de «injusta» dado que, ha lamentado, el Gobierno no ha tenido oportunidad de hablar con la compañía para conocer cuáles eran sus necesidades.

Maroto ha asegurado que el Gobierno, con su firma y la del presidente Pedro Sánchez, remitirá este mismo martes una carta para exigir «con la máxima urgencia» la reunión en Dinamarca para pedir de inmediato la paralización del ERE extintivo.

Es una planta moderna, con empleo de calidad en una zona muy necesitada y, por tanto, disposición absoluta por parte del Gobierno para tratar de revertir esta situación. Sabemos que ese difícil, pero eso nos anima a trabajar mejor Reyes Maroto, ministra de Industria

«La urgencia significa que esta misma semana podamos reunirnos. Los tiempos son importantes porque es necesario paralizar ese ERE que entrará en vigor la próxima semana», señaló la ministro, que insistió en la necesidad de que Vestas no tome ninguna decisión hasta la celebración de la reunión.

En ella, continuó, Junta y Gobierno plantearán las nuevas ayudas que ambas administraciones tienen para dotar de viabilidad a una empresa «que está en muy buenas condiciones y llevar a cabo la reorientación de la producción conforme a la demanda del mercado».

Responsabilidad social

Durante su intervención, Maroto se ha mostrado especialmente crítica con la dirección de la empresa por la toma de una decisión unilateral sin haber dado al Gobierno la oportunidad de sentarse a hablar y conocer cuáles eran las necesidades para una planta que ha sido referente en el sector eólico. Más aún, continuó, en un momento de cambio de Gobierno que prioriza las energías renovables. «Estamos sorprendidos por la decisión de la empresa sin haber previamente hablado con las administraciones».

«Las formas son inaceptables. Vestas tiene una responsabilidad social con los trabajadores y con las administraciones que en su día hicieron lo necesario para que la empresa fuera viable» REyes Maroto

«Vamos a ver cuáles son los parámetros que podemos dar ambas administraciones para conseguir que se mantenga el centro productivo, en un momento en el que las expectativas de desarrollo energías renovables es importantes y Vestas es un referente. Queremos acompañar a la empresa en su proyecto industrial».

De ahí que Maroto haya calificado de «inaceptables» las formas de la compañía, a la que ha recordado que cualquier decisión no sólo debe tener una justificación económica sino social, en primer lugar, con los trabajadores, en segundo con las administraciones «que en su día hicieron lo necesario para que esa empresa fuera viable. Es inaceptable», reiteró la ministra.

Planta rentable

Cese que no entiende la ministra, no sólo porque el sector va a experimentar un crecimiento sino porque en la actualidad el 80% de la producción de la planta de Vestas ya se exportaba. «No es una tema de deslocalización sino una estrategia meramente económica. En este tipo de decisiones se deben tomar con la cabeza más que por los millones».

«Los tiempos son importantes porque urge la paralización de ese ERE. Lo que les decimos es que no tomen ninguna decisión hasta que vean a los dos gobiernos en esa reunión en Dinamarca. Nosotros estamos en condiciones de que se produzca ya mismo» Reyes Maroto

Más aún cuando la factoría de León es rentable y tan sólo exige una reorientación, remarcó, hacia la nueva demanda del mercado. «El mercado se va moviendo y nosotros con él. Pero el cierre de la empresa no es la solución», concluyó la ministra, que insistió que trabajará «al más alto nivel» para garantizar el futuro de Vestas en Villadangos del Páramo.

«Es una planta moderna, con empleo de calidad en una zona muy necesitada y, por tanto, disposición absoluta por parte del Gobierno para tratar de revertir esta situación. Sabemos que ese difícil, pero eso nos anima a trabajar mejor», concluyó la ministra, que reiteró las posibilidades que tiene la factoría leonesa.

Trabajadores de Vestsa a las puertas de la Consejería de Empleo.
Trabajadores de Vestsa a las puertas de la Consejería de Empleo. / Miriam Chacón

Protesta en la calle

Una reunión que inicialmente estaba prevista en León capital con la presencia de los consejeros de Economía y Empleo, Pilar del Olmo y Carlos Fernández Carriedo, y que Herrera trasladó tras el anuncio de la dirección de Vestas de cesar su producción y cerrar la planta leonesa.

Hasta Valladolid se han trasladado varias decenas de trabajadores de Vestas para escenificar a las puertas de la Consejería de Empleo la grave situación que encaran después de que la multinacional danesa, dedicada a la fabricación de instalaciones eólicas, anunciase el cese total de la actividad.

La decisión, según trasladó el director mundial de fabricación al comité de empresa, es irrevocable y responde únicamente a cuestiones económicas para garantizar su competitividad. Su producción la absorberán plantas ubicadas en Rusia, China, Argentina y la India y sus planes pasan inicialmente por acometer el cierre el 31 de diciembre de 2018, según la memoria entregada a la parte social.

A partir de ahora, se abre un plazo de siete días para constituir la comisión negociadora tras la que se establecerán 30 días para la negociación tras el anuncio de la presentación de un ERE extintivo para los 364 trabajadores que actualmente conforman la plantilla.

De esta forma, Vestas habría destruido desde el pasado mes de julio un total de 570, tras las rescisión del contrato de los 180 trabajadores temporales, aunque su impacto, según han alertado desde los sindicatos, será mayor y afectará a 2.000 familias leonesas.

Conflicto laboral

Dirección y comité habían alcanzado un principio de acuerdo la pasada semana que, si bien, tenía como condicionante que la plantilla levantase la huelga que protagoniza desde el pasado de julio. A finales de junio, la compañía, líder mundial en la fabricación de instalaciones eólicas- trasladada su intención de cerrar tres de las cuatro líneas de producción y con carácter inmediato, reduciendo la actividad a la construcción de nacelles –motores- del V112, el modelo con tecnología más avanzada.

Ahora y tras más de un mes inmerso en un conflicto laboral, Vestas anuncia el cierre total de la compañía que se traducirá en la pérdida de 570 trabajadores en apenas tres meses.

Precisamente, el comité tiene previsto este martes una reunión con la consejera Pilar del Olmo para trasladarle sus intención y su hoja de ruta, con el objetivo de ser su voz ante el Gobierno y el presidente Pedro Sánchez para evitar lo que hoy parece inevitable: el cierre de Vestas.

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